Día 17

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Ella duerme bajo el árbol, yo la vigilo mientras nado en el lago, la terapia del día de ayer la dejo exhausta, sin embargo, no quiso permanecer más tiempo en su habitación, así que la traje a despabilarse, ella es una chica increíble, el esfuerzo que hace, su determinación, la admiro, estoy orgullosa de ella, mi novia es genial, sonrió sumergiéndome en el agua cristalina.

-huy que guapo-escucho su voz al salir del agua.

-hey no sigas que me lo creo- le respondí saliendo del agua.

-INUYASHA-grito abriendo los ojos, había olvidado que solo llevaba el bóxer.

-si tienes razón soy guapo-respondí y ella empezó a reír- ya ponte ropa.

-no te gusta la mercancía señorita Higurashi-me acerco bromista- que tu novio no es tan sexy como el doctor Bankotsu.

-dios estabas celoso-se ríe con ganas- no seas tonto-me dice y me inclino a besarla.

Ella se recuesta en el césped y termino sobre ella, beso sus labios, me dejo llevar por este sentimiento que siento, ella enreda sus manos en mi cuello, profundizamos el beso, el ambiente se siente cargado, deseo a Kagome, nos separamos y me obligo a pararme, maldición estoy bien duro, ella se sonroja al ver mi miembro bien parado, me giro y corro a lanzarme al agua de nuevo.

*Al día siguiente…

El agua estaba fría, pero me mantenía cerca de Kagome, el doctor realizaba los movimientos para la hidroterapia.

-te veo más delgada Kagome estas comiendo bien-pregunto el doctor.

-si, como usted me ha recomendado-respondió.

-no, se la pasa jugando con la comida-le dije sin poder evitarlo.

-Kagome-hablo Bankotsu serio-recuerda que es importante comer, no olvides que tuviste anemia.

-si lo sé, solo que a veces no tengo apetito-respondió mirándome molesta.

-bueno, te daré al finalizar una orden de análisis, mañana te los realizas y el viernes los revisamos, señorita-le dijo el doctor.

-bien, como desee, pero vera que todo estará muy bien-respondió suspirando.

Al salir del hospital estaba molesta, ni siquiera me dirigía la mirada, decidí darle su espacio y miré el camino, durante el trayecto escuchaba a medias la plática de nuestros padres, pero llamo la atención escuchar risas, mucho más la forma tan informal que dialogaban, Kagome también se percató porque me miro con las cejas fruncidas.

Ninguno menciono nada, ellos ni se percataban de nuestra presencia, acaso mi padre había olvidado tan rápido la muerte de mi madre, no, era solo amable, si era eso, decidí no pensar más en ello, solo deseaba estar bien con Kag, los jóvenes somos raros, saben podemos tener delante algo muy importante, pero clavarnos en otras cosas, fue justo lo que nos pasó a nosotros, yo con Kag y ella con querer caminar, tal vez si hubieras visto aquello que teníamos delante las cosas hubieran sido diferentes.

*Esa noche…

-algo paso entre ustedes-pregunto Naomi a su hija mientras la ayudaba a ponerse la ropa después del baño.

-Naomi estas ligando con un viudo-pregunto Kagome- enserio mujer siempre me sorprendes.

-es el padre de tu novio es bueno que nos llevemos no crees-contesto.

-sí, pero tanto Naomi, no confundas-dijo filosa Kag.

-no tienes por qué ser ofensiva Kagome-menciono seria la maestra.

-disculpa tal vez si tu fueras una verdadera mujer lo seria-hablo la chica y se quedó helada al recibir una bofetada de su madre.

-se acabó, no tengo porque soportar esto-murmuro con lágrimas en los ojos- soy tu madre te guste o no y me debes respeto.

-sal de mi cuarto-dijo Kagome con lágrimas en los ojos.

Naomi salió deseando estar sola, se sentó en el columpio bajo el cielo estrellado, pasaban las 11 de la noche, los grillos cantaban sin parar, a lo lejos se podían escuchar a las vacas, ella solo miraba la mano con la que había pegado a su hija, jamás, nunca antes lo había hecho.

-Naomi paso algo-la voz preocupada de Inu no termino de romperla- Naomi.

Él la abrazo fuertemente, mientras ella lloraba sin poder controlarse, hacia tanto que no sentía apoyo, se dejó rodear por aquellos brazos que la ponían nerviosa, hundió el rostro en la playera, humedeciéndola inmediatamente, se sentía una idiota por no haber sido clara desde el principio con su hija, pero no creyó oportuno dañar la imagen de un hombre muerto.

-ella cree que engañe a su padre-hablo hipeando- pero eso solo fue parte de su plan, para quitarme la granja que mis padres me heredaron.

-tranquila, aquí estoy, tu hija entenderá-menciono acariciando su cabello.

-ya no lo creo, no puedo seguir fingiendo que no me importan sus palabras-murmuro entre lágrimas.

-háblale con la verdad-aconsejo sin saber del todo aquella historia- Naomi que paso en realidad.

La pregunta solo causo una explosión de imágenes y palabras relacionadas con aquel día, todo era doloroso, descubrir que la persona que amaba y era su esposo, solo estaba buscando afectarla, sin pensar en su hija, solo en sus propios deseos, fue muy duro, aún seguía padeciendo sus elecciones del pasado, él había dejado un corazón dañado, una chica parapléjica y una granja hipotecada.

Continuara…

Diario de un joven enamoradoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora