Capítulo XXV

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Pensar en Christal ahora es deprimente para mi, en especial ahora que beso de manera seca a Margot frente a mis conocidos y socios en las muchas comidas y fiestas que ofrecen, la mayoría de ellos asistirá a la boda, lo cual me hace pensar en las probabilidades de cancelar.

He pensado en cancelar la boda desde que deje el apartamento de Christal, no la he visto desde entonces y no he llamado, pero en serio quiero estar con ella, pero si canceló por ella, todo será un desastre, no estoy preparado para un desorden en mi vida.

Margot y yo caminamos por el jardín de la nueva mansión Sting—Grant y observamos cómo va tomando la forma necesaria para esconder en sus muros nuestro secreto.

—Tu madre estaba impresionada con las flores, pero, ¿Puedo preguntar algo? —dice Margot deteniendose en uno de los rosales, asiento y ella hace una pausa antes de volver a hablar. —¿Con quién estabas esa noche? Sé nuestros acuerdos y cláusulas, pero desde hace tiempo que quiero preguntarte con quien pasas el tiempo fuera de tu oficina.

—Vaya que eres muy observadora y lista —digo viendo con atención las rosas a medio florecer. —He estado con una chica, lo admito.

—¿Cuál es su nombre?.

—Christal y si vas a seguir con preguntas, no hay mucho que saber sobre ella, la conocí en mis clases de cocina y tengo sexo con ella, nada más.

Al decirlo así hace que las cosas se pongan en una perspectiva diferente. No importa lo mucho que yo me aferre a la idea de algo más con mi bella Christal, ella siempre será una amante ocasional, pero de ser así realmente, ¿Por qué siento que le debo una explicación?.

—Supongo que ahora ya no la estás viendo, no me interesan tus asuntos, pero al menos quiero saber que decir cuando no estés conmigo y en su lugar estés con alguien más.

—No hay nada que decir, sólo que la verdad no es muy factible, sólo queda decir que me olvidé o estoy en la oficina, no más.

—Bien, ahora otra cosa, la boda es en dos semanas y tendré dos despedidas de soltera según Gabriella, una con mis invitadas y otra con las chicas en un bar o club, pero lo que en realidad me preocupa es la tuya.

—Mi despedida será para nada especial, no habrá stippers, aunque quisiera, sólo iré a un juego de poker y me embriagare hasta caer rendido.

Margot se ríe y eso hace que me sienta un poco más animado, continuamos nuestro paseo por la casa hasta que decidimos irnos, Santiago nos espera en mi apartamento para hablar de negocios y ver a mi futura esposa como si estuviera disponible. He notado en todo este tiempo que Santiago está interesado en Margot, pero ella al igual que yo nos mantenemos alejados de las personas conocidas y que puedan hacer correr un riesgo para la boda y nuestro estilo de vida que establecimos en el contrato.

Conduzco mi auto con Margot en el copiloto viendo a la ventana y llegó a nuestro edificio, al estacionar enfrente veo a Santiago en la entrada y no es lo que yo creo, al ver a Margot salir del auto toma un ramo de rosas y se alista la ropa, claramente aún no me ha visto, tengo que dejarle claro con quien se casará Margot. Por lo que la alcanzó en las escaleras de la entrada del edificio y sin esperar a ver la reacción de Santiago, beso a Margot.

La beso recordando el vestido negro que usaba el día de la fiesta de la universidad, recordando su cuerpo semi desnudo, la acerco más a mi cuerpo y ella enrolla sus brazos en mi cuello y me sigue el beso, sigue con el mismo ritmo y siento de nuevo una atracción por ella, pero sólo son segundos antes de separarme de ella y voltear a mi derecha, donde veo a Christal, con lágrimas en sus mejillas y con una mirada incrédula, ahora no queda más remedio que hablar con ella, hablar con la verdad, aunque sea a medias.

IF WE MARRIEDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora