Capítulo Diecinueve: "Sanando Heridas"

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«Solo el tiempo sanará tus heridas, y si le sumas “amor” sin duda todo dolor serán solo recuerdos»

La noche había caído en la ciudad de Seúl. Jiyong estaba en el departamento de Alejandra, cuidándola como siempre lo ha hecho. Ella se quedó dormida casi al instante de que llegaron. Prefirió dejarla descansar de tanto alboroto y tantas amargas noticias.

Estaba sentado en el sofá, no podía irse, no quería. Aunque quisiera, Alejandra se lo impedía, estaba sentada justo a un costado de él recargando su cabeza sobre su hombro. Lejos de incomodarle, lo apreciaba. Cada bendito minuto que pasaba así, lo atesoraba, aunque las circunstancias no fueran buenas para ella.

La observó detenidamente, parecía que solo dormida su rostro se tranquilizaba. Miró sus ojos, después bajó a su nariz y al seguir bajando se detuvo en sus labios.

Miró a su alrededor, aunque ya sabía que no había nadie por ahí, pero para lo que su mente gritó con desesperación hacer, era preferible estar seguro de su soledad.

Regresó la vista hacia esos labios que le estaban provocando tantos nervios. Se mordió el labio inferior y lentamente se fue acercando hacía ella. Con suma delicadeza rosó sus labios con los de Alejandra. Fueron escasos segundos los que se mantuvo así, pero sin duda fueron los más felices de su vida, hasta ahora.

Justo cuando se separó, entraron Francis y Vero con su típico escandalo entre ellas. Al ver a Jiyong con Alejandra se quedaron de pie sorprendidas.

—Está durmiendo —susurró Jiyong.

—¿Se sintió mal? —cuestionó Francis preocupada.

—Eso… ella les dirá cuando despierte. Yo me retiro.

—Cuídate y gracias por cuidarla —se despidió Vero.

—¿Qué crees que haya pasado? —indagó Francis.

—Tal vez el vuelo estuvo aburrido o no durmió bien.

—No lo creo, mira sus ojos, están hinchados —señaló el rostro de su hermana—. Como si hubiera… llorado.

—Tal vez ya habló con Seunghyun. Dejémosla que siga durmiendo.

En ese instante Alejandra abrió sus ojos.

—¡Oh! ¡Ya despertaste! —expresó Francis.

—¿Estas bien, hermana? —le siguió Vero.

—¡Oh! Sí, estoy bien —respondió—. Deseaba darles una sorpresa pero no salió como lo esperaba.

—¡Pero claro que nos sorprendiste! —aclaró Francis lanzándose hacia ella para darle un abrazo—. Nos da mucho gusto que ya estés aquí.

—Te vas a quedar ¿cierto? —indagó Vero uniéndose al abrazo.

—Por supuesto que sí —sonrió—. La revista tiene planes sobre una sesión en Jeju, solo iré un par de días pero regresaré y ya no me iré.

—¡Es genial, hermana! —expresaron Francis y Vero.

—¿Y Jiyong? —interrogó al no verlo por ningún lado.

—Se acaba de marchar —le respondió Francis—, dijo que no te quiso despertar.

Como se los informé a mis hermanas, al amanecer partí a la isla Jeju a una sesión de fotos para la revista. Después de varias semanas de inactividad, por fin podía volver mi vida a la normalidad. Eso en cierta forma porque ya no podría volver a pisar un escenario para bailar, ahora solo podía modelar.

Antes de irme me despedí de ellas no sin antes explicarles al cuestionarme sobre la relación de Bom y Seunghyun y ese beso. Les pedí que no siguieran comentando nada al respecto por el bien de todos. También le mandé un mensaje de texto a Jiyong para que estuviera enterado ya que el día anterior no pude comentarle nada.

"EL PODER DEL AMOR" Primera TemporadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora