Eran las siete y quince, quedaba muy poco, por lo que busque la correa de Bruce y guarde las llaves en el bolsillo de mi chaqueta.
-Conocerás a mi profesora-le hable a mi perro mientras que el trataba de jugar conmigo- ¿Puedes creer que conocerás a mi profesora?- recalque la ultima palabra por que me tardaría décadas en creer lo que pasaba- sé educado- acaricie sus suave pelaje- te lo suplico- enganche la correa a su collar celeste y me puse de pie dispuesta a salir.
Salí de mi edificio con Bruce oliendo todo como loco. Miré mi teléfono y tenia mensajes. Uno de Laura y otro de Natalie.
Nat: Tengo que hablar contigo cuando puedas por que estoy muy feliz. Te quiero
LP: Ya llegue. Estaré Atenta.
Sonreí y camine un poco mas rápido mirando a todos lados. Me gire y note a Laura sonreí mientras sacudía su manos en forma de saludo ¡ Que linda es! Me acerque a ella y mi corazón latía cada vez mas fuerte. Beso mi mejilla y sentí el delicioso aroma de su perfume.
-así que el es Bruce- hablo con un tono tan dulce y se agacho sonriendo. Bruce giraba como loco, siempre hacia eso y Laura reía mientras trataba de acariciar su cabeza.
-Es un poco inquieto- burle y ella me miro desde abajo con esos preciosos ojos.
-Pero es muy lindo y amigable- lo acaricio un poco mas y se puso de pie, superándome en la altura y pidiéndome llevar a mi perro. Le entregue la correo y comenzamos a caminar. Era tan linda la imagen que estaba viendo. Laura sosteniendo la correo de Bruce mientras yo estaba embobada con sus figura. La chaqueta azul obscuro que estaba usando le quedaba grandiosa y sus jeans negros ajustados eran aun mejor. Llegamos al parque y nos sentamos en las banquitas -mira lo que traje- tenia una bolsa que me parecía familiar dentro había una cajita de plástico transparente con dos rollo de canela.
-¡Gracias!- exclamen feliz- ¡que delicia!- abrí la caja y le entregue uno
-Sabia que te sorprendería- hablo con seguridad y mordió el rollito. Me quede atónita. Dos de mis cosas favoritas juntas. Mientras terminamos de comer, decidí preguntarle algo que saltaba en mi cabeza.
-Laura- hable- ¿no te intimida que nos vean?- le pregunte algo preocupada.
-Un poco pero quería verte- dije mirándome fijamente a los ojos- no quería negarme ese placer -no podía creer lo que oía. Mi mente estaba viajando a Urano sin regreso.
-Lo mismo pensé- dijo con ojos fijos en los suyos.
-Te besaría ahora pero temo de que alguien nos vea- sonrió- buscare el momento preciso- entrecerró los ojos y le lanzo un juguete a Bruce. Me encarnaba sus interés en jugar con mi perro por que Bruce era lo mas importante que tenia en mi día a día y la relación que tiene con los demás me importa muchísimo pero estaba feliz y enérgico jugando con Laura que sentía satisfacción en mi interior- mi madre tiene un perro grande que se ve un poco intimidan te pero no lo es- contaba- una vez salí patio para leer un libro a las dos de la madrugada y se acerco a mi para que lo acariciara- sonrió- lo hice y se acomodo a mi lado- me gustaba tanto escucharla- me sentí tan acompañada y protegida que cada vez que tenia que leer algún ensayo o libro para la universidad, me sentaba junto a el y me concentraba mas que dentro de mi habitación- sonreí al notar su forma de expresarse. Tan dulce y educada.
-Los recuerdos lindos son los que valen- comente- me gusto lo que relataste- acaricie a Bruce- cuando lleve a mi perro a casa, algunos amigos comentaban lo raro que era por ser u Pug pero a mi no me importaba- reí- estaba lleno de amor y energía que me hace feliz- lo abrace y luego solté para que jugara con el césped.
