Tres años habían pasado desde el nacimiento de Oliver, tres años en los que muchas cosas habían cambiado en la vida de nuestros personajes. La empresa había crecido a pasos agigantados, y habían expandido el rubro hacia la industria hotelera. Contaban con apenas un pequeño hotel en Boston, pero les iba muy bien.
Emily había retomado sus estudios cuando Oliver tenía poco más de seis meses, y si bien, separarse de él le había dolido, era necesario, porque ella quería tener su título, el cual le faltaba menos de un año para conseguirlo.
Logan y Austin se habían casado hacía algunos meses, y estaban viviendo felizmente su matrimonio, vivían en una linda casa en compañía de los dos hermanos de Austin, quienes aún seguían con sus estudios universitarios y ambos trabajaban en la empresa. No tenían hijos y habían decidido no ser padres.
Mark se había ido a vivir a Boston una vez que Liam, Austin y Logan le hablaron de expandirse hacia la industria hotelera, ese era su rubro y estaba feliz de ser su socio, aparte de que era su oportunidad para vivir con Arianna, ahora convivían y estaban felices por ello.
Era 6 de junio y todos estaban reunidos para celebrar el cumpleaños número tres de Oliver, el pequeño de ojos turquesas era idéntico a su padre, casi no había sacado un rasgo de Emily, hasta el carácter era el de Liam. El cumpleaños se llevaba a cabo en la casa de los abuelos Baker, todo estaba decorado por Emily quien se había tomado el tiempo suficiente para hacer ella misma la decoración, como en cada cumpleaños del pequeño, con ayuda de Arianna, Olivia y Logan. El cumpleañero corría feliz de un lado para el otro con sus primos, habían decidido aún no invitar a sus compañeritos del jardín y hacer un cumpleaños solo para la familia.
-No quiero que crezca más – dijo Emily haciendo un puchero.
-Está muy grande – suspiró Liam mientras abrazaba a Emily y ambos no despegaban sus ojos de su hijo.
-Es injusto que cada vez se parezca más a vos, ¡lo llevé nueve meses en mi panza y lo parí! Es un ingrato – Liam rió y besó la frente de Emily.
-Pero al ser tan igual a mí, eres la luz de sus ojos, como lo eres de los míos, así que tienes dos perritos guardianes – y eso era verdad, porque cada capricho que tenía Emily se cumplía, Liam y el pequeño Oliver se encargaban de ello. Emily sonrió feliz y se dedicó a besar los labios de Liam, con todo ese amor que no paraba de crecer día a día. Se separaron porque escucharon el llanto de su hijo y corrieron hacia él que estaba en los brazos de Austin.
-Mamá – gritó cuando la vio y ella no dudó en tomarlo en sus brazos y abrazarlo.
-¿Qué pasó amor? – le preguntó preocupada mientras lo miraba en busca de alguna herida.
-Se cayó tita – le dijo Brianna preocupada, ella tenía cinco años y amaba profundamente ser la prima mayor de Oliver, siempre estaban juntos.
-¿Dónde te pegaste hijo? – le preguntó Liam.
-Acá – dijo señalando su cabeza, Emily lo examinó y suspiró al ver que no tenía nada, que solo había sido un golpe.
-¿Quieres que le pongamos agüita? – le preguntó Emily con dulzura y él asintió con la cabeza.
Cuando llegó la hora de la torta todos se reunieron alrededor de una mesa, la torta era del Capitán América, al igual que el resto de la decoración, era el superhéroe favorito de Oliver. Liam se encargó de prender las tres velitas y después de cantarle el feliz cumpleaños el pequeño sopló las velitas feliz.
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Nueva vida
Romance[Editando] Ser parte de la familia Harrington es tener todo y nada a la vez. Ser empleado de la familia Harrington es ser paciente y discreto. Ser un Harrington significa saber aparentar felicidad y sentirse roto por dentro. Ser empleado de un Ha...
