Pasamos el resto de la noche cocinando, acomodando y adornado las cosas faltantes para la fiesta, por un momento creí que nunca acabaríamos, pero por suerte terminamos justo a tiempo. Salimos de la casa de Max a las 3 de la mañana y al llegar a nuestro departamento caímos rendidas. Me dolía todo el cuerpo y la cabeza, así que fui hacia uno de los estantes de la cocina donde teníamos todas las pastillas necesarias para cualquier malestar, tomé un analgésico y me dirigí nuevamente hasta mi habitación. A pesar de mi cansancio, decidí ir al cuarto de baño para darme una ducha caliente, ya que en estos momentos necesitaba liberar un poco de tensión y lo único que parecía buena idea era un baño relajante. Cuando termine, me puse la pijama, salí del cuarto y me tumbe directamente en la cama. Por un momento creí que me quedaría profundamente dormida hasta que escuché mi teléfono sonar. Rápidamente lo agarre de la mesita de noche que se encontraba al lado izquierdo de la cama y vi el nombre de Josh aparecer en pantalla. Era raro que me llamara a las tres y media de la mañana.
- ¿Hola?- contesto con voz soñolienta.
- Lo siento Tess, no quería despertarte.
- No te preocupes, de hecho acabamos de llegar al departamento- le explico. -¿A qué hora vienes?
- Precisamente por eso te llamo- me dice en voz baja. -Me quedaré en casa de Max.
Me sentía muy feliz por Josh, se merecía estar con alguien tan bueno como él y estoy segura que Max era el indicado.
- De acuerdo- respondo con un tonito burlón. -Que pasen buenas noches.
- Cállate- me regaña. -Dejé tu disfraz colgado en tu armario. Nos vemos mañana
- Gracias, ¡No hagas nada que yo no haría!- le suelto antes de colgar.
Volví a dejar mi teléfono en la mesita de noche antes de me meterme debajo de las sabanas y dejar que mi cuerpo sucumbiera al sueño.
A la mañana siguiente, nos habíamos levantado sin querer a la las dos de la tarde, lo que provocó que el día se nos pasara más rápido. Después de desayunar, le hable a Josh para asegurarme de que todo estuviera listo y cuando me dijo que si, decidí aprovechar el tiempo de sobra, limpiando un poco el departamento antes de irme a la fiesta. Cuando volví a ver la hora, pasaban de las nueve de la noche, Mia comenzó a maquillarse y peinarse acorde a su disfraz de Caperucita Roja mientras que yo le mandaba un mensaje a Hayden.
Feliz cumpleaños.
Tengo planes para esta noche.
Te mandaré la dirección del apartamento para que me recojas en una hora.
Quería sonar lo más despreocupada y menos emocionada posible. Si conozco bien a Hayden, él no es una persona que le guste recordar ni celebrar su cumpleaños, así que debía pretender que a mí tampoco me importaba.
Preciosa, si esos planes te incluyen a ti en lencería de encaje entonces este será el mejor cumpleaños de toda mi vida.
Solté una risita tonta cuando leí sus deseos.
Por desgracia no es eso, pero tengo algo muy bueno reservado.
Hayden no dejó pasar ni un minuto cuando respondió a mi mensaje.
¡Dios! Jamás había estado tan jodidamente emocionado por este día como lo estoy ahora.
¡FELIZ CUMPLEAÑOS A MI!
Te veré dentro de una hora preciosa.
En cuanto terminamos la conversación, fui directo hacia mi armario, tomé mi disfraz e inicie la difícil tarea de arreglarme. Comencé por el maquillaje, use sombras grises en mi párpado móvil y sombras negras en la parte superior de este, dándole un difuminado ahumado. Me rellene un poco más la ceja, coloque rubor rosa en mis mejillas, hice un delineado alargado en mi párpado y me enchine las pestañas antes de poner el rímel. Por último me hago unos rizos en el cabello, recogiendo el lado derecho con pequeñas horquillas para pretender que un lado es más largo que el otro. Cuando mi maquillaje y peinado quedaron listos, empecé a vestirme con la ropa negra y ajustada que Josh me había traído. Mi disfraz representaba a Sandy Olsson de la película Vaselina, por lo tanto, debía usar una blusa negra de manga corta que dejaba al descubierto los hombros, un pantalón ajustado de cuero negro, unos tacones altos color rojo y una chaqueta negra. Al ver el resultado final en el espejo, me vi irreconocible. El maquillaje escandaloso, el peinado alocado y la ropa pegada a mi cuerpo, dejando ver todas las curvas y atributos que he tratado de ocultar por años. Esta apariencia nueva me hacía sentir algo extraña, pero es Halloween y de eso se trata esta noche. Al salir de mi habitación, me topé con Mia, quien se veía espectacular. Llevaba puesta una blusa blanca con un corsé de encaje negro, una falda corta color rojo, medias negras con unos tacones del mismo color y una capa de terciopelo rojo. Estoy segura de que esta noche tendrá mucho éxito con los chicos.
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Soy Tuyo (2)
Ficção AdolescenteDicen que el primer amor es la experiencia más importante e inolvidable que tendrás en tu vida, pero ¿Qué pasa cuando todo ha sido una mentira? Tessa jamás pensó que el amar tanto a alguien significaría ser consumida por el dolor más grande de su vi...
