(Cap 5) LA JERARQUÍA DEL HAREM

2K 198 9
                                    

El sol descendía, dejando ver un hermoso y anaranjado atardecer ante los ojos de la joven pelirroja, quien mantenía sus manos sobre su abdomen ya no tan plano. Mientras su una opresión apareció en su pecho. El canto de algunos pajaros despertó al pequeño rubio, quien se sentó sobre el pasto, admirando el bello atardecer junto a su acompañante.

-Jimin te parece si empezamos con la lección número dos- sugiero la joven al verlo despierto.

-¿Lección dos?- Preguntó sin saber que realmente esperar de esta nueva información.

-Si, es una lección a la cual llamaremos "Jerarquía del Harem", bien comencemos- dijo poniéndose de pie y camiando hacia el establo, en donde habia una escalera de madera notoriamente deteriorada y sin más se puso en frente de ella.

-Verás pequeño, la jerarquía de este lugar es como este objeto- anunció convencida de su analogía, mientras su acompañante la observaba completamente extrañando.

-¿Una escalera?- Preguntó dudoso.

-Asi es, en la cima esta la persona más importante después del Emprendedor ¿Sabes quién es?- el rubio negó -Es su madre, es una mujer bastante poderosa - sonrió.

Jimin subio juguetonamente hasta el ultimo escalón y observó todo el establo, desde arriba se veia todo a su alrededor bastante pequeño.

-Asi como tú percibes las cosas en estos momentos, de la misma forma nos ven ellos a nosotros, los poderosos nos ven pequeños e insignificantes- dijo con tono triste -Baja un peldaño, por favor- pidió y el contrario asi lo hizo.

- Ahí se encuentran la Emperatriz, esposa oficial del Emperador; por lo que es la segunda mujer más poderosa de este lugar y además es muy buena persona, somos afortunados- sonrió señalando el siguiente escalón -Normalmente este cargo es ocupado por hijas de gente poderosa, para crear tratados y asi obtener más poder juntando dos reinos o imperios- asintió

-Si bajas un peldaño encontrarás a las madres de los demás príncipes- la joven observó cómo el cielo comenzaba a oscurecer.

- ¿Qué quieres decir con eso?- preguntó más que confundido que al comienzo el rubio.

-Si, acá el Emperador puede tener hijos con más de una mujer, pero eso no significa que todos pueden ser los herederos al trono y en este lugar los mayores son hijos de una mujer, mientras que el menor es hijo de la Emperatriz- informó.

-Eso es horrible- hizo cara de asco, realmente para él era un horror. Ni siquiera, podía imaginar como una relación asi podía funcionar.

-Al principio pensaba de la misma forma, pero las cosas cambian. Bueno, continuemos. Un escalón más abajo estan las "Favoritas" o "Afortunadas"; ellas pueden pasar incontables noches a lado del Emperador. Siempre y cuando él asi lo pida y quiera- dijo haciendo comillas -Sin embargo, actualmente el príncipe heredero también tiene su propio Harem- la tristeza se escabullian entre medio de aquellas palabras.

-Lisa... - susurro el joven, mirando con dulzura y comprensión a la chica, podia sentir su tristeza, sin embargo, no terminaba de entender la razón.

-No me mires asi, por favor- pidió observandolo a los ojos, a lo que él rubio solo sonrió.

-Ahora continuemos, baja dos escalones, por favor ordenó gentilmente y el contrario asi lo hizo -En ese estatus encontrarás al resto de concubinas del emperador o a las de los príncipes, son mujeres hermosas que pueden encantar al Emperador, además que son instruidas en diferentes disciplinas, ya sea canto, baile, entré otras- sonrió con nostalgia.

El pequeño rubio bajo un escalón más, observando como cada vez estaba más cerca del suelo, debido a que se encontraba en el penúltimo peldaño.

-¿Aquí a quienes puedo encontrar?- preguntó, aunque quisiera negarlo ese tema era bastante interesante.

-Ahí estan las doncellas o Damas de compañía, son quienes acompañan a la parte femenina de la familia del Emperador, ya sean su madre, su esposa, su hermana, por ejemplo, podríamos decir que Rose es algo asi como mi dama de compañía, pero...- suspiro -Pero para mi ella es más que eso, ella es mi amiga desvió la mirada- hacía el cielo, para finamente divisar al omega.

-Y Jimin ¿sabes donde te encuentras tú? el rubio negó -Tú estás en el ultimo peldaño, eres un sirviente más de este enorme lugar- observó como el pequeño volvía a pisar tierra cabizbajo -Pero... no dudo en que subirás rápidamente tu primer escalón, así que no te desanimes- sonrió amablemente.

-Lisa y.. ¿tú? - preguntó con toda la curiosidad reflujada en su mirada.

-Yo... soy afortunada- dijo sonriente. Pero al cabo de unos segundos aquel semblante cambio por completo. -Y... una cosa más, acerca de lo que escuchaste en mi habitación, olvidalo todo- ordenó con tono de voz severo, asustando al nombrado.

-Pero ¿Por qué? -parpadeo un par de veces.

-Solo digamos que estaré en serios problemas si alguien se entera- sin más comenzó a caminar hacía la salida del establo.

-Bien, ahora que conoces más acerca de este lugar debemos irnos, Rose debe estar buscandonos- y sin algo más que decir caminó hacia afuera, dejando al pequeño atrás.

Después de un corto recorrido ambos llegaron a la habitación de la joven pelirroja, en dónde alguien los estaba esperando.

-Rose, ¿ya esta todo listo?- la joven asintió.

-Si, la Emperatriz se encargó de todo- anunció.

-Bien, Jimin ve con ella, te mostrará el nuevo lugar en donde dormirás- comunicó.

-Lisa te están esperando, nosotros nos retiramos- sin más que hacer en ese lugar ambos se dirigieron al otro lado del lugar, hasta llegar ante una puerta blanca.

Apenas el omega cruzo aquella puerta observó la otra cara del lugar, era una habitación con muchos colchones, uno a lado del otro acomodados sobre el suelo y encima de estos una almohada, junto a unas pocas frazadas. Era como divisar el lado opuesto de aquel gran palacio. Pero, había algo extraño, en el ambiente no se podía percibir ningún aroma, era como si todas las jóvenes ahí presentes fueran betas.

-¿Dónde estamos?- preguntó en un susurro a la joven que lo guiaba. Mientras, todas las miradas se pasaban sobre él y los murmullos no se hacían esperar.

-A partir de ahora dormirás aquí, pero no te preocupes, estaré a tu lado- la joven pelirosa detuvo su andar- Tú dormirás a lado de la pared- señaló el último colchón -Y yo dormiré aquí- señaló el colchón del lado derecho.

-Eres el primer varón en este lugar, pero tendrás que usar lo mismo que el resto de nosotras- le entregó un camisón blanco -Y algo más- de repente la joven sacó un neutralizador de aroma en aerosol y lo roció de pies a cabeza, dejando al rubio bastante confundido -Jamás debes olvidar colocarte neutralizador, ahora a cambiarse- le entregó el envase.

Los minutos pasaron, mientras el pequeño omega moría de vergüenza bajó las frasadas, sin poder conciliar el sueño y observando como la oscuridad se apoderaba de aquella habitación. Sin embargo, ni siquiera aquella inmensa mancha negra pudo imducirlo al sueño. Estaba paranoico y tenía miedo de que alguien pueda hacerle daño nuevamente. Y asi fue hasta que poco a poco la oscuridad de fue desvaneciendo, dando paso a los primeros rayos de luz y con ellos el pequeño omega calló rendido ante el sueño. Sin saber que el camino que parecía llenarse de luz, pronto volvería a cambiar.






Continuará....





⏪➖🔷➖⏩




Ahora si,😊😊 ojalá les haya gustado y nos vemos dentro de unos días. 😉😉

Muchas Gracias por leer😃😃 y darle amor a la historia.

UN CHICO OMEGA EN EL HAREMDonde viven las historias. Descúbrelo ahora