Capitulo V

5.3K 271 4
                                        

Esa noche casi no puedo dormir, ni dejar de pensar en mí y mi posible futuro. También pienso en Andrew, ¿Dejaré de estar con él por siempre?.

Me levanto de la cama y me preparo para ir a trabajar, no he recibido ninguna llamada o mensaje de Quentin, al parecer si me está dando el tiempo que necesito para pensar en su propuesta. Pero ayer que ví a mi padre, la decisión fue tomada sin pensar ni importar que pase conmigo después.

Salgo de la cama y me preparo para ir a trabajar, y terminar con los diseños de la casa de Quentin, que también será la mía.  Al llegar a mi trabajo mis compañeros están atentos a mi, como hace unos días, ¿Cómo será cuando me casé con el señor Sting?.

Mi hora de comida llega y no entiendo porque conduzco al edificio Sting, un gran edificio de estilo moderno y tecnológico, pero elegante a la vez. Entro al lugar y me detiene la recepcionista.

—Disculpe, ¿Tiene gafete o cita con alguien? —pregunta amable.

—En realidad no, vengo a ver a Quentin Sting.

—¿Y no tiene cita?.

Ahora mismo debo parecer una completa idiota, la mujer frente a mí ha de pensar que soy una chica más de Quentin, pero en realidad no.

—Lo siento, el señor Sting no recibe a nadie a menos que esté en una lista, es muy cuidadoso con esas cosas.

—¿Podría avisar que estoy aquí? Creo que a él le agradara verme, créame.

—Puedo avisar a su oficina, pero no le puedo asegurar nada.

—Entiendo, esperaré a que le avisé, sin problema.

La recepcionista parece un poco irritada pero toma el teléfono y llama, espera varios segundos a que contesten.

—Hola Verónica, aquí hay una mujer que dice conocer al señor Sting —escucha varios segundos hasta que me ve y me pregunta mi nombre.

—Margot Grand.

La mujer tarda más tiempo en el teléfono explicando la situación cuando escucho el ascensor llegando, volteo y veo al padre de Quentin acompañado con otro hombre, tienen una plática agitada hasta que el señor Jay Sting me ve. A pesar de su edad es un hombre bien parecido.

—Lo siento, ahora el señor Sting se encuentra en una reunión, puede llamar otro día, pero no se encuentra en la lista de contactos, asi que dudo mucho...

Ella se calla cuando siento una mano en mi hombro, al voltear veo al padre de Quentin y siento como me sonrojo; no he hablado con él desde la graduación, lo conocí brevemente a un accidente con Quentin y su presentación de tesis, fue muy educado y amable, sin embargo, sé que es un hombre de gran poder y carácter.

—Margot, ¿Cierto? — pregunta él un poco sorprendido. —Me alegra verte de nuevo, ¿Cómo has estado?.

—Muy bien, trabajando —digo y veo de reojo a la chica de la recepción, que está sumamente sorprendida. —¿Y usted? Hace unos días ví a Quentin y me mencionó algo de su salud.

—Oh ese muchacho —dice un poco divertido. —Me encuentro bien para mi edad. Y dime, ¿Qué haces aquí?.

—Vine a ver a Quentin, pero no me han dejado pasar, entiendo que es un hombre ocupado, después le llamaré.

—¿No la han dejado pasar? —pregunta él a la recepción.

—No señor, su hijo ha sido muy específico a quien dejar pasar y a quien no, y ella...

—A ella siempre la dejaras pasar, sin importar mi hijo, cualquier problema lo hablaré yo con él.

Vaya, no puedo creer que este es el poder de un Sting y que sobre pasa los límites en su territorio.

IF WE MARRIEDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora