Día 10

421 45 5
                                        

POV INUYASHA

Hace un calor del demonio, el sol brilla en lo alto del cielo, termine quitándome la camisa mientras embolso abono, cada vez lo hago más rápido, sonrió al fijarme en Kagome, quien está sentada bajo un árbol cerca de donde estoy, la veo leer un libro, sus expresiones me dan gracia, leo la portada luna nueva, que manía tienen las chicas con esas cosas de vampiros y lobos, meneo la cabeza, mientras sigo con lo mío.

-hey Inuyasha-me llama Goyo apoyándose en el corral-esta tarde iré al pueblo, necesito ropa para el baile de mañana, recuerda que es el inicio de la feria-me dice.

-ropa nueva-dice Kagome mirándonos-acaso estas saliendo con alguien Goyo.

-jajaja-se ríe algo nervioso- sabes bien que no Kag, pero tal vez me anime a confesarme a Hitomiko-le responde jugando una piedra con su pie.

-excelente en ese caso no olvides que el azul va bien contigo, vale-le aconseja-estaré ansiosa de saber cómo te ira.

-acaso no vendrás-pregunto con el ceño fruncido.

-así no, estás loco-me dice seria-iré por agua a la cocina hace mucho calor no creen-menciona con una mirada extraña.

-estúpidos-escucho murmurar a Goyo-ella intento seguir como si nada después del accidente, pero ellos, fueron despiadados acabaron con ella.

-conocí al imbécil de novio ayer-menciono y él sonríe.

-súper imbécil amigo-me dice-entonces vienes.

-en realidad no tengo dinero-le digo dejando la pala y quitándome los guantes.

-chicos una limonada-menciona la maestra con dos vasos- Inuyasha en realidad tu padre envió un dinero para ti-me menciona- me dijo que te lo diera en caso de ser necesario, creo que podría servirte-me dice y le sonrió.

-gracias-le digo tomando la limonada, que por cierto estaba delicioso y refrescante.

Después del almuerzo veo decaída a Kag, juega con su comida y al terminar le pide ayuda a Ginkotsu, quien la lleva a su cuarto, la maestra suspira mientras retira los platos, Goyo está entusiasmado por ir al pueblo, Kyokotsu ofreció llevarnos, vamos al pueblo que resulta ser muy rustico, el lugar es un paradero turístico, famoso por su feria de limones, sonrió al ver por todos lados arboles cundidos con este fruto, en la plaza se eleva una estatua de caballo realizado con puros limones, es increíble, llegamos a un estacionamiento y nos bajamos, Goyo me guía por una calle donde veo infinidad de tiendas, solo tenemos una hora, o Kyokotsu nos abandona aquí y regresaremos caminando.

Estoy tan distraído que choco con alguien, veo caer varias cajas, pido disculpas mientras ayudo a recogerlos, me levanto y me encuentro con una chica de cabello rojizo, me mira con una sonrisa.

-Hola, nunca te he visto por el pueblo-me dice con mucha confianza.

-estoy de paso-murmuro y Goyo hace una mueca-bien adiós-le digo e intento entrar a la tienda, cuando me jala del brazo.

-no escuche tu nombre-me dice y le retiro la mano-por cierto, Goyo no crees que esta tienda rebasa tu presupuesto-dice altanera.

-acaso este pueblo cuenta con exclusividad-le digo- tampoco se comparan con las de la ciudad.

-no te enojes- me dice- solo era un comentario, espero verte de nuevo-murmura y se gira para alejarse.

-quien es-le pregunto a Goyo, quien duda en entrar después del comentario de la chica-hey vamos, recuerda que Hitomiko lo vale-lo empujo dentro del lugar- hay algo que necesito- le digo mirando la variedad de sombreros.

-bueno creo que ya tengo lo necesario-menciona Goyo con una bolsa en la mano.

-creo que si-le digo y ambos salimos de la tienda-y esa chica quien es.

-la reina de la feria de este año, Ayame, es hija de uno de los ganaderos más importantes del país-dice con fastidio-esa chica fue severa con Kag en la escuela.

-así que ustedes van al mismo colegio-digo caminando a la camioneta.

-por desgracia, esa chica se cree una diva-bufa- cuando Koga termino con Kag, enseguida se hicieron novios, son tal para cual.

Me paro cuando me doy cuenta de que yo era así, Rin es tal como esa chica y yo, sin duda hubiera actuado como Koga, en que momento me volví un monstruo, en que momento caí tan bajo, mis padres me han dado todo y yo, me he creído con el derecho de ver a los demás por lo bajo, mi hermano sin duda es mejor, él es un buen sujeto, no creo que haya hecho algo indecente en su vida, debería aprender a ser más humilde, pienso mientras subo a la camioneta.

- ¿Qué pasa chico? -pregunta Kyokotsu.

-nada-murmuro- oye Goyo necesito practicar más para la carrera, enserio quiero ganar, solo tengo dos días.

-he visto como corres chico, lo harás bien-me guiña el ojo el fortachón.

-entonces no dudes en apostar mucho por mí-le digo sonriendo.

Regreso con unas cuantas bolsas, me siento algo apenado porque mi padre se excedió un poco con el dinero para mí, evite gastar todo, tampoco me merezco esto, levanto la mano cuando veo una sombra en la ventana del cuarto de Kag, antes de entrar, el sol esta por ocultarse en el horizonte, saco de la caja el sombrero negro con cinta blanca que me compre, sonrió y subo a enseñársela.

-hey Kag-saludo al entrar, ella está ahí mirándome sin expresión- ahora si me siento un vaquero-le digo y me pongo el sombrero-que dices.

-te ves bien-dice sin animo.

-bien, pase media hora decidiendo el sombrero perfecto, para escuchar un bien-le digo cruzándome de brazos.

-bueno, eres el vaquero más guapo que he visto-dice rodando los ojos.

-eso me gusta-le digo y me siento en la cama- salgamos a tomar aire.

Antes de escuchar su no, me agacho frente a ella dándole la espalda, la escucho resoplar y se cuelga de mi cuello, agarro sus piernas, me levanto con ella en mi espalda y salimos, camino al cerro.

-me estas clavando las uñas-le digo riendo por la forma que se cuelga de mí.

-perdón, pero me da miedo- me dice.

-confía en mí, no te dejare caer va-le digo y corro colina arriba.

-NO INU-grita cerrando los ojos.

-imagina que soy ese vampiro-le digo y la escucho reír- aunque soy más guapo.

-sin duda él se queda corto-murmura.

Nos sentamos a mirar como desaparece el sol, esta vida me gusta, estar con ella me hace sentir y creer que soy una mejor persona.

-ven mañana con nosotros Kag-le digo y agarro su mano-estaré ahí para cuidarte.

-no sé, si podré aguantar más miradas-me dice sincera- o palabras.

-mírame-le digo y sus ojos chocolates se clavan en mi- te protegeré, seré tu escudo.

Y esta vez… soy muy sincero, mi corazón late como nunca, siento crecer algo más que amistad, algo más fuerte que yo me lleva a besarla, saborear su sabor a limón, sentir su mano en mi cuello, sentir su lengua jugando con la mía, un beso lento, sin prisas, sin exigencias, sin máscaras, solo soy Inuyasha y ella es Kagome.

Continuara…

Diario de un joven enamoradoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora