II. 03

158 20 3
                                        


Todo empezó cuando llegó a la brillante idea de pegarse mucho, excesivamente, a su bonito novio. Siendo más alto, estaba seguro que Jinyoung no iba a soportar su peso, Yugyeom básicamente iba sobre él, en un ideal concepto de abrazo por la espalda, donde sus largos brazos rodeaban el cuello del mayor y sus largas piernas casi, casi, rozaban el suelo. Inesperadamente, el chico Park, era más fuerte de lo que creyó. Lo sostenía sin mucho esfuerzo y lo peor de todo, no parecía en absoluto disgustado por ver como su espacio personal se volvía inexistente.

Y entre más buscaba molestarlo con su acaparadora presencia - porque siendo honestos, en tal relación el único que podría salir molesto era el ex bailarín – el mayor parecía disfrutar de ella, e incluso devolverla fervientemente. ¿Qué tenía ese chico de inalcanzable, según todos? Porque todo lo que él había conocido era un chico caprichoso que adoraba, aparentemente, ser mimado por cualquier persona. Aunque las expresiones en los rostros de los demás chicos, eran casi asqueados al verlo intentar actuar lindo, únicamente con Yugyeom.

Por otro lado, el tema con Jisoo se había "compuesto". Pues habían tenido una charla después de un entrenamiento, donde le decía que comprendía lo difícil que podía ser para él la situación, pero que contaba con su más profundo apoyo porque, bueno, era prácticamente su cuñado. Y le hubiese creído si no fuera porque, a pesar de que volvían a recibir halagos de sus compañeros por la forma tan íntima en que se desenvolvían en el escenario, ella seguía manteniendo una clara distancia con él.

Distancia que aumentaba, conforme más tiempo pasaba con el chico bonito enroscándose en su brazo. Comenzaba a hartarse y los demás chicos simplemente no le daban algo para usar en contra de Jinyoung, aunque uno que otro detalle había aprendido de él. Como, por ejemplo, el hecho de que odiaba que lo llamaran Junior.

"− Por supuesto, soy un orgulloso hijo de mi padre. Pero desearía que no me conocieras sólo por eso. "

Implicaciones por tener un padre exitosamente famoso.

Además de eso, el chico había empezado a asistir a algunas de sus prácticas, donde solía ir acompañado de Jaebum. Muchos en el lugar le tenían bastante estima, haciéndole saber que él pudo haber llegado lejos y que sin duda, era el mejor bailarín de esa escuela. Lo comprobó con sus propios ojitos cuando se ofreció a ayudarle a pulir algunos movimientos después de una práctica, luego de haberle lanzado las llaves de su auto a Jaebum para que pasara a dejar a Jisoo en su casa.

Le sorprendía de forma grata que el chico no siguiera con su molesto juego de novios cuando estaban en el salón de danza, era como un simple amigo, se volvía un personaje serio y sólo entonces Yugyeom se daba el permiso de admirarlo. La línea de su cuerpo era suave, elegante. Incluso descubrió que ese chico amaba el baile, aun si ya no estaba en el club, parecía haber pasado tantas horas practicando que incluso ahora, le era difícil no saber cómo debían hacerse las cosas.

Al llegar la hora de partir a casa, fueron juntos a la parada del autobús, aunque esperarían diferentes rutas. Y decidió que era un buen momento para preguntar. Esa tarde dejaron pasar los autobuses que hicieron falta para no perder el hilo de cada una de las historias que compartían. Importándole poco que fuera del área escolar, Jinyoung siguiera acomodándose tranquilamente sobre su hombro, o se distrajera jugando con los dedos de su mano.

Para cuando Yugyeom finalmente llegó a casa y se recostó en su cama, boca arriba, para reflexionar sobre la agradable interacción que había tenido con el sociópata, se dio cuenta que estaba mucho más confundido que en un principio. Pues había comenzado a verlo con un foco distinto al que había acostumbrado.

¿No debía un patán ser siempre un patán? Porque Jinyoung incluso empezaba a parecerle agradable, entretenido y hasta simpático. Sin dejar de lado una educación que nunca se hubiera creído si Bambam venía con el chisme de que Park-chico era una buena persona.

No tenía sentido que fuera, básicamente, un hombre de familia, que esperaba poder devolver a sus padres todo lo que habían hecho por él y sus hermanas, algún día.

"− Dejé el baile por propia decisión. Mis padres me hubieran apoyado si del baile hiciera mi elección de vida, sin embargo, soy consciente de que soy más capaz que mis hermanas mayores para hacerme cargo de la compañía. No quiero ver marchitar el árbol que nos ha alimentado. "

Tenía sentido. Y Jinyoung parecía incapaz de arrepentirse por haber tomado tal decisión. De hecho, después de decirlo, más bien parecía relajado, aliviado, como quien sabe que está haciendo las cosas bien.

"− Además, Jaebum planea ser escritor algún día. Y no me voy a perder la oportunidad de apoyarlo de la mejor manera posible."

Parecía una persona leal, pues en lugar de hablar sobre algunos detalles indecentes de sus mejores amigos, hablaba sobre lo geniales que eran, y cómo lo habían apoyado a lo largo de los años.

"− Una vez tuve una discusión con mis padres cuando tenía catorce años. Me enojé tanto que terminé viviendo con Jaebum por dos noches. Por supuesto, mis padres estaban enterados. Luego recapacité y me volví a casa, pero a pesar de que no había mucho espacio en casa de Jaebum, nadie me pidió que me marchara. Los señores Im siempre han sido muy amables conmigo. "

Incluso le dio la sensación de que era una persona agradecida, haciéndole comprender mejor por qué existía entre él y Jaebum cierta confianza que no podía pasar por alto. Lo hicieran inconscientemente o no, había ocasiones en la que parecía que sus movimientos se sincronizaban, como si tuviesen los mismos pensamientos se verificaban el uno al otro antes de decir alguna cosa y parecían preocuparse entre ellos, como hermanos.

Darse cuenta de ello, un día antes de que Jinyoung comenzara a mostrarse distante, sólo causo el inicio de lo que sería conocido como: La fase de los celos.

ManipuladorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora