21 Te encontramos...

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Capítulo 21

[Editado]

Desconocido.

Tanto tiempo tratando de dar con Alaia O'Brian y por fin la encontramos.

Todo el esfuerzo que que hicieron sus padres no fue suficiente.

Los gran Marcus y Dakota O'Brian. Siempre creyéndose los dueños del mundo, los inalcanzables, queriendo hacer obras caritativas para ocultar lo que en realidad eran.

Menos mal que ya no están, será fácil destruir a esos bastardos que tienen por "hijos".

Después de la muerte de tus padres no fue muy difícil dar contigo. No sabes esconderte muy bien querida Alaia.

Hace días te había enviado un correo.

Vi lo nerviosa que te pusiste y aún así no le dijiste nada a nadie.

Eres igual de zorra que tú madre. Sales con dos hombres a la vez, como que no sabes que son los reyes de la mafia aquí y de paso mejores amigos.

Que estés cerca de ellos no nos conviene.

Ellos son peligros, muy peligrosos.

No podemos meternos con los reyes de la mafia porque nosotros al lado de ellos no somos nadie, prácticamente.

—Cariño, ¿le enviaste el correo a Alaia?

—Si.

—¿Qué esperas para leerlo?

Aclara su garganta.
—Querida y dulce Alaia O'Brian ya te encontramos. Creiste que irte te Canadá jamás daríamos contigo pero, te equívocas, ya sabemos donde estás, tus padres te mantuvieron a salvo pero ellos ya no están querida. Nada te salvará de nosotros, tomaremos el lugar de tus padres, te destruiremos a tú hermano y a ti.

—Muy básico pero, un poco amenazador, ¿no se te ocurrió algo más elaborado en esa cabeza hueca qué tienes? —su mirada llena de furia me dice que se cabreó.

Espero que al leer el correo no salga corriendo a contárselo a su hermano o peor aún a sus amantes.

Ellos podrían hacerme pedazos con tan sólo chasquear sus dedos.

Suspiro.

Es mejor dejar de pensar cosas absurdas.

(...)

Han pasado varios días y gracias a Lucifer Alaia no dijo nada a nadie o, eso quiero creer.

Falta un día para el gran día.

En la gala por fin haremos todo lo que he venido planeando.

Ella no sabe quien soy pero, yo sí sé quien es ella.

Reúno a mis hombres y le explico todo el plan.

—No quiero ninguna falla, ni muchos menos que se involucren sus amantes, no quiero tener problemas con ellos. Después vemos qué hacemos con ellos. —todos asienten. —Ese día Alaia y Víctor O'Brian tienen qué caer.

.
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.

Alek Nóvikov

Después de llamar a Alaia hice la reservación en el restaurante de Sicilia.

No había cita para hoy pero, como soy El Magnate de la Mafia es obvio que me darían una mesa.

—¿Todo listo?

—Obvio, Stefanno soy yo; siempre consigo lo que quiero. —bufa y me pone los ojos en blanco.

Ya hasta la borrachera se nos pasó.

Al cabo de un rato, habla.

—¿Qué tiene planeado?

Lo miro. —Esperarla en la mesa, pedir champán y... —hago una breve pausa. —después de unas cuantas copas hagas tú magnífica aparición. —quito la mirada de sus ojos. —Quiero ver su maldita cara al ver que ya la describimos. —aprieto la mandíbula.

—Nadie se burla de los Reyes de la Mafia. —finaliza Stefanno.

(...)

Finalizo mi ducha

Salgo del baño. Me seco todo el cuerpo.

Tiro la toalla en la cama, voy desnudo al gran closet que tengo a buscar el mejor traje para ésta noche.

Coloco el bóxer. Elijo ponerme todo negro, incluyendo los zapatos.

Peino el cabello y me pongo perfume.

Salgo de la habitación y bajo las escaleras. En la sala no hay nadie, supongo que mis hombres están afuera.

Abro la puerta y, como dije todos están en el jardín.

Mi hombre de confianza está a un costado.

—Dael —me mira. —Dame las llaves de la camioneta blindada y me das tú arma, dejé la mía arriba. —éste me entrega las lleves y el arma de inmediato.

Pongo la pistola en la cintura, tapándola con el saco.

Voy al garaje.

Me subo a la camioneta y le envío un mensaje a Stefanno.

Yo: Voy saliendo. Siéntate a unas mesas lejos de nosotros pero, que puedas vernos, yo pasaré la mano por mi cabello en señal de que ya puedes aparecer.

Lo envío.

Prendo el auto, escucho como suena el celular.

Es una respuesta rápida.

Stefanno: Ok

Imbécil de mierda, no puedo decir algo más largo. Ah claro epro, cuando se trata de mi no puedo responderle con un simple "ok" porque se enfada.

Salgo de la mansión a toda velocidad. Hasta me salto algunos semáforos en rojo.

¡Ay Alaia, hoy se te acaba tú teatro!

Desearas nunca habernos mentido.

∆∆∆

Instagram: stefannymendoza_
Facebook: Stefanny Mendoza


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