Arianne ya llevaba tres meses en Násium, y su vida se había tranquilizado. Su amistad con Dean estaba en un punto óptimo, y más que una amistad era ya un amorío. Se veían todas las noches y esos momentos eran los mejores del día para Arianne. En lo referente a sus poderes, tenía completamente dominada la piromancia, y los poderes botánicos aprendidos de Motum estaban empezando a ser algo que le salía hacer de forma instantánea. No había vuelto a practicar el Resurgimiento, pero suponía que, si se diera la ocasión en la que se viera obligada a hacerlo, no tendría ningún problema. Respecto a Sky, no le había visto hacer más cosas extrañas o sospechosas como el robo del almacén de heptrianos, pero se sentía incomoda cada vez que el chico le dirigía la palabra. Recordaba la entrevista que Sky le había hecho el día que se conocieron, y recordaba la confianza que le había transmitido. Ahora, toda esa confianza se había transformado en una desconfianza extrema causada por los extraños actos del chico.
Arianne despertó una mañana, tras haber soñado con Dean, cuando vio un sobre que alguien le debería de haber metido por debajo de la puerta mientras dormía. Arianne lo abrió, curiosa, y leyó el papel que había en su interior:
"Reúnete conmigo en el lugar donde se observa todo.
H.E.O."
Arianne se quedó muy intrigada con el contenido de la carta. ¿Quién era H.E.O.? ¿Y qué era el lugar donde se observa todo? Pensó en ir a preguntar a Dean, así que se encaminó a buscarle. Le encontró en la sala de brebajes, situada al lado del despacho de Radix y de la celda negra. Le entraron escalofríos solo de recordar los 34 días que pasó ahí dentro. Entró a la sala, saludó a Dean y le preguntó si tenía alguna idea de qué podía ser el lugar especificado en la carta.
-El lugar donde se observa todo... No sé a qué sitio se puede referir, pero lo cierto es que me suena haber oído o leído esa expresión en algún lado. Donde se observa todo...
-Vale Dean, no pasa nada, gracias por la ayuda.
Se despidieron con un beso y Arianne se dispuso a ir a la biblioteca, puesto que no se le ocurrió a dónde ir o quién podía ser ese tal H.E.O.
Cuando Arianne llegó a la puerta, el Hermano Sensum salía de ella.
-Buenos días, Nigromante. ¿Cómo va tu instrucción?
-De maravilla, Hermano Sensum. Me dirigía a la biblioteca para estudiar un poco acerc... Oiga, Hermano Sensum, ¿usted sabe lo que puede ser el lugar donde se observa todo?
-¿Cómo? Mm, ¿te refieres a la inscripción que hay en el despacho del Hermano Orbis?
-Em, sí, claro, a eso me refiero, la he visto antes y me ha parecido curioso - mintió Arianne.
-Entonces sería a él a quien deberías preguntarle.
-De acuerdo, gracias Hermano Sensum.
Arianne se dispuso a ir al despacho de Orbis cuando se dio cuenta de que no sabía dónde se encontraba. Deambuló por todos los pasillos de todos los pisos de Násium, pero tan solo encontró seis despachos, los de todos los Hermanos, menos el de Orbis. Desistió en su búsqueda cuando algo llamó su atención. Un cuadro que mostraba un dibujo del sistema solar había aparecido en una pared que Arianne habría jurado que unos instantes antes estaba vacía. Observó el cuadro atentamente y se fijó en que dentro de cada planeta había escrita una palabra.
Mercurio: ESTE
Venus: ES
Tierra: EL
Marte: LUGAR
Júpiter: DONDE
Saturno: SE
Urano: OBSERVA
Neptuno: TODO
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La Nigromante
FantasyEn un día normal, Arianne y Dean hacen un descubrimiento en la cabaña del conserje del instituto. Un descubrimiento que cambiará sus vidas para siempre. Siete poderes, muchos misterios y algo cobrando fuerzas en el Tártarum...
