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Narra Jade

Bajo las escaleras lentamente escuchando el sonido de mis tacones, camino por los pasillos para ir al despacho donde los socios nos esperan.

Observo en el espejo colgado en la pared mi reflejo, hoy me he vestido muy elegante para firmar algunos negocios pendientes junto a mi hermano, quien me espera acompañado de unos socios. Acomodo bien mi prenda (imágen en galería) sin dejar pasar ningún detalle.

Entro al despacho saludando a los socios con un pequeño estrechamiento de manos, tomó asiento en uno de los lugares que naturalmente ocupo.

—¿Qué es importante hoy?— pregunto cruzando mis piernas

—la expansión de la empresa, la contratación de nuevo personal— habla uno de los socios

—me gustaría crear algo nuevo para la empresa, entrar al negocio de hoteles— anuncia mi hermano

—estoy de acuerdo con Dimitrov— miro a los socios— nuestra empresa puede iniciar de una manera independiente—

Después de unos minutos, iniciamos a sugerir nuevas cosas, me pare de mi asiento para exponer las nuevas ideas que teníamos, después de un rato llegamos a un acuerdo todos se retiraron dejando que las personas que trabajan para papá entrarán al despacho.

—Buenas noches Familia Diamonds— habla amablemente el hombre de traje gris

— buenas noches— respondemos unísono con Dimitrov

—Nos gustaría hablar acerca de las cosas que han sucedido, como todos sabemos al ser primogénitos del actual mandatario de Rusia debemos cuidar tanto de su seguridad como de su imágen— inquiere el jefe de seguridad

—por supuesto, estamos al tanto— habla Dimitrov

—Espero y tengan un tiempo para hablar de esto— nos miran con inquietud

—Claro, adelante— tomamos asiento

Dejamos que el hombre hablé, ambos préstamos atención a todo lo que dice el tipo, las puertas del despacho se abren dejando ver a la mujer de mi hermano solamente con su camisa cubriendo su desnudez acompañada solamente de ropa interior.

—Mira que linda me queda tu camisa—alza la mirada, sus ojos reflejan asombro

— ¿Qué haces aquí?— dice entre dientes Dimitrov levantando se de su lugar

—Ve...Venía a mostrarte como me queda tu camisa roja— balbucea en un tono triste

—Dimitrov— hablo entre dientes molesta—no es el lugar para estas estupideces— susurro para él

—Señor Diamonds, si usted no está disponible o interrumpimos algo será mejor hablar de esto mañana— nos miran incómodos

—Esta reunión debe seguir— miro a Dimitrov —encargate de esto, limpia tus desastres— miro fríamente a la mujer y luego a mi hermano— pueden seguir — ordenó al chico de lentes

—por supuesto, gracias— se acomoda sus lentes regresando a lo que estaba explicando— como decía, por el momento los paparazzi no tienen una ubicación exacta de su residencia, por lo tanto se debe cuidar si alguien los sigue deben ser cuidadosos — observo a Dimitrov salir junto a su mujer

—por supuesto, ¿Algo más sobre los paparazzi?— regreso mi mirada al chico

—no saben nada de sus vidas personales más que sus perfiles empresariales, las recomendaciones que tenemos es evitar a toda costa dar a conocer asuntos personales que puedan afectar a su familia—

—eso lo tengo muy claro, por el momento en la familia no hemos tenido dramas exagerados, los de seguridad se encargan de mantener todo en orden— juego con mi pluma

Después de unos minutos me despido del personal viendo a Dimitrov entrar, nos dan unas cuantas indicaciones sobre los puntos que hablamos y luego se retiran, reviso que ellos salgan completamente del despacho para ver molesta a mi hermano.

—¿Qué le sucede a la tipa?— miro furiosa a mi hermano— ¿Por qué carajos se le ocurre entrar así a nuestro despacho?— respiro profundamente intentando calmarme

—Ya lo solucione, debes calmarte tú más que nadie sabe que eso no es bueno para tu salud— intenta tomar mi mano pero la quito

—Sera mejor que sea la última vez que sucede esto, tú mismo lo escuchaste de esos tipos, entre menos sepa la prensa de nuestras vidas personales, podremos vivir una vida tranquila— me levanto de mi lugar — dile a tu mujercita, que evite pasearse como prostituta en nuestra casa— salgo del despacho dando un portazo

En el camino al jardín me encuentro con Lucifer quien bebé whisky viendo a los perros jugar, al verme me da una hermosa sonrisa que me hace calmar

—¿Qué tienes rubia?— me mira preocupado

—la misma persona irrelevante en mi vida— suspiro bebiendo un poco del whisky de Lucifer

—Pase a su habitación, estaba llorando y hablé con ella, al parecer tu hermano la trata mal— murmura antes de beber un trago de su licor

—esa perra interrumpió una de las juntas más importantes— muerdo mi labio— necesito descansar un poco, eso me tiene agotada—

—me imagino, vamos a dormir— toma mi mano guiando me a las escaleras— me gustaría que trataran un poco mejor a la mujer de tu hermano, he visto que Dimitrov no la traba bien— acaricia mi trasero

—no me interesa tener una buena relación con ella— confieso subiendo las escaleras—prefiero hacerme mejor amiga de mi enemiga que de esa tipa— entro a mi habitación.

—por favor, hazlo por mí— besa mi cuello— intenta una vez— estruja mis senos sobre el vestido

—Lucifer— digo su nombre entre suspiros

—hazlo por este diablo— me quita lentamente el vestido— prometo que está noche tendrás todo el control que desees— acaricia mi intimidad

—esta bien— acepto entre gemidos de placer, dejando que me guíe a la cama

—tenemos un trato— me recuesta en la cama besando el valle de mis senos.

Lo veo quitarse su ropa dejando a la vista su erección, se sienta en la cama dejando que lo controle por completo, me siento con una rodilla a cada lado bajando lentamente sintiendo el placer inundar mi cuerpo, comienzo unos movimientos lentos apoyándome de sus hombros sintiendo sus labios devorar mis senos, sus manos se pasean con descaro por todo mi cuerpo.

Narra Lucifer

Ver cómo toma control me hace enloquecer, ver cómo nuestros cuerpos se vuelven uno solo a través del reflejo de un espejo me hace sentir aún más el placer, ver cómo sus caderas de mueven de una manera tan sensual me hace sentir el infierno de la lujuria.

Sus movimientos se hacen cada vez más rudos, el sudor recorre nuestros cuerpos, los gemidos de placer se escuchan por toda la habitación al igual que nuestra pasión. Sin pensarlo el orgasmo llega a mí al mismo tiempo con ella dejando que caiga con ella aún encima de mí en la cama, nos quedamos unos minutos en la posición intentando regular nuestras respiraciones.

𝑽𝒆𝒏𝒆𝒏𝒐 ♕︎Donde viven las historias. Descúbrelo ahora