21💌

7.3K 504 24
                                        

"Hasta el infinito, y más allá..."

Dijeron los característicos amigos para que nuestras lágrimas salieran sin parar. Exacto. Nos habíamos visto las cuatro películas de Toy Story y estábamos hechas un río.

— ¡No es justo! Ellos deberían estar juntos hasta el final...— dijo mi amiga sonándose la nariz.

— Son mejores amigos...— respondí seria, pero en un instante soltaba sollozos incontrolables.

— ¡¿Pero qué coño pasa?!— exclamó Nick entrando.

— Sus voces se escuchan hasta en nuestro camarote— se quejó Chase y miró al televisor— Ay no, es Toy Story, ya lo siento, les permito llorar todo lo que quieran...

Esperaron hasta que dejáramos de llorar y se sentaron junto a nosotras.

— ¿Y Bryce?— preguntó Nessa.

— Te toca ir con el, nosotros nos quedamos aquí— respondió Chase y Nessa suspiró cansada para irse.

— ¿Van a dormir aquí?

— No, si quieres en el pasillo— dijo Nick rodando los ojos.

— Todavía no quiero dormir— refunfuñó Chase.

— Veamos sirenas captadas con cámaras ocultas y burlémonos de nuestros yos de siete años.

— Apoyo a Nick— volví a hablar señalándolo.

Nos acurrucamos al lado de Chase y soltamos fuertes carcajadas a la vez que el vídeo avanzaba. Nos quedamos tanto rato así que acabamos dormidos sin querer.








































— ¿Sigues despierta?— un susurro llegó a mi oído.

Era Chase.

Asentí ligeramente, tambaleándome entre el sueño y la consciencia.

— Bryce estuvo llorando— soltó, lo que me hizo sorprenderme.

— ¿Crees que lo hice mal?

— Yo no soy nadie para opinar...— rió en voz baja.

— Pero necesito tu ayuda— hice un pequeño ademán aunque no me viera.

— Creo que... los dos fueron rápido.

— Eso es lo que me dice todo el mundo...— suspiré.

— La pregunta es... ¿qué es verdaderamente lo que quieres escuchar?— sentí que se movía para ponerse más cerca de mí.

— No lo sé, supongo que tengo que aceptar las cosas como son...

Miré donde se encontraba él, no podía distinguir bien su rostro pero sí que veía su silueta— No te rayes, princesa. No quiero que durante las vacaciones te comas la cabeza pensando en eso. Además, si mal no recuerdo, vinimos aquí para que te despejaras— No lo estaba viendo, pero sabía que estaba poniendo una cara obvia— te quiero mucho, y no quiero verte mal ¿me oyes?

— Sí...

No dijimos nada más, así que me tumbé de nuevo e intenté conciliar el sueño.


































BRYCE

Me sentía de la mismísima mierda.

Ni siquiera sé porqué me tomo tan en serio esto cuando los dos sabemos que lo nuestro es imposible.
Intento hacerla cambiar de opinión, pero es inútil, ni siquiera yo me creo a mí mismo...

— ¿No dormiste ayer Bryce?— dijo Nessa saliendo del baño, se había quedado conmigo. Me limité a negar suavemente.— Bryce— la miré— vas a ponerte esto— me tiró una camisa— vas a ir abajo, y la vas a ver a la cara como siempre has hecho. Ni sé porqué estás así, tú nunca fuiste de esta manera con nadie, menos con Add-

— Ya lo sé Nessa, ¿todavía no lo entiendes? Amo a Elara Lopez, ella está en mi corazón aunque sepa que no puede ser, porque el amor es así, complicado, pero tú nunca has sentido amor, por eso te molesta tanto, no soportas que Josh te haya puesto los cuernos ni que hayas besado a Chase, eso es lo que pasa— me levanté indignado y me metí al baño dando un portazo, creo que esto me está afectando más de lo normal...

Después de un rato, cuando me lavé la cara y me tranquilicé, me cambié y bajé con los demás, Nessa ya no estaba en la habitación y le debía una disculpa.

— Hasta que bajas infiel, casi nos morimos de hambre— soltó Chase cuando me vió aparecer, me limité a mirarlo mal y sentarme con ellos.

— ¿Dónde está Elara?

— Fue a pedir el desayuno con Ness.

— Tremenda cagada te mandaste amigo— añadió Chase— amanecieron hechas una furia.

— Chase, cállate ya o te juro que te comes la mesa— no dijo nada más, por lo que destensé mis brazos y esperé a que llegaran.

Después de unos minutos las dos se aproximaron hacia nosotros. Me quedé observando a mi chica, era perfecta, sin ninguna duda.

Tiene un paso tan ligero que parece una pluma.

— ¿Piensas comer?— me preguntó seriamente pero con un toque de broma, reí y me metí el panecillo a la boca.

El desayuno concluyó en un extraño silencio. Pero antes de que nos levantáramos de la mesa a dejar las bandejas tiré con cuidado a Elara del brazo.

— Tenemos que hablar— esta solo me miró sin decir ninguna palabra— a... las siete y media. En mi habitación— seguía sin hablar, solo asintió para irse.





















No olvidéis votar y comentar 💌

𝐃𝐄𝐀𝐑 𝐄𝐗; 𝗁𝖺𝗅𝗅Donde viven las historias. Descúbrelo ahora