Me despierto con pereza, ayer me acosté muy tarde mientras hablaba con Dylan, y ahora, las claras consecuencias, tengo mucho sueño.
Quito la mano de Dylan que estaba sobre mi cara, hoy es domingo, así que por nada del mundo pienso salir.
Me levanto de la cama estirando mis brazos, buscando ahuyentar mi pereza.
Miro a Dylan por sobre mi hombro, estoy segura que no se va despertar pronto, debería echarlo de mi cuarto, pero tengo cosas que hacer, así que mejor lo hago si no se despierta en un rato, no quiero interrumpir su sueño.
¿a quien engaño?
Le di una patada en la espalda, ocasionando que se cayera de cara al piso, solté una carcajada con fuerza.
—¡Emma! —lo escuche gritar desde el piso, me miré las uñas mientras el se levantaba.
—¿si? —pregunto con fingida inocencia.
—Busca tu muerte natural —me dice con el ceño fruncido, sobándose la nariz —si me vuelves a despertar así tu muerte no va a ser para nada natural querida hermana.
—Sí, lo que digas —miro la hora en el reloj de mi mesa de noche.
—¿vas salir hoy también o te tengo para mí todo el día? —me pregunta sentandose a mi lado.
—Pues no tengo planes pa...—me vi interrumpida por el timbre de mi casa.
¿quien puede ser a esta hora?
—Ve a abrir tú Dylan —le digo recostándome en la cama. Lo veo cruzarse de brazos y verme con una ceja alzada.
—¿porque no vas tú? —me pregunta, suelto un bostezo.
—Porque no quiero —le respondo cubriéndome con la sábana.
Lo oigo gruñir.
Escuché como salió de la habitación cerrando de un portazo mi recamara.
Tengo sueño, ayer me acosté demasiado tarde, y eso que ya he dormido bastante, son las dos de la tarde.
Escucho unos gritos en la planta de abajo, frunzo el ceño.
Yo conozco esos gritos. Mierda.
Me levanto casi que corriendo de la cama, si mi mente no me falla, esos son los gritos de Lyna, mierda, ¿que haría ella aquí? ¡y un domingo! ¡Ella los suele pasar con su familia!
Abro la puerta de mi habitación y bajo corriendo las escaleras.
En cuanto poso mi vista en el salón noto que Gabriel, Alexander y Christian están rodeando a Dylan, por otra parte Valery, Karla y Lyna están viendo a Dylan con ganas de arrancarle los ojos.
—¿que rayos está pasando aquí? —pregunto al ver tal desastre en mi sala de estar.
—lo mismo te preguntamos nosotros —habla por todos Gabriel —¿quien es él Emma?
Todos me ven con los brazos cruzados, veo que mi hermano pone una sonrisa maliciosa.
Aprovechando que todos centraron su atención en mi él se escapó de los chicos y llegó a mi lado.
—¿No les has contado Emma? Yo soy su novio —Dice Dylan poniendo su mano en mi nuca y besando mi mejilla haciendo un sonido seco.
Escucho un sonido de impresión de parte de mis amigos, en cuanto veo hacia ellos noto que Lyna tiene las mejillas humedecidas con sus lágrimas.
—¿por eso estás aún en pijama? —me pregunta Valery con los ojos llorosos.
—¿que? ¡no! —digo yo tratando de hablar.
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60 Días para enamorarse /Pausado/
Novela Juvenil//PAUSADA// Emma y Lucas, son los únicos solteros en su grupo, no han conseguido pareja y sus amigos suelen burlarse de ello, Emma se ingenia un plan para que sus amigos dejen las burlas de lado, un plan que implica por mucho a Lucas, aunque, ¿será...