- Nos vendremos a vivir aquí? -- come de sus panqueques
- Si mi amor -- ve a Luis -- A menos que papi quiera seguir viviendo en su departamento
- Claro que no -- se sirve café -- Cuidare de mis tres bendiciones en el mismo lugar y seré alimentado por Magda, que más puedo pedir
- Sabía que eras interesado -- finge tristeza y los dos ríen -- Pero yo también me mudaria a tu casa si tuvieras a Magda
- Si pero no corrí con la suerte de tener una Magda -- le echa azúcar a su taza
- Ey! -- le lanza un trapo -- No tanta Luis
- Bueno -- rueda los ojos
- Mami vas a volver a regañar a papá? -- ríe al ver esa escena
- Es que mi cielo, tu papá come muy mal -- niega
- A mi no me hace caso mami -- come
- Ahora las dos están contra mi, maravilloso eh -- toma su café
- Claro que no -- ríe -- Sólo queremos cuidarte
- Si papi -- sonríe
Luego del desayuno Mónica se va a preparar para la escuela, sus papás harían lo mismo sólo que un poco después, Luis estaba comenzando con su venganza, aquel estimulante que consiguió funcionaba para inducir el deseo en la mujer, claro que si Luis no tenía cuidado el podría estar en las mismas por eso el condón, Altagracia no se dio cuenta cuándo el se colocó el condón, era la ventaja de las hormonas sólo andaba enfocada en una sola cosa, cuándo terminaron con sus cochinadas se apuraron para estar listos.
Bajaron a la sala para esperar a Mónica, Luis estaba atento a todos los movimientos de Altagracia, contaba los minutos faltantes para que surtiera efecto, con esto iba aprender a no esconderle nada nunca más, Mónica llegó con su uniforme impecable cómo siempre, subieron al coche diciéndole que Luis la buscaría hoy para encontrarse con su mamá en casa y almorzar, después de dejarla en la escuela comenzó a notar que Altagracia se abanicana y removia en el asiento.
- Todo bien? -- se acerca susurrandole
- Tienes unos minutos? -- suelta su corbata -- Necesito mostrarte unos papeles -- desabotona su camisa y mete la mano para acariciar su pecho
- No puedo amor, tengo una junta en unos minutos -- inventa -- Lleva los papeles a la casa y los revisó
- No te sacaré mucho tiempo -- besa su cuello -- Por favor
- Lo siento -- sonríe acariciando su muslo -- Pasó por tu oficina cuándo acabe si?
- Luis... -- lo jala de la camisa
- Doña ya llegamos -- avisa
Tuvo que bajarse a regañadientes, apenas estuvo algo lejos Luis rompió en risas, Matamoros no entendía nada así que se dedicó a conducir nada más, en la constructora continuaban sin saber del embarazo, aunque Altagracia no usará hoy ropa holgada traía un abrigo por lo que no se notaba, sin embargo se lo tuvo que quitar frente a Tania, no estaba entendiendo que pasaba con su cuerpo, entró a las prisas a su oficina aventando sus cosas en el escritorio sosteniendose de el, sentía las piernas temblar del deseo acumulado.
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Como Digas
FanfictionCuatro años divorciados, será que las cosas podrían volver a ser cómo antes o incluso mejor?
