Capítulo 22. Un misterio y una enorme distracción

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Regresaron a su habitación de hotel. Ambos tenían algunos minutos sentados en la orilla de la cama sin decir nada. E lo abrazó y acarició su hombro, J le respondió acariciándole la mano.

-Amor, estuve revisando las noticias sobre lo que pasó y hay algo que me parece extraño.

J se volteó a mirarlo.

-No hay nota.

-¿Qué?

-Normalmente hay una.

-Sugieres que...

-No lo sé, ¿te fijaste cómo estaba el ambiente en el funeral? Todo el mundo se secreteaba y las únicas consternadas eran la madre, la hermana y P. Tal vez lo mataron y no quieren que se sepa.

J entrecerró los ojos un momento. Era una situación difícil para él.

-¿Por qué?

-Podría ser porque no saben quién fue.

-Eso sería terrible. ¿Crees que pudo ser un crimen de odio?

-Tal vez

-Aún así lo de la nota no prueba nada. Pudieron ocultarlo para evitar el escándalo.

Ninguno de los dos dijo más. E lo abrazó y se quedaron dormidos un rato. Cuando J despertó E ya había pedido servicio al cuarto.

-¿Ya te sientes mejor?

-Un poco, pienso en lo que dijiste, no creo que haya sido cualquiera, por la importancia que tiene su familia.

-¿Y si fue alguien de su familia?

-¿Por un crimen de odio? No creo.

-Pudo ser por otra razón ¿Alguna vez te comentó algo sobre sus parientes?

-Antes de romper me dijo que había problemas en la empresa. Que sus tíos y primos se estaban disputando unas acciones y que su papá lo necesitaba aquí.

-Ellos tienen mucho dinero, pudieron matarlo y hacerlo pasar como un suicidio.

-¿Tú crees? ¿Para qué querrá P hablar con nosotros?

-No lo sé, come que se enfría.

La comida le cambió un poco el ánimo a J, le dolía un poco menos la cabeza. Llegaron a la casa y le llamó a P para que los dejaran pasar. Había escoltas por doquier.

P los apartó hacia una esquina del enorme jardín de entrada.

-Hay algo que deben saber, estoy casi segura de que B no se quitó la vida. -Ninguno se sorprendió, más o menos habían llegado a la misma conclusión-. Necesito su ayuda. Si les pido esto es porque no tengo a nadie más en quien confiar. -P volteó a ver a su alrededor para ver si alguien los veía y se acercó a los chicos bajando la voz aún más-.

-¿Qué necesitas? -dijo J-.

P se veía más estragada que él, al verla, éste pensó en lo que estaría sintiendo ella. Después de todo siempre lo amó.

-Necesito saber quién fue el cabrón porque estoy segura de que es de la familia. Hay un USB con la información sobre desfalcos. El padre de B murió después de que lo acusaran a él, su corazón no resistió. B estaba seguro de que era mentira. El problema es que ahora no podemos subir a su cuarto, hay escoltas por todas partes y lo clausuraron por seguridad de la empresa. Mañana vendrá gente de allí para llevarse sus dispositivos y la computadora personal de B.

Emiliaco Años despuésWhere stories live. Discover now