09

2.2K 126 76
                                        

—¿Que mierda te pasó.?— preguntó Emiliano del otro lado de la línea

—Nada, una enfermedad.— dijo ella restándole importancia

—¿Por que no me dijiste nada?.

—Por que no, no quería preocuparte. Aparte estoy bien, tranquilo.— dijo ella intentando calmarlo y Emiliano suspiró

—Me preocupo por vos Nicole.— dijo sincero y ella se mordió el labio

—Lo se... pero de verdad no pasa nada, es algo que va a ser para toda la vida pero no da mayores problemas que la decoloración en mi piel.— explicó y Emiliano hizo un sonido con la garganta

—Está bien, ¿que hacías con Tomás?.

—N-nada— susurró nerviosa—, fui a hacerle las compras a mi madre y me lo cruce y hablamos...quería saber de Martina.

—¿Segura?, creo que los vi...abrazados.

—Segura, y no, no estábamos abrazados así que podes quedarte tranquilo.

—Igual le conté a Martina... como supuse que no era nada malo; le conté que te encontré.— dijo él neutral y Nicole tenía ganas de putearlo

—¿Y que te dijo?.

—Nada, onda me dijo que era raro pero que después te preguntaría.— dijo Emiliano y Nicole asintió con la cabeza

Lo más probable era que Tomás le contara a Martina; por que esta vez si la había dejado sola por ir a verla. Eso estaba pasando en los últimos tres días, Tomás se estaba escondiendo más cada vez que la veía, y ya no era tan cariñoso con ella como antes; y sabía que algo malo estaba pasándole. O que simplemente, ella había sido utilizada.

Como siempre.

—¿Nicole?.— preguntó Emiliano en voz alta al ver que ella se había quedado callada creando un silencio en la llamada

—Aquí estoy— dijo Nicole mirando la pantalla del celular y miró un mensaje de Tomás que decía que en cinco minutos iba a su casa—, me tengo que ir Emiliano, hablamos después.

—Claro, espero verte pronto, te extraño. Chau Nicki.— dijo con voz dulce y Nicole sonrió antes de despedirse y colgar

Se mordió el labio pensando en Emiliano, en qué tal vez él era la mejor opción para ella. Ya no quería estar más con las idas y vueltas de Tomás, había sido tan lindo y comprensivo con ella durante unas semanas; pero después de que enfermó y después del súper mercado, Tomás cambió con ella completamente. Era otro, era cortante, distante, y ahora que Martina lo llamaba iba corriendo dejándola sola.

Y Nicole intentaba no darle importancia, que no le doliera, que no le causara nada; por que después de todo ella era la otra.

Decidió bajar a la cocina por un vaso de agua, pero apenas a tocar el último escalón la puerta sonó y la abrió. Vio a Tomás del otro lado, notó que tenía los ojos rojos y la mirada ida.

—Por suerte mi madre no te abrió.— dijo ella para tomarlo de la mano y subirlo a escondidas a su habitación— ¿Por que tocas la puerta?, siempre entras por la ventana.

—Bueno, con el viaje que me estoy dando no hubiera sido muy listo darme de jeta desde la altura de tu ventana.— dijo Tomás con voz ronca sentándose en la silla del escritorio

—¿Hace cuanto estás fumando?.

—Hace años.— respondió sonriendo y Nicole rodó los ojos

—Me refiero a hoy, ¿hace cuanto?.

—Ah, no se.— se alzó de hombros— desde que salió el sol creo... no estoy muy seguro, no me acuerdo.

prohibido - c.r.o Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora