Capítulo 11: El lugar prohibido.

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Tengo sueño...tengo mucho sueño, estoy demasiada cansada, pero incluso mi cansancio no a dejado de notar lo extraño que a estado Oliver últimamente, y no solo yo lo eh notado, sino también mis amigas, me eh dado cuenta de que cada vez mas que nos acercamos al lugar a donde vamos de expedición él empieza a ponerse mas nervioso.

¡Que extraño! el jefe del campamento nos dejo descansar, eso es en verdad muy raro, ya que conociendo al jefe se que él nunca nos dejaria descansar. Todos se sentaron alegres, incluso mis amigas, pero hay algo que a mi me llamo la atención, en cuanto descansamos, Oliver se adentro un poco al bosque y su padre lo siguió y yo como "buena amiga" los seguí. Cuando los encontre, me escondi, obviamente, no queria que me decubrieran, y hay, escuche su conversación:

-Oliver, hijo te sientes bien- le dijo su padre-

-No- hizo una pausa- no creo poder continuar......se que te dije que quería ir contigo y vencer mi temor pero...al..al parecer, no puedo, no importa lo que haga, intento pensar en otras cosas pero no puedo evitar sentirme mal..yo...

-Hijo..te entiendo y se lo difícil que debe ser esto para ti..y..si tu quieres podemos volver.

-Ah..no necesito de tu compasión pa´- dijo Oliver-

-Pero hijo....

-Ya te dije que....NO NECESITO DE TU COMPASIÓN- dijo gritando-

Vaya, me asuste, me suste mucho, nunca habia oído gritar a Oliver, él siempre se mantenia tranquilo, sereno pero, ¿qué es lo que lo hizo actuar así? y ¿a qué temor se refiere?. Cuando regrese al lugar en el habia dejado descansando a mis amigas, ninguna se digno a preguntarme nada y cuando estaba a punto de sentarme, el padre de Oliver llega y nos pide que continuemos.

Eran mas o menos, las tres de la tarde, y seguiamos caminado, claro que después de almorzar. Aún no dejo de pensar en la carta de mis padres y aún no se si quiero irme. 

-Ya llegamos- dijo gritando el jefe, cual grito me saco de mis pensamientos-

Era hermoso, nos encontrabamos justo arriba de una cascada, muy linda y con aguas muy rápidas. me acerqué un poco a la orilla y desde ella pude ver todo el campamento, se veía pequeño, pero era algo.

-No deberías acercarte mucho a la orilla.

-¿Qué?- pregunte a la interperie, al principio no sabía quién me estaba hablando, pero al final me di cuenta que era Oliver.

-Oliver- le dije- que haces allí, ven, mira lo lindo que esta la vista.

-Siempre la maldad se disfraza de lindura Amy.

-¿Por qué dices eso Oliver?

-Por nada...olvidalo.

Que extraño, por que Oliver me diria "siempre la maldad se disfraza de lindura", que me queria decir con eso.

-Muy bien chicos- dijo el jefe- presten atención...esta cascada en un lugar conocido como el lugar prohibido, ya que como saben, nadie puede venir aquí sino tienen nuestra autorización, entendieron; los traje aquí, porque pensé que les gustaria al menos la vista. Ahora, por favor arreglen sus tiendas un poco más lejos de este lugar, nos quedaremos aquí y.....dentro de un día volveremos al campamento, ok.

Todos respondimos que sí y después de un rato nos instalamos. Como me encontraba aburrida y sin nada que hacer; una tienda no me facilitaria el pensar en la respuesta que debia darles a mis padres, asi que sali y me sente un poco al borde del río que...después caía precipitadamente a la laguna. El viento era muy fresco, nunca había sentido un viento así desde que.......desde que ese tragico día deje mi hogar en el que había crecido, el lugar en el que pensaba que todo era paz y tranquilidad, sin saber el horrible mundo que se encontraba fuera de mi casa de cabaña y fuera de ese pequeño bosque; recuerdo también el día en el que conoci el dolor que sentian los animales, conoci que existian personas malas y que...y que no todo era paz...y tranquilidad.

Me quedé un buen rato hay, sentada, viendo el ocaso y luego la luz de las estrellas; pero mi tiempo de paz se fue cuando una de las cocineras que habia venido con nosotros al viaje para cocinarnos, obviamente la comida, me llamo, pues era hora de cenar.

Luego de la, deliciosa, deliciosa y vuelvo a repetirlo, la deliciosa cena, fui a mi tienda para poder sacar mi cámaray tomar fotos del cielo nocturno y la fauna que salia en las noches; pero al buscarla no estaba y es raro porque yo recuerdo que la habia traído conmigo y la habia usado para tomarme fotos en el transcurso del viaje.

La busqué por todas partes, pero no la encontraba; estaba a punto de salir de mi tienda cuando, vi pegado en mi almohada un papel que, (después al abrirlo supe que era una nota), que decia:

Si quieres recuperar lo que te diste cuenta que perdiste entonces

ven a la cascada, sola, te esperamos.

Atte: P. y P.

No puede ser, esas P y P, ya tenia idea de quienes eran los que me hicieron esto, "Pedro y Pamela", sí, el par de mellizos que me molestaban desde...siempre. Intenté guardar la calma  e ir por mi cámara y así lo hice, pero...tenia..miedo..como siempre..no podia dejar de ser una miedosa al extremo.

Al llegar a la cascada, me acerqué muy despacio, tenia miedo y no puedo dejar de decirmelo. Entonces escuche una risa un poco sarcástica.

-Vaya, vaya, al fin y al cabo si viniste...ja..yo pense que te echarias a llorar de inmediato- o no era ella.

-Yo también, veo que al parecer si tienes un poco de valor depués de todo- qué también se encontraba él aquí. Esto iba de mal en peor.

-En..en donde esta mi cámara- pregunte con temor-

-La tiramos- me respondió al mismo tiempo que Pamela señalaba a la cascada.

No puede ser, como fueron capaces de hacer eso, me diriji a la cascada para poder ver algo pero.....no vi nada; de pronto senti el empujon de unas manos y mi cuerpo caendo hacia el vacio, pero no..no me iba a dejar vencer por el miedo, me sujete con fuerza y quede colgando en el aire; tenia miedo, podia escuchar, como los mellizos se alejaban riendose, no se como puede hacerles reir algo como eso.

Grité, grité lo más fuerte que pude, pero temia de que nadie pudiera escucharme, empeze a llorar allorar mucho y muy fuerte y senti como mis brazos iban perdiendo su fuerza. Cerré mis ojos y entonces, por un momente me deje llevar; pero una mano me sostuvo, me sostuvo con mucha fuerza.

-Vamos no me digas que ya te diste por vencida; vamos Amy, ayudame a sacarte de aquí- esa voz, esa voz era de....de-

No tenia tiempo para pensar; intente apoyar uno de mis pies en la tierra del barranco para poder impulsarme. 

Cuando senti como mi cuerpo era regresado a la tierra, lloré, lloré mucho y al calmarme pude darme cuenta de en dónde estaba y quién me habia ayudado. Me encima de él, mi cara se encontraba en su pecho y sus brazos me abrazaban con ternura.

-Ya, ya..ya paso- me dijo, tratando de calmarme- dios, pensé que te perderia.

Cuando pude reponerme, me levante y lo mire a la cara y luego con una sonrisa le di las gracias. Oliver me habia salvado, me habia salvado de la muerte, pero ¿cómo sabia él que me encontraba hay?.

-Te seguí.

-¿Qué?

-Cuando te vi saliendo de tu tiendo y dirigiendote al campamento, te seguí, por temor a que te pasara algo como me sucedio a mí.

-Espera..a..tí

-Sí...verás Amy, aparte del secreto de que soy huérfano de madre, tengo otro que solo yo y mi padre sabemos y..

-Y..

-Y.. creo que es tiempo de que alguien más lo sepa, no lo crees..

-Alguien más..quieres decir qué..

-Sí..Amy...este es mi secreto.

Pegaso, guardián de la naturaleza [Terminada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora