Su corazón latió con fuerza desmedida, por un momento imaginó que se trataba de una mala jugada de su mente ¡Pero por Kami-Sama! Era real, tan real que incluso todos los sonidos que la rodeaban pasaron a segundo plano, dejando solo en ese espacio reducido a ella y la imagen de un moribundo Vegeta.
Hizo caso omiso a las palabras del viejo Roshi que le mencionaba en aquel momento. Por puro impulso corrió lo más veloz que le permitieron sus piernas para llegar hasta donde reposaba el cuerpo vendado de pies a cabeza del hombre. Al ver el estado en el que se encontraba el príncipe, sintió como un nudo se le formó en la garganta como al mismo tiempo el oxígeno se le escapó por completo de sus pulmones. Instintivamente se cubrió su boca con sus manos frías y temblorosas, nunca imaginó ver a Vegeta en ese estado tan deplorable, aquel hombre que alguna vez irradiaba arrogancia y fuerza ahora luchaba por mantenerse vivo.
La conmoción que generó tal imagen en la princesa la destruyó por completo. Su mandíbula se tenso como su menudo cuerpo tembló al mismo tiempo. Lágrimas surcaban sus pálidas mejillas y con el corazón a punto de detenerse, se arrodilló junto al príncipe pasando su delicada mano sobre la frente del moreno, queriendo que con esa sutil y cálida caricia poderle transmitir que ahí estaba junto a él, y del mismo modo convencerse a ella misma que su príncipe estaba vivo.
—Es un hombre muy fuerte.— Susurró a sus espaldas el viejo Roshi, captando la atención de Bulma.— Para las condiciones en las que lo encontré, me sorprende que aún siga con vida...
—Disculpe...—Le interrumpió la princesa en un hilo de voz mientras se limpiaba sus lágrimas del rostro con el dorso de sus manos.— ¿Dónde fue que lo encontró? ¿Desde cuándo? ¿Qué tan...?
—Tranquila muchachita.—Sonrió apacible el anciano apoyando su peso contra el bastón de madera que portaba de un lado a otro.—Te prometo que responderé todos tus cuestionamientos, pero antes quiero algo a cambio.
Bulma arqueó sus cejas confundida. Miró de soslayo la imagen del príncipe que parecía que le costaba respirar y al regresar su atención hacia el anciano frunció sin disimulo aparente su entrecejo. Era evidente que aquellas palabras las mal interpretó al momento, por lo que "Muten Roshi" rió por debajo negando con su cabeza al comprender el repentino mutismo en la joven.
—No es lo que estás pensando niña.—Rió con su voz avejentada, avanzando hasta llegar al otro extremo de la cama para verla frente a frente, teniendo como barrera entre ellos el cuerpo del príncipe.— No estoy diciendo que no sea susceptible a los encantos femeninos, pero eres demasiado pequeña para mí.— El comentario no le causó gracia a Bulma, provocando que la princesa lo mirara con un toque de repudio. A lo que él decidió dejar de lado los chistes para dar paso a lo importante.— Quita esa cara, no es nada malo, confía en lo que te diré...
—No confío en nadie.—Exclamó ella sujetando con fuerza la mano del príncipe que colgaba a un lado de la cama, como para darse valor a ella misma.
—Haces muy bien, en estos tiempos de guerra no es bueno confiar en nadie.—Le dijo con genuina sinceridad.— Y es la misma razón que lo que te pediré viene de la mano de la desconfianza.—Ella arrugó de nuevo su entrecejo al no comprender lo que decía, por lo que aclaró; — Tengo entendido por mis hombres que los capturaron que ustedes son saiyajin ¿No es así? —Al ver el silencio en ella, sonrió ladino.— Bueno, esta guerra nos está dejando devastados. Mi pueblo fue el primero en sufrir la ira de los Tsufurujín, perdimos tantos guerreros, habitantes y nuestras tierras quedaron inhabitables al grado que nos vimos obligados a refugiarnos en este lugar.
Bulma desvió su mirada incómoda, aunque el hombre mostraba un rostro apacible, se podía ver el dolor en sus ojos al hablar de la pérdida de sus habitantes, logrando con ello conmocionarla. Se sentía tan culpable, la ira de Broly se debía absolutamente a ella y había sucedido lo que tanto había temido; inocentes pagando por ella.
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BRAVEHEART
FanfictionUA. Las vueltas de la vida te pueden sorprender de tenerlo todo, a nada en un solo segundo. ¿Qué serías capaz de hacer por conseguir tu más anhelado sueño? ¿A qué precio? ¿Cuánto vale para ti tu libertad? La lucha entre los dos reinos más poderosos...
