Parte 18

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¿Alguna vez te has encontrado con demasiadas ideas en tu cabeza que tienes que salir, caminar, dar una vuelta por ahi e intentar que las cosas se resuelvan un poco de esa forma?

Bueno, basicamente eso es lo que yo queria hacer, con la pequeña diferencia de que mi caminata no seria por un parque, ni habria mucha gente por ahi que podria protegerme de cualquier cosa mala que pudiera pasarme, seria yo, mi brazo roto y mis botellas de salsa contra el mundo, bueno eso y la pequeña llama que ahora parecia vivir en el dedo indice de mi mano izquierda.

Con suerte, las cosas saldrian bien, ojala que asi fuera, de otra forma, bueno, estaba perdido, con un destino similar a la muerte.

Empece a caminar, con la pequeña piedra que Misty me habia entregado, era una linda piedra ¿Como funcionaba? bueno, digamos que la piedra me daba una sensacion de direccion, es como si automaticamente mi mano supiera hacia donde debia ir, yo, por otro lado, bueno, solo caminaba en la direccion que la piedra me decia.

Caminaba por un extraño, honestamente no se como llamarlo, no era una selva, no era un bosque, no era nada que yo pudiera entender, sin embargo, es algo que siempre vivira en mi mente, es como cuando uno camina cerca de un cerro, un muy verde cerro, que tiene tantos arboles, arbustos, pasto, hierbas, que parece que es un solo organismo de color verde y un poco amarillo, donde a veces no sabes si lo que te esta tocando es una planta o es un animal.

Algo asi como mi cabello, solo que en lugar de ser oscuro, es verde.

Era dificil caminar por ahi, muy dificil, porque las pequeñas ramas seguian teniendo la intencion de cortar mis brazos, bueno, realmente no era su intencion, ellas solo estaban ahi y mi presencia bueno interrumpia con que ellas estuvieran ahi, por suerte, mi linda ropa protegia mis brazos, si no, dios, tendria mas cortadas que una peluqueria.

Una parte de mi queria practicar con el fuego, al menos aqui afuera, lejos de aquella ilusion, quizas era completamente diferente, quizas no lo era pero el problema mas grande de todo esto era el hecho de que estaba rodeado de plantas, puedo ser algo bobo, pero suicida jamas, no tiraria llamas en un cerro para iniciar el incendio mas grande de toda la historia de los ocho reinos, no,no iba a hacer eso, bajo ninguna razon.

Eso creia yo al menos.

Problema numero uno de mi brillante plan de caminar a solas por un cerro, no tenia mucha comida, tenia un poco, dentro de la brillante mochila que Clara me regalo, oh dios, ahora que lo pienso, jamas dije porque la mochila era genial, primero que nada, la mochila era indestructible, ni el agua, ni el fuego, ni las espadas, nada podia destruirla, al menos mientras yo tuviera energia para protegerla, lo cual en circunstancias normales era bueno porque no moriria por un ataque sorpresa en la espalda, segundo y mas importante aun, la mochila tenia mucho espacio adentro ¿Que tanto espacio? bueno, digamos que podriamos meter una casa en mi mochila, de hecho tenia una casa en mi mochila, bueno, no era exactamente una casa, era mas bien, como un invernadero, lleno de hierbas que Clara me habia regalado, para siempre estar preparado en caso de alguna herida o cualquier cosa, tambien tenia muchos libros sobre anatomia, sobre todo tipo de medicinas, Clara no deseaba que dejara de aprender, al parecer tenia un pequeño talento en eso, por ultimo, la mochila se expandia internamente por si misma, con la poca energia que podia absorver de su alrededor, no lo hacia exactamente rapido pero era genial el tener la opcion de siempre tener mas espacio ahi.

Tenia un poco de comida en ella, frutas mas que nada pero ese era el problema, yo no era exactamente el mayor fan de las frutas, me hubiese gustado algun tipo de carne, pero no se cocinar, cuando mama lo hacia parecia muy facil pero no ahora, sobretodo por el hecho de que la unica forma en que iba a conseguir un poco de carne en este lugar al que decidi llamar el terreno de lo salvaje, era cazando, en lo personal puedo decir que me gusta mucho la carne pero no tendria el corazon para asesinarlos yo mismo, no a menos que fuera una cuestion de vida o muerte, no a menos que fuera para evitar dolor, mi corazon de pollito no iba a permitirlo, no estaba bien, al menos no para mi.

Seguia caminando, seguia corriendo cuando era posible, mis ideas oscuras me habian abandonado, pero me parecia extrañamente pacifico el poder caminar por aqui, solo, en un enorme mundo desconocido.

Recogia cualquier fruta que me encontraba, trataba de no comer las que no conocia, pero las almacenaba por si acaso.

Un dia me sente unicamente a comer, ya sabes, el sol, el viento, el pasto, yo, la señora loca que comia sueños que decidio aparecer en aquel momento y me ataco.

Espera, de donde vino eso.

Mientras yo estaba tranquilamente, la señora aparecio frente a mi, me observo como por medio segundo y decidio que era hora de intentar comerme de nuevo, porque bueno, creo que es una cosa de señoras, ya sabes, comer niños.

Usaba poderes muy extraños, bueno, siendo honestos, no es como que los poderes normales existieran.

No se como llamar su habilidad, era como si las sombras aparecieran desde ella, tomaban la forma de cualquier criatura y se lanzaban sobre mi, vi un caballo, vi un aguila, incluso habia un perro entre esas formas, habia seis de ellos.

De mi lado, bueno, estaba yo, se que no suena a mucho pero no olvidemos que tenia mis todopoderosas botellas de salsa y una pequeña flama en mi dedo.

Usualmente hubiese dejado que la anciana intentara comerme, digo, hubiera sido lo mas justo pero no, no iba a hacer eso, no en esta ocasion al menos.

Llame a la pequeña llama, Toribia, no existe un mejor nombre para una llama, Toribia paso de naranja a verde, Toribia encabezo el ataque.

Toribia luchaba contra las seis criaturas, yo por mi parte que era mucho mas inteligente, me quede parado, hasta atras de todo obviamente.

"Deberias sentirte orgullo de que me voy a dignar a comerme algo tan repugnante como tu mocoso" Fue lo unico que dijo mientras abria una pequeña bolsa que llevaba en su espalda.

Note que tenia un par de animales ahi, un conejo y un zorro probablemente.

Pense en Olivia, me quede helado.

Mas criaturas sombras aparecieron, Toribia desaparecio de la batalla y yo, finalmente, fui capturado.

Cassy & YinDonde viven las historias. Descúbrelo ahora