Bakugou y Todoroki.
Todoroki y Bakugou.
Katsuki y Shouto.
Shouto y Katsuki.
Hielo, fuego y explosiones.
Explosiones y fuego, hielo.
Gris, azul y rojo.
Rojo y azul, gris.
No importa qué.
Ellos siempre han mostrado interés en el otro, ya fuera...
Había sido besado por nada más y nada menos que Shouto Todoroki, uno de sus compañeros de clases. Aquel chico inexpresivo y difícil de comprender, además de uno de los que más popularidad gozaba dentro y fuera de la academia, perseguido por incontables chicas y tal vez algún que otro chico y... ¡Su maldito rival! Reaccionar le fue imposible, pues había estado caminando solo por el patio para despejar su mente cuando sin sentirlo acercarse, el bicolor llegó por su espalda y le dio un beso en la mejilla como si nada. Pensó que era una broma, por lo que rápidamente se separó y se giró con la intensión de atacarlo, aunque nada pudo hacer al escucharlo hablar.
—Me gustas, Bakugou.
¿Podía confesarse con una voz tan plana y un rostro tan frío? No lo sabía pero ciertamente lo había atrapado con la guardia baja, por más irónico que se oyera, así había sido. No tenía una respuesta, naturalmente se habría negado o al menos lo hubiera mandado volando lejos con una explosión pero su cuerpo no respondía y su sistema había dejado de funcionar, quedando su mente en blanco, sus mejillas rojas y su cuerpo inmóvil mientras su corazón sufría una aceleración insana. Katsuki estaba perdido, sin poder responder o siquiera reaccionar, solo atinó a darse vuelta y comenzar a caminar.
—¿Bakugou?
Shouto lo siguió de cerca, preocupado por aquella reacción, tal vez también esperando ser insultado o golpeado pero cuando estiró su mano dispuesto a detenerlo, Katsuki salió corriendo sin mirar atrás y sin poder ser alcanzado. ¿Estaba huyendo? Sí, era obvio. ¿Por qué? Ojala, él lo supiera. ¿Por qué no podía simplemente rechazarlo? Sin respuesta. Él tampoco lo sabía, por más que pensará no podía hallar la respuesta, estaba seguro que olvidarlo tampoco le ayudaría y eso solo lograba molestarlo más de lo debido. Tal vez debería estarse preguntando por qué estaba sonrojado, por qué su corazón latía tan emocionado o por qué muy en el fondo se sentía tan feliz.
Aunque tal vez solo quería negar la respuesta que en realidad ya conocía.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¿Cómo haría para que aceptara sus sentimientos?
Sus conocimientos sobre emociones o socialización eran básicos, no, más bajos que eso. Hizo una mueca mientras veía la gran cantidad de libros sobre sentimientos humanos, estaba en la biblioteca buscando ayuda, pensó que tal vez algo de información le serviría pero estaba por rendirse con esa idea. Tomó los libros esparcidos por la mesa y los llevo de vuelta a los estantes, a sus lugares, ya no le servían. Miró una vez más por el lugar, guardando algo de esperanza en que podría hallar algo, realmente quería hacerle llegar su sentir a Bakugou.