45

625 39 6
                                        

Narra Jade

Aún con mi pijama y una pequeña salida de cama, camino por los pasillos de la casa, sin rumbo alguno. Regrese a mi habitación para darme una ducha, necesitaba regresar a ser yo misma.

Termine de vestirme por un precioso vestido de ceda en un precioso color Jade, los tirantes adornados por piedras preciosas, una gargantilla de mariposas con diamantes blancos incrustados, unos tacones altos en color plata para dar brillo al vestido, mi cabello suelto con unos broches.

Salí de mi habitación para ir con Ivanna, llegue hasta su alcoba, di unos toques escuchando su voz.

— Adelante — abro la puerta para entrar a su habitación, allí está ella en un sofá con una bata acariciando su barriga. — Ivanna — murmuró alegre, dibujando una sonrisa en mis labios.

— Hola — me saluda con una sonrisa — ¿Cómo estás?— me siento a su lado

— Bien, ¿Cómo están?— pregunto preocupada, pero, la mirada de mi mejor amiga me hace sentir alivio.

— Estamos bien, mi pequeña está bien — acaricia su barriga por encima de la tela del vestido — ¿Qué sucederá con Dimitrov?— bajo la mirada

— Papá lo está haciendo pedazos — le confieso — le ha quitado el mandato de las empresas familiares, simplemente está borrando el nombre de Dimitrov Diamonds en el mercado — limpio una pequeña lágrima, la mano de mi amiga hace levantar mi mirada.

— Amiga, debes hablar con tu padre, no puedes dejar a tu hermano en la calle, mucho menos que destruyan el trabajo de tanto tiempo.— muerdo mi labio

— Ya se — suspiro — debo hablar con papá, le diré que ponga unas condiciones o algo — miro a Ivanna — ¿Tienes algo en mente?— pregunto al ver su mirada con un brillo especial.

— ¿Y si la condición es que se case con Ximena?— sonrió, una pequeña carcajada sale de mis labios al imaginar la cara de mi amiga. — Nos matará — reímos.

— Se odian, del odio al amor solo hay un paso — me sonríe cómplice — eso es cierto, tú más que nadie lo sabe — muerdo mi labio ante esa propuesta.

— Ximena no aceptará, la única opción es Atziri — recuerdo a la chica que es su secretaria — será una de sus opciones —

— Tienes razón, plática con tu padre y me dices su respuesta — doy unas caricias a su barriga antes de levantarme del sofá — iré con él — la miró nerviosa —

— Aquí estaremos con tu sobrina, juega todas tus cartas para ganar — la miró por última vez, antes de salir de la habitación caminando con prisa en busca de mi padre.

>Me deberás la vida Dimitrov<

Después de unos minutos, mi padre se encontraba en su biblioteca leyendo uno de sus tantos libros, me acerco hasta él con cautela, con timidez me siento a su lado.

— ¿Sucede algo cariño?— pregunta dejando a su lado el libro, su rostro se envuelve con preocupación — ¿Te sientes mal?—

— Estoy bien papá — tomo su mano para tranquilizarlo — solo quiero hablar contigo — recuesto mi cabeza en su hombro.

— Te escucho cariño — rodea mi cuerpo con su brazo, su calor me hace sentir seguro y el tono de voz que usa me hace sentir confianza —

— Es sobre mi hermano, papá, no quiero perderlo — dejo salir un suspiro, el miedo invade mi cuerpo, puedo sentir como su cuerpo se tensa al momento de decirle —

— Nena, esto ya lo hablamos — se intenta parar pero, no se lo permito — escúchame, por favor —

— Cariño, no quiero que estés mal por ese malagradecido, te repito, para mí, solamente tengo una hija — acaricia mi cabello

— Papá, es tu sangre — me alejo un poco para ver su rostro, conectando con su mirada

— Dejo de ser mi hijo cuando puso en riesgo a su hermana, no habrá nada que me haga cambiar de opinión — asegura con ese tono testarudo, algo que caracteriza a mi padre es lo testarudo, es difícil hacerlo cambiar de opinión.

— Pero, papá — intento argumentar en favor a mi hermano, permitir que él me deje explicar —

— No lo intentes Montserrat, saldrás perdiendo — me habla de forma brusca — no pienso volver a tocar el tema — me levanto con la mirada baja —

— Entiendo — murmuró triste — iré por algo de comer — suspiro rendida, saliendo de la habitación, tengo un plan y para ello, necesito hablar con mi diablo.

•••

Allí estaba, el amor de mi vida, sentado en uno de los asientos que adornada el jardín, jugando con los perros, estaba concentrado, su rostro relajado y ese traje en color azul marino lo hacen ver perfecto, podría pasarme una eternidad admirando su belleza, caminé hasta él con una sonrisa dibujada en mis labios.

Con sigilo me acerco hasta él, me senté en su regazo, rodeando su cuello con mis brazos.

— Mi amor — me sonríe, sus ojos fijos en mi rostro me hace estremecer — tardaste mucho en acercarte.

— ¿Me escuchaste llegar? — interrogó acariciando su cabello.

— Mi amor, siento tu presencia a kilómetros — deja un pequeño beso en mis labios — eso me hace estar tranquilo — con uno de sus brazos rodea mi cintura — te miras preciosa — sonrió tímida, sus halagos me hacen sonrojar.

— Mi amor, te diría que te miras perfecto, pero, se que ya lo sabes — nos reímos — no hace falta decírtelo — beso la punta de su nariz.

— Amor, ¿Quieres decirme algo? — recoge un mechón de mi cabello, dejándolo detrás de mí oreja — sabes que siempre te apoyaré en todo.

— está bien — suspiro cerrando mis ojos — necesito un favor — abro mis ojos, lo veo mordiendo mi labio — ¿Puedes? — sonrió mostrando mis dientes.

— Mi amor, puedes tener todos los favores del mundo, eres la esposa del diablo — muestra mi anillo, dejando un beso en el dorso de mi mano.

— ¿De verdad?— pregunto emocionada.

— Claro cariño, ¿Dime, qué es lo que deseas?— pregunta viéndome directo a los ojos.

— Quiero que papá perdone a Dimitrov, que escuche mi propuesta y la acepte — confieso con la mirada directa a las pupilas rojas de Lucifer

— Amor, no puedo dejar que tú padre perdone tan fácil a tu hermano, jamás perdonare a Dimitrov en ponerte en peligro — deja escapar un gruñido, su ceño fruncido me hace hacer una mueca.

— Pero — lo miro, me interrumpe aún con su cara de enojó.

— Él merece ser castigado y punto — arruga la nariz, bufo molesta, me levanto de su regazo para caminar molesta a la casa.

𝑽𝒆𝒏𝒆𝒏𝒐 ♕︎Donde viven las historias. Descúbrelo ahora