La chica, que se había quedado en estado pensativo por más de treinta minutos sin haberle dado una respuesta a Metatron decide romper el silencio y comenzar a hablar con voz fuerte y clara.
—Primero necesito saber quién eres y luego podremos continuar. Necesito ver tu verdadera forma y en verdad espero que seas quien dices ser ya que no tengo manera de defenderme si resulta ser mentira ya que has destrozado mi catalizador.
—Acerca de eso ¿me permitirías tu báculo? Tengo que repararlo, te debo uno nuevo- pide Metatron.
La chica no duda en entregarle su báculo. Metatron toma entonces la misma piedra roja que minutos antes había sacado de las entrañas del mismo bosque y la une al báculo hasta dejarlos como una sola y única pieza. Entonces se lo regresa nuevamente.
—Trata de no hacerme daño por favor, chica agresiva.
—Soy Génesis, ese es mi nombre. En cuanto a lo anterior, muéstrame que eres un ángel. El gran maestro me contó cómo lucen los ángeles así que no podrás engañarme, de hecho es por ese motivo que estoy segura de que esta no es tu verdadera forma. Y la verdad sea dicha, lo cierto es que quiero ver a uno con mis propios ojos, así que demuestramelo.
—Bueno, esto será más complicado porque me han pedido que no muestre mi apariencia para que no se percaten de que estoy en el mundo humano o pensarían en eliminarme. Sin embargo si no te lo demuestro no creerás mi parte de la historia y perderé la oportunidad que he estado buscando durante doscientos años- Metatron lo piensa con detenimiento antes de continuar —Lo haré pero hay dos condiciones. La primera es que será solo por unos pocos segundos. La segunda es que por ningún motivo me puedes tocar estando en mi forma angelical ¿estamos de acuerdo?
—De acuerdo, hagámoslo- asiente ella.
—Bien.
Entonces Metatron se pone en pie y en segundos el aire alrededor de él se vuelve pesado, tan pesado que ha provocado que Génesis coloque sus manos extendidas tratando de detener su propio cuerpo. Es como si la gravedad la atrajera hacia el suelo. De no haber estado sentada probablemente habría caído. Logra ver con asombro cómo el cuerpo de Metatron empieza a desprender una especie de vapor que dentro de poco se convierte en humo más espeso. Y frente a sus ojos, él comienza a cambiar de forma. Se hace un individuo más alto y musculoso con tres hermosos pares de alas. La apariencia de su rostro es muy similar pero con la perfección absoluta, sumamente bello por todos lados con una túnica blanca con bordes dorados y su cabellera ahora más larga. Su presencia es imponente pero al mismo tiempo emana una gran paz.
Génesis, quien ahora se encontraba de pie lo recorre con expresión de asombro, incredulidad, duda, admiración y un sinfín de emociones mezcladas. Simplemente no podía creer lo que estaba viendo. Metatron abre sus alas las cuales son de un hermoso color blanco puro y enormes y deja a Génesis todavía más anonadada si es que es posible. El aire empieza a normalizarse, se hace más liviano y fácil de respirar lo que hace que Génesis se desestabilice ya que hasta ese momento había estado luchando por mantenerse en pie a duras penas. Se tambalea y sale disparada hacia Metatron cayendo frente a él, sin aliento, y justo antes de tener contacto los dos, Metatron da un rápido aleteo de sus preciosas alas, retrocediendo para evitar que su figura angelical sea tocada. En un parpadeo adquiere su forma humana nuevamente y casi al mismo tiempo se encuentra frente a Génesis extendiendo su mano para ayudarla a levantarse.
—¿Estás bien?- pregunta.
—Lo estoy, gracias- corresponde ella aún recuperándose.
—Ahora que ya me has visto en mi forma real ¿Qué me respondes? ¿puedes decirme cuáles serían esas condiciones para que aceptes mi propuesta?
ESTÁS LEYENDO
El Mago
PengembaraanEsta es la historia de Merlín, el mago más poderoso de todos los tiempos, contada desde un punto de vista jamás explorado. Donde nos muestra cómo un ser celestial y un humano se pueden amar tanto hasta el extremo de querer vivir por siempre, no impo...
