A la mañana siguiente la dulce chica de piel pálida era conducida en el auto privado de los Uchiha, con la cabeza abajo, al lado de Sasuke. No hubo ningún intento de conversación entre ellos más que el buenos días de cortesía.
Mientras el conductor giraba en una avenida, la chica levantó la vista hacia la ventana; el conductor tuvo que frenar de golpe.
"¿¡Usted hizo esto!? Dije que le obedeceria, le prometí que me alejaría de él y usted solo-" Sasuke la calló con la mirada, le indico al chófer que siguiera la ruta mientras ellos discutían.
"Te dije que merecías un castigo. Tomalo como un regalo de mi parte, princesa; pudo haber acabado de una forma mucho peor." Sasuke no estaba abrumado por sus acciones, miro con toda calma en otra dirección mientras contaba las calles para llegar a la escuela.
Antes de comenzar la clase, el profesor pidió un momento de silencio, la atmósfera de los compañeros era pesada y el asiento vacío de Naruto Uzumaki era el símbolo de un cambio, una pérdida para todos, una victoria para el Uchiha.
Todos se limitaron a disculparse con Hinata, cualquiera se hubiese dado cuenta de que algo apenas iba a empezar con ellos. La chica se sentía medio muerta cada vez que veía los carteles de desaparecido fuera de la escuela y el consecuente altar, coronando que nadie tenía esperanza de encontrar al rubio por ninguna parte.
Unos meses después de la desaparición de Uzumaki, la cual fue extraño para todos que se hubiese acabado tan rápido, se anunció en voz alta la relación entre Hinata y Sasuke.
Varias chicas felicitaron a nuestra ojiperla por su "buen gusto" pero ella sabía que esos cumplidos eran sólo de dientes para fuera, esas mismas chicas eran las que estaban dispuestas a sabotear la relación y la pobre Hinata solo esperaba que su "novio" se dejara engañar por ellas.
Sasuke vivía realmente cómodo con el anuncio, ahora no tendría que compartir su tiempo con nadie además de su juguete. No hacían más que conversar sobre trivialidades, tareas, asuntos sin importancia, pero la cara de la chica era irresistible para él. Esos ojos llenos de esperanza que no reflejaban a nada ni a nadie, era realmente precioso y ningún sujeto se atrevía a interponerse entre ellos, por el contrario, solía ser halagado más que de costumbre por tener semejante mujer a su lado.
Miremos a estos dos nuevamente, en la cena de celebración por su aniversario donde sus padres volvieron a encontrarse y hablaron sin descuido sobre lo orgullosos que estaban de como tomaban su noviazgo, halagado la amabilidad de la chica y reconociendo el buen trabajo que hacia el chico.
Una vez más ese jardín, en donde Hinata paseó por primera vez para tomar aire pero ahora estaba al lado del pelinegro mientras veían el cielo oscurecer.
"Nunca se arrepentirá ¿verdad? Me mintió cuando dijo que me dejaría ir cuando se aburriera de mi." Le encarava ella, sin una pizca de enojo.
"Deja de ser tan dramática, mujer. Muchas chicas agradecerían estar en tu posición y solo obtengo quejas de tu parte." Le contestó el mayor a la par que observaba las flores moverse con el viento.
"Deberías entonces estar con esas otras chicas, no tenías porque obligarme a mi." Ahora ella cerró los ojos, mientras su cabello se movía por el viento casi nocturno.
"Me rehuso; la persuasión no es obligar, jamás amenace tu vida directamente." - En este momento el cielo se oscureció por completo, Sasuke se volvió la mirada viendo a los viejos beber vino con una sonrisa.
"¿Lo mataste?" - La voz de Hinata lo obligó a volverse a ella, ella con la voz rota, ella con los ojos nublados, ella mirándolo con necesidad.
"Cásate conmigo." - Le contestó él, sin una pizca de humor en el tono que usó, Hinata derramó un par de lágrimas mientras se mordía el labio. Sasuke pudo haber tenido una ereccion solo por ver ese hermoso rostro, tan patético.
"Me rehuso a casarme con un monstruo como tú." - Se levantó de su asiento, dispuesta a acabar con toda esta farsa, mandó al demonio su reputación, no permitiría que este sujeto volviera a manipularla así.
"Si aceptas te diré dónde está." -Las palabras la detuvieron de dar un solo paso, giro su rostro completamente atónita, ahora su llanto era una mezcla entre desprecio y alivio, desprecio a Sasuke pero aliviada por la idea de que su amado seguía con vida.
"Entonces aceptas el trato ¿no es así?" - Sasuke se acercó a ella, tomó sus manos y fingió una sonrisa, viendo de reojo a una de las criadas hacer que aquellos hombres se asomaran a la ventana para ver la escena.
"Dame tu palabra de que esta vivo y yo te daré mi mano." - Le decía ella mientras limpiaba las lágrimas de su rostro, la luna empezó a asomarse, una hermosa luna llena.
"Te doy mi palabra, dame tu vida por la de él." - Sasuke hizo un pequeño gesto para que la chica supiera sobre sus espectadores, indicándole que actuara de la mejor forma posible, ella en su arranque de euforia por la noticia de su amado, abrazo al hombre frente a ella con una gran sonrisa, él casi se cae de espaldas por el peso sorpresa, le sonrió al público que aplaudía con júbilo y en su mente el demonio se reía a carcajadas, el plan había sido ejecutado a la perfección.
Hinata luciría perfecta en su vestido de novia.
ESTÁS LEYENDO
Obseso
Fiksi Penggemar"¿Por dónde debo empezar? ¿En que momento las cosas con ella se hicieron de ésta forma? ¿Por qué? He pasado mi vida entera a su lado y solo ahora, que afirmo que sus ojos no son para mi, ahora quiero tenerla. Voy a tenerla." Sasuke nunca luchó por e...
