En cuanto el teléfono móvil en el bolsillo de sus pantalones comenzó a vibrar nuevamente, suspiró cansada. No otra vez, pensó. Su hermana le había estado llamando todo el día desde que ella la envió a correo de voz la primera vez aquella mañana. No es como si Joohyun no conociera lo insistente que Nayeon podía llegar a ser, pues desde que ella era una niña pudo ser testigo de aquella, a veces irritante, faceta de su hermana mayor, la cual solo se había incrementado a medida que se convertía en mujer. Por consecuente, también era consciente de que ella no dejaría de intentarlo a menos de que ella se dignara a contestarle aunque sea una vez.
No habían hablado desde aquella "discusión" que tuvieron por teléfono hacia un tiempo, y no tenía ganas de comenzar otra en estos mismo momentos. Además estaba segura de que ella volvería a reclamarle sobre algo que ni siquiera era del todo concreto aun.
A medida que se apresuraba a contestar, se alejó lo suficiente de cualquier persona que pudiera oír la conversación.
— Nayeon, no puedo hablar ahora. Estoy trabajando...
— No, Joohyun. Estoy cansada de este juego tonto en el que tú te ocultas y yo te busco como una idiota. Ahora me escucharás...— Su hermana sonaba enojada. Lo que era totalmente entendible, razonó Joohyun. Ella había estado siendo muy inmadura al evitar sus llamadas y mensajes, y no tardó en darse cuenta que si le hubiesen hecho eso a ella, hubiese estado igual o más enojada de lo que estaba Nayeon. Sin embargo, la preocupación en el tono de su voz era aún más evidente cuando estaba enojada— Quiero... no. Necesito que termines con lo que sea que tu mente este tramando. Sabes que...
— Nayeon, es enserio, no puedo hablar ahora. Yo... estoy en el trabajo y no quisiera repetir la misma charla, al menos no aquí.— Le contestó mirando para ambos lados. No eran simples nervios, solo no quería ser oída mientras hablaba con la hermana de Joohyun.— Pero si quieres podemos... puedo llamarte esta noche. ¿Te parece?
La mujer al otro lado de la línea suspiró.
— Prométemelo, Joohyun.
La expresión de Joohyun se endureció.
— Sabes que odio las promesas.— no le diría a su hermana el recuerdo fugaz que cruzó por su mente al oír sus palabras.— Las personas nunca las cumplen y terminan decepcionando a los demás. Yo te llamaré.
— Ya.— la voz de Nayeon se quebró levemente.— Eres mi hermanita, Joohyun. Sé que ya no eres una niña, pero no olvides jamás que yo te amo ¿sí? — ¿Acaso ella estaba llorando? — Estaré esperando tu llamada.
— Te hablo luego.
Finalizó la llamada y continuó con su labor. Su ánimo había disminuido considerablemente, pero no podían culparla. Por suerte había hablado con Mabel para que le diera un permiso especial y así poder irse antes de lo habitual.
Joohyun quería estar lista para su cita a tiempo, y Mabel pensaba que nadie querría que una mesera con una cara larga le atendiera, por lo cual se le permitió terminar un par de horas antes, que sería cuando Lisa fuera por ella, como acordaron, al restaurante.
— ¿Te sientes bien, cariño? — le preguntó la mujer cuando la vio entrar en la cocina con mala cara.— Te ves... decaída.
Joohyun negó.
— No es nada.— trató de sonreír para hacer más creíble su respuesta, más no funcionó.— Iré a cambiarme. Gracias por el permiso, Mabel. Sé que he sido un problema todo este tiempo, pero...
Ella le sonrió.— Descuida, cariño. Todo está bien, solo ve a hacer lo tuyo.
Joohyun asintió aliviada y se dirigió al cuarto de empleados.
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𝙑𝙚𝙣𝙙𝙚𝙩𝙩𝙖 - 𝙎𝙚𝙪𝙡𝙧𝙚𝙣𝙚
Fiksi PenggemarBae JooHyun, ahora con 22 años, decide volver al pequeño pueblo donde nació y creció, y el que también conoció su humillación años atrás. Su objetivo era claro. Kang SeulGi se arrepentiría de haberse aprovechado del amor que una vez Joohyun le había...
