Matt:
Tyler sonrió y entendí la perspectiva de las chicas, esa sonrisa puede hace temblar a cualquiera. Por alguna extraña razón Tyler empezó a cambiar... sigue siendo un idiota, pero... Ya no tanto. Al día siguiente estaba con un extraño... Buen humor, salió de la casa feliz... creo que fue la primera vez que lo vi así, pero cuando regresó, no había una chispa de esa extraña felicidad. Estaba serio...se veía triste, lo que más me extraño fue cuando me pregunto que si sabía jugar. Para ser honesto me extraño... pero acepte, una parte de mi quería mejorar su humor, lo sorprendente fue lo que paso después... Jugamos durante horas, era un videojuego intenso que nos mantuvo atrapados durante horas, me encontré de vez en cuando desviando la mirada hacia él. Se veía cautivado y emocionado y eso me hacía continuar...mis ojos ardían y sentía mis dedos acalambrados pero la adrenalina me mantuvo despierto. Cada que pasamos un nivel el celebraba y gritaba, me encontré riendo por su actitud y sus bromas parece una persona diferente sonaba relajado y tranquilo, su risa es un sonido increíble y lo más sorprendente fue que me divertí a su lado cosa que nunca pensé que pasaría.
-¿Otro? - me pregunto cuando terminamos el juego. Me estire en el sofá cansado, él parecía un niño emocionado no conocía esta parte de él, le dije que sí a pesar de estar muriendo del sueño.
*****
No sé en qué punto del juego me quede dormido... Pero cuando despierto estoy en el cuarto. Me levanto con pereza y me llama la atención un olor, ¿eso es café?. Adormilado me dirijo a la cocina. Por primerva vez desde que llegué, veo a Tyler en la cocina, tratando de preparar café. Observa la cafetera como si fuera un raro espécimen. Me siento en una banqueta y bostezo, él se voltea y me sonrié, ¿por qué de repente me sonríe tanto?.
-¿No eres una persona mañanera verdad? - me dice con una sonrisa de lado.
-¿Eh? - digo y sigo con sueño, él ríe y me extiende una taza de café.
-Gracias - le digo mientras lo pruebo y... Hago una mueca, estáhorrible. Él suspira.
-¿Que tan malo está? - dice avergonzado, pasándose una mano por la nuca sus alas revolotean y brillan con destellos azules.
-Soportable - digo aguantando la risa - ¿no eres buen cocinero verdad? - le preguntó y empiezo a reír. Él suspira y entorna los ojos.
-Se cocinar lo básico - se encoge de hombros - siempre estoy viajando, por eso he aprendido a cocinar con muy poco - me dice y me sorprende, pero antes de que pueda decir algo el sartén que tiene en la estufa se prende en llamas.
-Oh - exclamo y me levanto rápido, él se asusta. -¿Llamas a eso saber cocinar? - le reclamo. Él empieza a mover las manos y una masa de agua apaga el fuego. ¿Qué?. Lo miró asombrado y él me mira igual de impactado y sonríe como maníaco.
-¿P-Puedes controlar el agua? - balbuceo, aunque una vez que lo pienso es irrelevante. Él me mira sin entender y luego se empieza a reír con ganas, ¿Qué es tan gracioso?.
-¿No lo sabías? - me dice y caigo en cuenta de que no tenía idea de cuáles eran sus poderes, su cabello era una señal gran estúpido - opina mi subconsciente.
-No - digo y ahora soy yo quien está avergonzado y empiezo a reír con él.
-¿Qué carbonizaste? - le preguntó mirando al sarten rostizado.
-¿Huevos? - dice con una sonrisita, parece un niño que lo acaban de atrapar en una travesura. Niego con la cabeza y empiezo a moverme por la cocina.
-Ven, te voy a enseñar - él se sorprende y yo trato de ocultar una sonrisa. Rodea la encimera y se sienta en una banqueta, se apoya en sus codos y su cabeza está sobre sus manos, me observa con atención y me pongo nervioso bajo su escrutinio... Profundos ojos azules observan a detalle cada uno de mis movimientos. Empiezo a narrar lo que hago.
-Agregas esto, - señalo un condimento - y bajas el fuego - digo ajustando el fuego.
-¿Dónde aprendiste a cocinar así? - me pregunta después de un rato. ¿Debería de decirle?.
-Yo... - empiezo a decir pero lo dudo - yo era amigo del ayudante de cocina del castillo - mi garganta se cierra y me obligo a continuar - me enseñó todo lo que sé - digo encogiéndome de hombros... ignorando el nudo en mi garganta. Él me observa, y le doy un plato de comida antes de que pueda preguntarme algo más. Lo prueba y yo muerdo mi labio ¿le gustará?, suspira.
-Esta delicioso - dice con la boca llena, me río y él traga - perdón, está delicioso - dice apenado y yo me siento a su lado. Me encuentro nervioso y ansioso, ¿Qué me ocurre?, comemos en silencio y de vez en cuando nuestras miradas se cruzan, ambos desviamos la mirada.
-¿Y... qué partes de la ciudad conoces? - dice tratando de sacar un tema de conversación.
-Conozco muy poco - digo y vuelvo a mirar mi plato. Siento su mirada sobre mí, volteo a verlo avergonzado - ¿Qué? - le preguntó y tomó un bocado, él me mira como si acabara de recibir una epifanía.
-¡Ya sé! - exclama con entusiasmo de niño - termina de comer, ¡hoy recorreremos la ciudad! - me expresa y de un brinco sale del banco, no puedo evitar reír.
ESTÁS LEYENDO
Tyler
Fiksi UmumTyler y Matt no se soportaban, no sabían con exactitud porque se odiaban, pero lo hacían. Por azares del destino tienen que vivir juntos. ¿Aprenderán a soportarse o le arrancarán la cabeza al otro? -¡No te soporto! -Créeme, yo tampoco. Segunda parte...
