Hoy era el día de consulta. La chica rubia sin nombre caminaba tranquila rumbo a la clínica donde trabajaba el amigo moreno de su jefe rubio. Hoy hacía un día especialmente cálido, por lo cual estaba utilizando sus pantalones cargo favoritos junto con un ceñido top sin mangas que le había regalado Kenneth. Ella lo hubiese rechazado, sin embargo él solo le dio dos opciones: el vestido o el top. Megan odiaba mostrar sus piernas, así que agradeció sinceramente el regalo, aunque solo lo utilizaba cuando hacía mucho calor... o si se lo solicitaba su señor.
Se sentía extraña. Sentía como si los demás la estuviesen observando.
"¿Quién te vería a ti?"
-¿Has hecho tu tarea?- consultó el psiquiatra, mientras tomaba notas en una libreta. Frente a él estaba la chica a quien había llamado Megan.
-Lo intentó todos los días, mientras corro- contestó sin mucho ánimo-pero no puedo recordar nada antes del evento del camión...-
-Ya veo, pero al menos haces tú tarea- respondió sonriendo. Dejó su libreta a un lado-Dime que desayunaste-
-Pan tostado con mantequilla, un yogurt y un vaso de agua- contestó con rapidez. Quien utilizaba el mandil de medico con el sigla "S.Marsh" volvió a curiosear en su libreta de anotaciones. Con interés continuó -¿Cuándo fuiste a correr hoy?-
-En la mañana, antes del trabajo... en la tarde, antes de ir a recoger a la pequeña- contestó.
-¿Qué cocinaste para la cena de ayer?-
-Mmmmm...- su entrecejo fruncido demostraba que no le resultaba sencillo. Pensó en que había en el refrigerador ese día-Preparé... spaguetti-
-Que buena elección- felicitó el doctor-¿cuál es el origen de esa clase de masa?-
-China- respondió rápidamente.
-¿Conoces a alguien rubio?- consultó
-Mi empleador- volvió a contestar.
-¿Qué desayunaste ayer?-
-Pan tostado con mantequilla, un yogurt y un vaso de agua- contestó por segunda vez.
El doctor Marsh guardó silencio. A los pocos minutos de finalizar la sesión, solía hacerle ese tipo de consultas. Eran ese tipo de preguntas simples pero cuyo objetivo eran estimular la corteza prefrontal, según le explicó el doctor.
-Doctor M... Marsh- dijo la chica, leyendo la etiqueta de su mandil-quiero consultar algo, aunque no tiene relación conmigo-
-Claro Megan, ¿qué pasa?- respondió afable.
-Mi señor me dice cada mañana que quiere un "desayuno de campeones"... ¿Qué ingredientes lleva eso? Me gustaría poder hacer eso para complacerlo... -
Stan no pudo evitar soltar una carcajada legendaria, que no pudo sino aumentar con la sorpresa de la rubia. La chica lo observaba sin entender el cambio de humor repentino.
-¿No lo sabes?- consultó realmente extrañado. La joven solo negó-Realmente eres un caso excepcional...-
Luego de despedir a su paciente agitando su mano, volvió a revisar sus notas. El caso de Megan era bastante curioso por decir lo menos. Según sus anotaciones, su anomia se condecía con un daño cerebral agudo... Sin embargo, los exámenes a los cuales la había sometido habían descartado dicha posibilidad. Su cerebro estaba intacto. Las pruebas cognitivas también mostraban su capacidad cerebral, bastante por arriba de la media. Para descartar daños en otras zonas cerebrales, solicitó pruebas de equilibrio, fuerza y resistencia. Los resultados no solo descartaban completamente que el origen de su afección fuese su cerebro, sino que habían resultado mucho más elevados que la media. Eso era sorprendente. Ni siquiera los seleccionados nacionales de deporte sacaban puntajes tan altos. No tenía sentido.
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Bunny - Mi nombre es...
FanfictionUn extraño chico provoca la ira de una grupo de cuatro adinerados magnates de Denver. Este incidente sin importancia desatará la curiosidad pero... hay secretos que no deben aclarase.
