Inha Tarasenko es una chica que posee el don de la clarividencia, tras mudarse a Nueva York comienza a tener, lo que no sabe si son sueños eróticos o premoniciones muy sugerentes.
Cuando comienza a buscar trabajo y se encuentra con el protagonist...
Conforme nos acercamos a mi departamento me siento cada vez más nerviosa, aunque Colin no ha vuelto a preguntar sobre los colmillos que tengo marcados (pero noté que volvió a ver la herida) no sabría qué hacer ni qué decir si Drogo se encuentra en el departamento, sería muy complicado de explicar porque ni yo misma lo entiendo, sé que quiero estar con Colin y que me hace sentir inmensamente feliz, y que cuando estoy lejos de Drogo ni siquiera lo tengo presente, no me acuerdo de él en ningún momento del día, pero cuando comienzo a acercarme a casa , su imagen me viene a la mente y me dan sentimientos mezclados entre el miedo, el desagrado y la indiferencia.
Pero cuando estoy cerca de él... Aunque muy dentro de mí, sé que sigo sintiendo rechazo hacia él, es mucho más fuerte el deseo que me invade de besarlo y no separarme nunca de él, como si mis hormonas tomaran el mando y lo único que me importara en el mundo entero, es Drogo, en cierta forma como si no pudiera ni siquiera respirar sin él, y eso me saca de quicio. No sé qué hacer conmigo.
Llegamos finalmente a mi departamento a las 10:15, Colin me lleva nuevamente cargada como si fuera una princesa (o una inútil, pero me gusta) y yo le pido con todas mis fuerzas al universo que me deje seguir así con él, que Drogo y la personalidad estúpida que me aflora con él, no arruine esto. Antes de abrir la puerta escuchamos a alguien decir tras nosotros.
Lisa: ¡Pero si ya era hora! 5 minutos más y me iba.
Colin: ¡No es para tanto! Son sólo unos minutos, además Inha está herida –señala con su cabeza mi férula-.
Lisa: ¡Cariño! ¿pero qué pasó?.
Inha: Una venganza instantánea del karma, supongo –río-.
Colin: Lisa ¿puedes abrir?, sería mejor dejar a Inha en un lugar más cómodo para que platiquen largo y tendido.
Lisa: ¡Oh claro! –y toma las llaves de mi mano-.
Inha: ¡Esperen! –me observan ¿qué diré?.
Lisa: ¿Qué ocurre cariño?, ¿tienes un poco desordenado o temes haber dejado braguitas tiradas?, Colin está acostumbrado, suele terminar los conciertos con varias a sus pies, igual sujetadores –Colin la mira irritado y suspira-.
Colin: Dudo que Inha tenga el tiradero que tú sueles tener, Lisa. Y no le veo el caso a tu comentario –Lisa abre, yo contengo la respiración- ¿Ves? Impecable.
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Colin: Lindo lugar gati –se interrumpe un tanto apenado, mientras me acomoda suavemente en el sillón más grande y me ayuda a poner mi pie sobre uno de los cojines- ¿necesitas algo?, ¿te toca la medicación otra vez? –Yo sólo pienso que necesito que se vaya YA antes de que Drogo pueda aparecer-.