XXIV

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3 meses después...

Charlotte salía de la última clase de aquel semestre cuando vió que Sergio y Emily estaban esperándola en el estacionamiento. Les hizo un gesto a modo de saludo para indicarles que ya iba para allá pero primero terminó de conversar con sus compañeros, habían acordado realizar una fiesta para celebrar el fin de las clases, pero ella debía inventar alguna excusa para no ir. Después de escuchar quejas y reclamos porque no iba a estar, se dio cuenta que Emily la estaba llamando, le contestó un rápido "voy" y se acercó primero a la máquina de golosinas a sacar unos Doritos.

Al llegar al estacionamiento, saludó a su hermana y a Sergio que la miraban enojados, se rió y se subieron al auto. Charlotte estaba feliz, nerviosa, y abrumada a la vez. Habían terminado las clases, y por fin comenzaba el verano; ni en sus sueños más locos se imaginó que aquel verano viajaría donde Adam para pasar allí unos días, con su hermana y Sergio.

La idea del viaje a la costa había surgido días atrás, cuando Emily estresada por los exámenes, le dijo a Charlotte que deberían ir al mar. Al principio le pareció una idea loca, pues vivían en centro del país y no tenía sentido un viaje tan largo solo porque sí; pero cambió de parecer esa misma noche cuando le contó a Adam sobre la locura de su hermana, él le dijo "si recuerdas que mi casa es solo a unas calles de la playa?" y con eso bastó para convencerla de llevar a cabo la idea del viaje al mar de Emily.

Llevaban casi dos semanas entre exámenes y planes organizando todo lo que llevarían, y tenían planeado salir ese fin de semana a la madrugada. Era un viaje de más de ocho horas y debían rotarse para conducir el auto. Charlotte conduciría los primeros kilómetros y luego Emily los llevaría al destino.

Ese viernes en la noche, se dedicaron a empacar lo que llevarían, a dejar todo listo en su casa y a terminar de convencer a su madre que no estaban haciendo una locura. Al otro día madrugaron, y le avisaron a Sergio que pronto estarían pasando por su casa.

- ¿Qué tan locas crees que estemos? - le preguntó Emily mientras esperaban afuera de la casa de Sergio.

- ¿Por qué lo dices?

- No sé, haremos un viaje súper largo solo porque en un momento de locura dije que quería ir a la playa - hizo una pausa - ¿Estás segura de esto Char?

- No lo sé, tal vez si sea una locura. Digo, lo hacemos más por ir donde Adam, ¿no? - pensó un momento - Cualquiera diría que es una tontería, pero creo que debo hacerlo, si en verdad me importa esta extraña relación que tenemos, debo hacerlo. Él lo hizo por mí, y lo extraño.

Y era cierto, los 3 meses que habían pasado desde que se despidieron, se le habían hecho eternos a Charlotte, había quedado enamorada de la única persona que la entendía, había tenido el mejor San Valentín de su vida, pero había durado menos de un día. Por eso veía este viaje con gran ilusión y esperaba poder divertirse junto a sus amigos.

Más que nada, esperaba poder probarse a sí misma, que no había hecho algo estúpido al mantener una relación a distancia, cuando hablaba con Adam se sentía mejor, se sentía feliz; sin embargo también a veces se sentía insegura, pensaba que él no se tomaba las cosas tan en serio como ella y que estaba cometiendo un error al mantenerse fiel a la idea de una fantasía.

Adam no tenía ni idea de que Charlotte se sentía de ese modo. Pero Charlotte tampoco sabía que él la quería de verdad, con sinceridad. No había día que no pensara ella, cuando recibía un mensaje sus ojos se iluminaban, pero más importante aún, Charlotte no sabía que él había encontrado la manera de que pudieran estar juntos en serio, sin distancia alguna. Y por eso aquel día cuando vio que el carro en el que llegaban sus amigos por fin a visitarlo, se sintió el más afortunado de todos.

Pero ninguno de ellos tenía idea de lo que estaba por venir.

¿FIN?

A 400 TEXTOS DE DISTANCIAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora