Capítulo 28: ¡Sorpresa!

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Las 2 semanas se habían pasado volando, todos sabían ya que me iría menos Pepe, nunca encontré el momento para decirle.

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Mañana sale el vuelo y creo que se lo diré hoy, no quiero irme sin decirle adiós. Muchos pensarán, que lo hago para olvidarlo, ya que mis sentimientos no están claros. Pues tienen razón, ya viví una horrible experiencia a su lado, tal vez es una señal, muchos dicen que las cosas pasan por algo, bueno tal vez mi pérdida es una señal de como sería mi vida si estoy con el, llena de pérdidas. A veces creo que alguien tomará la historia de mi vida y la escribirá poniéndola en una página web o sacando un libro de ella, y dirán, cuantas desgracias pudo haber tenido esa chica de tan corta edad, pero esa es otra historia que después se contará.

Estaba parada frente la puerta de la casa de la Tía de Pepe, ya que se había mudado aquí con ella. Toqué el timbre 3 veces y una señora unos centimentros más alta que yo, cómo de 40 años abrió la puerta.

-Buenas noches, ¿se encuentra Pepe?

-Si, un segundo, pero adelante pasa.- dijo mientras subía unas escaleras, yo me quedé parada en la sala y en eso Layla llegó.(N/A se que Pepe la llama Leyla con "e" pero supongo que es en inglés y se escribe así "Layla".)

-Hola Layla- dije y me arrodillé, la comencé a acariciar- quien esta bien hermosa, si tu, eres la más bonita, si tu eres- decía y sólo se limitaba a lamerme la cara- no me chupes- dije pero fue en vano, seguí diciéndole cosas lindas y de repente alguien carraspeo. Deje de rascarle el estómago al perro y me voltee, ahí estaba él. Me levanté rápidamente.

-Estaré en la cocina- dijo la señora.

-Gracias señora.

-Llamame Liz, lo de señora me hace sentirme más vieja.- dijo- bueno, si ocupan algo más estaré en la cocina-

-Hola- dijo

-Hola- le devolví el saludo.

-Le agradas a Layla, no se deja tocar por todos.

-Es una buena chica.- dije y le acaricié la cabeza y le di un beso en la frente a esta misma.

-Ven vamos arriba.- dijo y subimos por las escaleras, caminamos un pasillo decorado por cuadros, algunos eran fotos y en ninguno de ellos faltaba Pepe. Vaya que lo querían aquí. Entramos en su habitación y me hizo sentarme en una silla.

-Bueno, tengo algo que decirte. Me voy.- le solté así sin rodeos.

- ¿Te vas? ¿A donde? ¿Por Cuánto? ¿Cuándo?

- Si, España, tal vez para siempre. El vuelo sale mañana a las 6 am y....- dije, pero este me interrumpió.

-Wow, ¿Para siempre? Pero, ¿qué pasa con, con nosotros?- Pregunto con una mueca en su rostro.

-No veo un nosotros en el futuro.- dije, no quería hacer esto más difícil. Su mirada estaba perdida.- ¿Pepe?

-¿No ves un "nosotros" en el futuro he? Mira, si no lo ves, por mi te puedes ir a la verga, no me interesa, haz lo que se te pegue la puta gana, no se ni por que me lo dijiste, ahora si me haces el favor de largarte de mi puta vista.- dijo seco y duro. Me levanté de la silla y me dirigí a la puerta.

-Hasta nunca, Salazar.- dije mirando la puerta ya que las lágrimas amenazaron con salir y lo lograron. Salí de su cuarto y las lágrimas no paraban bajé rápidamente las escaleras y Layla estaba al final de estas, hizo un chillido de tristeza al verme.- adiós Layla.- la acaricié y salí por la puerta. Subí a mi auto y conduci unas cuadras, paré y los llantos salieron, vaya, ahora sabía que en realidad si lo quería, pero, mi decisión estaba tomada. Recibí llamadas, pero apagué el teléfono, no quería hablar con nadie por él momento. Decidí ir a mi casa por la maleta, pasaría la noche en casa de Yayo y a las 6:00 a.m, nos iríamos al aeropuerto él y yo.

Solo Él (EDITANDO)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora