Capítulo 5 |Citas a Ciegas

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Me muevo entre las sabanas sintiendo más calor de lo normal, con mi mano comienzo a tocar mi cama hasta que siento piel bajo mis dedos

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Me muevo entre las sabanas sintiendo más calor de lo normal, con mi mano comienzo a tocar mi cama hasta que siento piel bajo mis dedos. Abro los ojos de un sopetón miro hacia mi lado derecho encontrándome con Jenia, luego miro hacía mi izquierda y me encuentro a Selena, las tres estamos enredadas con las sabanas, no puedo creer que estemos tres personas durmiendo en una cama de una plaza y media, me intento de levantar pero me percato que mis pies están enredados con otros, intento de moverlos para poder salir del enredo de piernas que tenemos, pero termino despertando a Jenia.

—¿Qué haces? — dice una Jenia entre dormida y despierta.

—Intento pararme, pero no puedo, saca tus piernas de las mías. — Ella se endereza un poco en la cama y comienza a mover sus piernas.

—No puedo. — Las dos miramos al mismo tiempo a una Selena dormida, que le cae levemente saliva de su boca.

—¿ Qué hora es?. — Pregunta Jenia, me encojo de hombros, busco mi celular entre las almohadas hasta que lo encuentro, miro la hora.

—Diez y media — contesto, ella abre sus ojos y se levanta de la cama haciendo que Selena y yo reclamemos.

—Joder, que manera de despertarme tía. — Reclama Selena estirándose.

Jenia no nos toma en cuenta y comienza a vestirse mientras tiene su teléfono en la oreja, aprovecho de levantarme y camino hacia el baño.

Ayer después del pequeño encuentro con Aston nos fuimos con las chicas a mi casa, cuando llegamos mi madre le tenía un pastel a Jenia, le cantamos feliz cumpleaños y nos tomamos unos tragos más, luego no recuerdo demasiado, ni siquiera sé cuando nos fuimos acostar.

Salgo del baño y me encuentro a Selena y Jenia acostadas mirando sus celulares.

—Pensé que te ibas — le digo a Jenia, ella me contesta sin quitar la vista de su celular.

—Llame a Tomás para disculparme por no haber ido a buscar a Saúl, pero él me dijo que llevo a Saúl donde sus abuelos, tengo todo el fin de semana para mí.

—Genial — contesto tirándome en la cama.

—¿Entonces que haremos?. — Pregunta Selena.

—Tenemos que ir a comprarnos unos bonitos vestidos, porque hoy nenas, tendremos acción. —Responde Jenia.

                             

                             

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Los Demonios de IsabellaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora