La puerta de su departamento fue tocada brutalmente a eso de las diez de la mañana del día jueves. Clary se encontraba dormida en su cuarto, ya que había sido dada de alta en el hospital el día anterior, y ella tuvo que interrumpir su ducha matutina para recibir a quien fuera que tocara de esa manera.
Anudó una toalla en su cuerpo y con éste totalmente húmedo, y tratando de hacer el menor ruido posible para no despertar a su hija, salió del cuarto de baño hacia la entrada.
El incesante aporreo de la puerta se detuvo en cuánto Seulgi abrió la puerta. El pulso de la ojicafe se alteró.
- Jisoo...
La mujer se volteó desesperadamente ante la mención de su nombre.
- ¡Seulgi! Necesito que me ayudes...
Seulgi la hizo pasar, pero algo en la apariencia de la pelinegra le advertía que nada bueno traería su presencia. Estaba vestida con ropas sucias y su aspecto y olor te hacían saber enseguida que había estado bebiendo, sus ojos se encontraban inyectados en sangre y totalmente cristalizados. Miraba de un lado a otro del departamento como si temiera estar allí, como si le atormentara.
Seulgi había oído lo suficiente de ella en todos esos años (ya que después de graduarse del instituto no la volvió a ver, salvo algunas veces donde Jisoo la buscaba) como para saber que era una alcohólica que siempre andaba dando problemas por allí, y que también tenía un pequeño bebé de poco tiempo de haber nacido.
Arrugó la nariz por el olor, pues el estado de la que antes fue su "amiga" era un asco total.
- ¿Qué? ¿De qué hablas? Mira Kim lamento esto, pero está mi hija en casa y no qui...
- ¡La he visto, Seulgi! Yo... Estaba con alguien más, be-bebiendo algo y...
Seulgi resopló. «No otra vez» pensó. La actitud de la tipa le frustraba, y ya quería terminar de ducharse para ir al restaurante.
- No sé de qué hablas, Jisoo. Ahora si no es mucha mala educación, preferiría que te fueras.- se encaminó hasta la puerta y la abrió. Ofreciéndole "cortésmente" la salida de su hogar.
- ¡Estoy hablando de Bae, Kang! - Seulgi se congeló.- ¿De quién más si no? Esta-estaba en el... - Jisoo cayó al suelo de rodillas y comenzaba a ahogarse con su propio llanto.- Está viva, Seulgi. Yo... ¿qué haremos? Ella- ella no se mató, no lo hizo, Seulgi.- Hipaba tan descontroladamente que no razonaba lo que decía.- Tal vez, tal vez nos perdone y...
Seulgi se acercó rápidamente y la abofeteó fuerte en la cara. Con la única intención de hacerla entrar en razón y calmarla.
- Escúchame bien, Jisoo.- su expresión dura y su voz fría lograron que la otra mujer le prestara atención.- Esto ya ha pasado antes... Son tus imaginaciones. Ahora vete de mi casa. ¡Largo!
De todos lo otros, salvo Seulgi, Jisoo fue la única que mostró arrepentimiento ante la muerte de Joohyun. De vez en cuando se acercaba a Seulgi y le contaba entre lágrimas y embriaguez los sueños en los que aparecía la ojiverde a cobrar alguna supuesta venganza. Visitas que casi siempre terminaban en Seulgi echándola de su casa enojadisima. Pero aún así Jisoo igual regresaba. Sueños y alucinaciones que atormentaban a Jisoo casi tanto como lo hacían a Seulgi.
La pelinegro se levantó rápidamente. Quería explicarse y Seulgi no la entendía.
- ¡No, Kang! ¡La he visto, joder! Era ella...- terminó su línea en un débil y alcoholizado susurro.
- ¡Cállate! - Seulgi se había alterado. Ese tema era tocarle una vena sensible que no estaba dispuesta a tolerar.- ¡Joohyun está muerta! ¿Me escuchas? ¡Muerta! ¡Por nuestra jodida culpa! Y no hay nada que pueda hacer para remediar ese hecho, nada...- Jisoo se asustó al verla tan alterada. Habían tenido conversaciones (llantos y gritos) en el pasado, siempre iniciados por la culpabilidad que sentía la pelinegra cada vez que bebía y recordaba lo que hizo en el instituto. Pero Seulgi nunca había reaccionado tan mal ante aquello. No como ahora.- ¡Vete! - Cogió a Jisoo del brazo y la sacó literalmente a rastras de su departamento. No le importó estar siendo muy ruda, ni siquiera en el estado "vulnerable" de la otra. Sólo quería estar sola y sin recordar nada.
Se dejó caer al suelo apoyada en la puerta cerrada. Suspiró pesadamente.
¿Cómo le explicaba a Jisoo que probablemente la mujer a la que vio no era Joohyun, sino Irene? ¿Cómo? Si hasta ella misma se había sentido confundida y con ganas de mandar todo al demonio cuando la vio por primera vez.
Joohyun.
¿Por qué sentía que en lugar de olvidarse de ella, cada día su rostro y su recuerdo se volvía más nítido y claro en su cabeza? ¿Por qué comenzaba a sentir por Irene eso que sintió hace años por Joohyun, y que pensó nunca más podría volver a sentir?
- Eres tú, Joohyun.- Exhaló y pasó su mano por su rostro para borrar rastro alguno de esas lagrimas derramadas inconscientemente. Luego se puso de pie y se dirigió al baño. Dispuesta a terminar su ducha y dejar de pensar por ese breve lapso de tiempo.
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Espero les esté gustando.
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𝙑𝙚𝙣𝙙𝙚𝙩𝙩𝙖 - 𝙎𝙚𝙪𝙡𝙧𝙚𝙣𝙚
Fiksi PenggemarBae JooHyun, ahora con 22 años, decide volver al pequeño pueblo donde nació y creció, y el que también conoció su humillación años atrás. Su objetivo era claro. Kang SeulGi se arrepentiría de haberse aprovechado del amor que una vez Joohyun le había...
