Día 18

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CARAJO… estoy con el corazón desbordado, es increíble como Kagome esta cegada, mi primer pensamiento fue ir y contarle todo, pero no debería ser yo, sino la maestra Naomi, quien le explique quiera o no sobre esta situación, su padre no es para nada como ella cree, es un maldito desgraciado, perdón, pero solo puedo agradecer porque esté cien metros bajo tierra.

POV NAOMI

Se alejó de los brazos de Inu no, miro el cielo con un largo suspiro y clavo la mirada al molino de viento que se levantaba a unos metros de ellos.

-en la universidad fue donde nos conocimos, yo estudiando para ser maestra y él psicólogo, mis padres habían hecho un gran esfuerzo por que cumpliera con mi sueño, lo termine después de mucho trabajo, pero él era parte de mi vida en esos momentos, vivimos en la ciudad un tiempo, después de un año me embarace, justo mi madre falleció y mi padre necesitaba de apoyo en la granja, así que nos trasladamos aquí-hablo recordando esa época de su vida-todo iba bien, tuve a Kagome, no regrese a trabajar porque no me dejo, la granja empezaba a tener ganancias, mi padre murió en poco tiempo, así que él se hizo cargo de todo, estando aquí fue cuando nos casamos, por ello él pudo hacer aquello sin problema.

*SEIS MESES ATRÁS

Esa tarde nunca la voy a olvidar, salía de la prepa donde trabajaba por que la granja empezó a tener problemas, cuando antes de subir al auto un joven de mi grupo me abordo, el chico empezó a hablar sobre sentirse atraído por mí y termino besándome, como pude lo aparte le di una reprimenda, subí al auto sin comprender del todo porque había hecho tal cosa.

Esa tarde recibí una llamada del banco donde se me exigía pagar las tres letras vencidas de la hipoteca, me quedé pálida al escuchar aquello, les dije que era un error, pero ellos mencionaron su nombre, Kagome estaba fuera esa tarde cuando él llego.

-O ni gomo cómo pudiste-le dije apenas cruzar la puerta de la cocina.

-de que hablas Naomi-me dijo mirándome y tomando agua.

-hipotecaste la granja, mi granja-reclame- ¿para que te sirvió ese dinero? dime…- exigí.

-mira Naomi estoy cansado de esto-hablo tan frío como nunca antes- yo no soy feliz con ustedes, ni tu ni Kagome me interesan, mi hija es muy desgastante, quiere que este todo el tiempo a su alrededor apoyándola y tú, me tienes como un burro de carga, trabajando sin parar.

- ¡dios mío! O ni gomo-me brotaron las lágrimas y sentí que mi pequeño mundo se desvanecía bajo mis pies.

-el sexo entre nosotros es tan esporádico, yo soy joven aun, deseo más de una mujer, más de la vida-me grito sin parar- me voy, me largo porque encontré a una mujer que me da más que tú y con el dinero-rió en mi cara- me compre una linda caso donde viviré con ella.

Aquello me rebaso, me perdí, me shokie, yo no supe más de mí, era como estar, pero a la vez no, no comprendía ni asimilaba sus palabras, todo había sido de golpe, la información fue un balde de agua fría, mi corazón se rompía en mil pedazos, él, el hombre que amaba, mi esposo, Dios, no era quien creía, ni éramos la familia feliz que imaginaba, ¿Cuándo había muerto el amor? Esto me rebasaba y lo peor llego cuando ella entro a la casa y nos vio.

-papá pasa algo-pregunto mirándonos.

-hija me voy de la casa- su expresión, sus palabras, todo cambio cuando la miro.

-papá ¿porque? -los ojos de Kag se llenaron de lágrimas- ¿Qué paso?

-esto hija, esto paso- y en ese momento fue que la perdí.

Él había propiciado que mi alumno me besara, la foto que le dio a mi hija rompió nuestra relación, no sé qué pretendía con ello, pero había sido útil, la mirada de Kagome fue de odio, me grito que era una cualquiera, que era una zorra, por engañar a su padre, se colgó de él, le rogo que se la llevara, él prometió regresar al día siguiente por ella, pero yo sabía que no lo iba hacer, se fue con sus maletas esa noche, pero a las afueras del pueblo choco con un tráiler y murió.

Entonces mi hija se puso muy mal, me grito que era mi culpa, yo intente decirle la verdad, pero ya no me dejo hablar, al día siguiente después del entierro monto su caballo en plena tormenta, un trueno asusto al animal, provocando que cayera lastimándose un disco de su columna, dejándola parapléjica.

Las lágrimas brillaban con la luna, Inu no se paró frente a ella, la obligo a pararse y la abrazo, la mujer había sido lastimada como no tenían idea, pese a todo seguía en pie, luchando por salir adelante, sintió un cariño por ella, de repente se dio cuenta que hacía mucho que no se sentía útil, su esposa lo había apartado tiempo atrás, ya no eran una familia, ella no se dejaba ayudar, apoyar, se creía invencible, pero no pudo, sola uno no puede, más cuando son dos, ojala su esposa hubiera confiado en él, o tal vez la confianza debería ser medida, porque al final Naomi había creído ciegamente en su esposo y aun así también la lastima.

-somos un caso-murmuro acariciando su cabello.

-uno grande-contesto levantando la cara.

Se miraron y una corriente magnética los atrajo sin poder evitarlo, sus labios se unieron seguros, firmes, moviéndose con la experiencia que a su edad tenían ya, sus lenguas danzaron a un ritmo pasional, mientras las manos de ella se enredaban en su cabello haciendo más profundo e íntimo el beso.

-esto es una locura-susurro ella jadeando por la emoción del beso.

-lo sé- contesto él- pero no quiero parar.

Y de nuevo se unieron en un beso pasional, mientras la mano masculina se introducía bajo la blusa, subiendo peligrosamente hasta sus senos firmes, al fin logro apretarlo, pero no era así como lo quería, quería sentir su suavidad, su piel, su calor, todo, quería todo y eso los sorprendió.

Continuara…

Diario de un joven enamoradoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora