VI: Gruñe, gruñe y gruñe. [2]

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—¡Eso, Camy! ¡Mueve tu trasero, nena! —grita Dexter.

Estamos formando un círculo para que uno por uno pase al centro a enseñar sus pasos de prostituta barata. Hay algunos amigos de Alessia, incluso ella, sin embargo, hay otros que prefirieron quedarse sentados platicando, bebiendo y fumando, como es el caso de Bastián Russell alias el amargado.

La música resuena por todo el lugar, el ambiente está lleno de olor a sudor, alcohol y tabaco.

El lugar está completamente lleno, aparte de nuestro círculo hay muchas más personas bailando en pareja, sí, aquí es donde todos los que no tenemos pareja nos lamentamos, pero gracias al cielo no han puesto música romántica, así que por el momento todo está bien.

—¡Demuestren su talento, chicas! — exclama Dexter copiando la línea de una película bastante famosa.

Todos sueltan una carcajada, como era de esperarse cada uno comienzan a pasar al centro del círculo, en algunas ocasiones casi puedo ver la ropa interior de las chicas.

Algunos están ebrios, Camila por ejemplo está un poco ebria, pero no es nada raro. Ella se toma una copa y ya esta en otro mundo. Yo solo he bebido una cerveza, si Dexter se pone tan ebrio como para no poder manejar tendré que hacerlo yo, sí, suelo ser la mamá protectora del grupo.  No soy de beber tanto, pero cuando voy con este par a alguna fiesta prefiero no excederme, dos cervezas es mi límite. Soy como su guardaespaldas cuando deciden ponerse tan ebrios que hasta termina gateando, más para cuidar a Camila, ella suele ser un desastre completo para esto, arroja las bragas, comienza a vomitar e incluso pide a gritos pelea. Es un milagro que no haya terminado con un ojo morado al final de cada fiesta.

Balanceo mis caderas al ritmo de la música, no diré que no puedo bailar, pero tampoco es como que soy experta, así que cuando es mi turno para pasar al centro del círculo, soy la aguafiestas diciéndole a Dex que tome mi lugar, y por supuesto, él no se hace del rogar. Pasa al frente, sube las manos y comienza a demostrar sus movimientos sensuales y seguros, Dexter sabe moverse mejor que todas las mujeres de este lugar juntas. A todos nos saca risas, para cuando termina su show esta con una sonrisa satisfecha en su cara.

Me mira.

Ay no.

Es esa mirada. Joder. Esa mirada que dice ¿creíste eso se quedaría así?

—¡Ahora van a bailar aquí Kyden y Lauren! —grita para que todos lo escuche.

Hijo de...

—¡Sí! —apoya Alessia —, ¡Vamos, Lauren!

Por supuesto, Kyden no se hace del rogar y pasa al centro, me hala sin importarle una reverenda mierda mis quejas y suplicas.

Él comienza a moverse y a pegarse a mí.—¡Uh! Hace mucho calor de repente —grita alguien.

¿Siendo sincera? No sé qué demonios hacer. Restregar mi trasero contra él no es una opción, ¿o si?

Kyden pega su trasero a mi vientre bajo y comienza a restregarlo, doy un traspié para no caer. Ruedo los ojos.

Dexter va a pagar muy caro esto.

Comienzo a moverme, o mejor dicho a balancear mis caderas.—¡Vamos, Lauren! Muéstrale tus movimientos de zorra al mundo —exclama Camila arrastrando un poco las palabras. Son las 10:00 de la noche y Camila aún está de pie, eso debe ser un récord.

Soltando un suspiro comienzo a seguirle el juego a Kyden, pego mi pelvis a su trasero y levantó las manos moviéndome sin exagerar.  Todo aplauden y gritan alentándonos a seguir con el entretenimiento, seguimos bailando, lo estamos haciendo demasiado pegados para mi gusto.

SilenceHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora