Capítulo 3.
[Editado]
Alaia.
Estiro mi brazo tocándola cama a ver si siento a mi acompañante de anoche.
Nada.
Abro mis ojos de golpe y efectivamente no hay nadie.
Me dejo sola como una prostituta.
«Es lo que eres, te acostaste con un desconocido» —me digo a mi misma.
¡Basta!
Desecho todos esos pensamientos y me dirijo al baño. Al salir del baño hay flores en la mesa de la cual no me había percatado antes.
Son hermosas.
Creo que sé de quién se trata, igual leo la tarjeta.
"Pasé una excelente noche, me agradó mucho tú compañía. Disculpa por no despertar contigo pero tengo que atender cosas del trabajó. ¡Espero volverte a ver!
S S.
¡Que lindo!
Tomo nota mental de que después averiguaré su nombre.
Busco algo que ponerme en el mini armario ya que el señor desconocido rompió toda mi ropa. Gracias a Dios encuentro un camisón.
Tomo mis cosas y me dirijo hacía la salida.
Tomo un taxi hasta mi casa. Al llegar tomo una ducha, me visto y salgo al supermercado más cercano.
Tomo todo lo que necesito, regreso al apartamento con la compra. Después arreglo todo el desastre que tengo por la sala. Ordeno mi apartamento lo más parecido a mi casa en Canadá, para así sentirme más cerca de mi país natal.
El sábado y domingo me la paso comiendo, durmiendo y buscando algún trabajo.
No puedo quedarme toda mi vida encerrada en mi departamento.
El lunes llegó más rápido de lo que pensé. Había encontrado un trabajo, envíe mi currículo y me dieron cita hoy a las nueve de la mañana.
Me visto con una falda negra pegada al cuerpo, camisa blanca con botones por todo el medio. La coloco por dentro de la falda y agrego tocones de unos diez centímetros de alto.
Me hago un maquillaje no tan llamativo.
Escucho el timbre que indica que abajo hay alguien que me busca, deduzco que es mi auto.
Víctor me había dicho que mi auto llegaría hoy en la mañana.
Bajo por el ascensor, no tomo las escaleras porque tardaré más.
Llego a la puerta del edificio y la abro. —Señorita O'Brian. -dice un señor canoso.
—Si soy yo.
—Su auto ya está aquí, solo tiene que firmar aquí. -me entrega la hoja, la leo rápidamente porque uno no puede firmar nada sin haberlo leído antes. Firmo, y me entrega las llaves.
—¡Gracias!. -le digo cuando entrega mis llaves.
—¡Gracias a usted por su compra!.
Cierro la puerta cuando el señor se ha ido. Vuelvo a subir por el ascensor a mi apartamento.
Busco mi cartera para dirigirme a la entrevista.
Me subo al auto y conecto al GPS con la dirección que me dieron. No tardo mucho en llegar, ya que el tráfico hoy no está tan pesado.
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Triángulo Amoroso ✓
RomanceEllos me aman... yo los amo. Ellos me protegen... yo los protejo. Ellos darían todo por mi... yo daría todo por ellos. Ésta obra es totalmente mía por favor no la copies ni la adaptes. NO AL PLAGIO. Usa tú propia imaginación. Ig: Stefannymendoza_
