Capítulo nueve ✔

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            Los días habían pasado bastante rápido para Emily, dos meses para ser precisos, la facultad la mantenía ocupada, su mejor amiga con sus locuras, las salidas en secreto con Liam y las salidas con Austin para complacer a sus padres, ambos se habían dado cuenta que compartían muchísimas cosas, se llevaban muy bien, y por eso ya se consideraban amigos, pero ambos tenían en claro que nunca pasaría a más de eso, ambos tenían la certeza que no se iban a casar, se lo habían prometido.

Emily y Austin se suponía que tenían que salir, pero ambos tenían otros planes, Austin había decidido pasar con sus amigos en la casa de algunos de ellos, y Emily iría a la casa de Liam, claramente Austin pasó a buscar a Emily para no levantar sospechas, no era lo que necesitaban.

-Gracias Aus – le dijo Emily antes de bajar del auto - ¡que te diviertas esta noche! Recuerda no salir a ningún restaurante por las dudas.

-Sí mamá – dijo Austin sonriendo divertido, la castaña solo puso sus ojos en blanco – Tú tampoco salgas – y la señaló con un dedo. Las veces que supuestamente tenían cita pero no salían juntos, evitaban salir de la casa de sus amigos, por si se encontraban con periodistas, por suerte hasta ahora la prensa no los había agarrado, pero en caso de que pase sabían que sus padres pondrían el grito en el cielo – Nos vemos Em – y tras darse un beso en la mejilla la castaña bajo del auto con una sonrisa.

-Hola lindo – dijo con una sonrisa feliz al tiempo que Liam abría la puerta de su casa.

-Hola – saludó Liam, mientras la castaña daba un paso hacia adelante y besaba los labios de ese morocho que la volvía loca - ¿Austin? – preguntó luego de separarse, pronunciar su nombre lo ponía de mal humor.

-Se fue con unos amigos – dijo alzando un hombro mientras se sentaba en el sillón del living – Ven celocito – dijo con una sonrisa feliz mientras palmeaba el sillón a su lado.

Emily y Liam habían afianzado su relación, se veían cada vez que podían, eso sí, solamente en el apartamento del chico, no salían a ningún lado, el miedo de que los descubran impedía a la castaña a aceptar las invitaciones que él le hacía a salir, y a pesar de que Liam la entendía, lo cansaba un poco. Como también lo cansaba toda la situación con Austin, había veces que Emily no paraba de hablar de él, y eso lo hacía enfurecerse y confundirse, ¿qué era lo que realmente quería esa castaña con él? ¿A caso solo estaba con él por la adrenalina de que alguien los encuentre?

-¿Ya te propuso matrimonio? – dijo Liam con una risa seca, cruzado de brazos y sin sentarse donde le había indicado Emily. Ella lo miró sin entender, con el ceño fruncido y observando la postura de Liam, como si pudiera descubrir algo en él.

-¿Por qué preguntas eso? – dijo molesta mientras bufaba.

-¿No salen para que pronto él te proponga matrimonio? – dijo riendo secamente.

-¿Qué es lo que te pasa Liam? ¡Sabes que no nos vamos a casar! – dijo obvia, comenzando a enojarse por la actitud de Liam, él sabía que odiaba hablar de ese tema, sabía que odiaba que la quieran obligar a casarse con una persona.

-No estoy tan seguro de eso – dijo antes de darse vuelta y caminar hacia la cocina, dejando a una Emily confundida, no tardó muchos segundos en caminar detrás de él.

-¿Qué carajos te pasa? – dijo molesta mientras lo tomaba del brazo y lo obligaba a mirarla.

-¿Tendría que pasarme algo? – preguntó él zafándose del agarre de ella, mientras cruzaba sus brazos para mirarla desafiante.

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