[Editando]
Ser parte de la familia Harrington es tener todo y nada a la vez.
Ser empleado de la familia Harrington es ser paciente y discreto.
Ser un Harrington significa saber aparentar felicidad y sentirse roto por dentro.
Ser empleado de un Ha...
La semana pasó lenta para Emily, sus clases se habían vuelto pesadas y la presión que ejercía su familia aumentaba cada vez más, todos los días le preguntaban acerca de Austin y sobre cómo debía de actuar con él, por suerte el rubio no le había escrito y no tuvo que actuar de ninguna forma con él porque no se han vuelto a ver.
El sábado por fin había llegado, a la noche estaba la fiesta de Camille, ella era muy conocida por organizar las mejores fiestas, y ser un invitado de una de ellas siempre sería un honor.
Eran las cinco de la tarde, Emily y Arianna se encontraban en la habitación de la primera, decidiendo qué iban a usar para esa noche tan especial, mientras Emily le contaba de la cena con sus padres y los socios de éste y de lo indignada que estaba por los planes de ellos.
-¿Al menos estaba bueno? – pregunta Arianna mirando a su amiga con algo de pena.
-¡Ari! – Exclama ésta riéndose – Si, es lindo, pero para nada mi tipo – dijo alzando un hombro.
-Seguramente que tus padres quieran obligarte a salir con él te la debe secar un poco – y Emily rió por la expresión de su amiga, amaba que en todos los momentos de su vida esté esa loca linda para hacerla reír.
-¿Este o este? – preguntó Emily señalando un vestido negro al cuerpo y una pollera roja corta que tapaba su ombligo con un top rojo que dejaba muy poco a imaginación de los demás.
-La pollera y el top – sonrió Arianna – vas a tener sexo esta noche rubia – y tras decir eso le dio una palmada en la nalga a su amiga..
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-¡Ari! – Dijo Emily riendo - ¿Vos que te vas a poner?
-Esto – y señaló un vestido negro al cuerpo que dejaba ver gran parte de su abdomen.
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-¡Toda una diosa – gritó Emily.
A las diez de la noche Emily tenía puesta su pollera y el top, en sus pies habían unos altos zapatos de color negro, la cual la hacían ver más alta de lo que era. Su largo pelo rubio decidió llevarlo suelto y al natural, en sus puntas se formaban unas ondas naturales. Delineó sus ojos haciendo que sus ojos grises resalten aún más, le puso rímel a sus tupidas pestañas, se puso un poco de color en sus mejillas y a sus labios los pintó del mismo color que su top, una vez lista miró por última vez su imagen en el espejo y sonrió satisfecha, sin dudas su atuendo marcaba muy bien cada una de sus curvas y su cuerpo bien trabajado.