Capítulo 23|Como llegar a casa

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Salgo apresurada del restaurante sin darles ninguna explicación a Jenia y Selena, escucho sus gritos de fondo llamándome, pero sigo corriendo en busca de un taxi, faltan quince minutos para las cinco y debo estar en casa para cuándo Park valla por mí.
Él es tan impulsivo cuando no se hace lo que él quiere y el miedo de que comenté todo lo que he estado intentando dejar atrás me atormenta.

Escucho el sonido de una bocina y el derrape de unas llantas de auto, levanto mi rostro encontrándome a centímetros de un auto que estuvo a solo segundos de atropellarme, el conductor me grita cosas que no logro entender por la adrenalina y sigo corriendo, corro y corro hasta que me percató que estoy en la entrada de mi casa, me tomo un tiempo para respirar hondo y tranquilizarme. Escucho los latidos de mi corazón desenfrenados, mi respiración es agitada y jotas de sudor caen por mi frente, cuando estoy por entrar a la casa escucho.

—Sube al auto Isabella.

Me doy vuelta encontrándome a Park de frente, sus ojos color noche me observan sin ninguna expresión. Lo que más me atemoriza de él es que nunca sé cuál es su estado de ánimo y a veces es como una bomba de tiempo, camino hacia el auto sin dirigirle ni una sola palabra.

El silencio dentro del auto seme hace perturbador, intenté preguntarle a dónde íbamos, pero no gane ninguna respuesta de su parte, eso hace que mis nervios aumenten y no puedo dejar de mover mis piernas y mis dedos en un esfuerzo de no estallar en una crisis de ansiedad. Park coloca su mano sobre la mía y la aprieta levemente, sentir el contacto de su piel con la mía me hace tener diferentes sensaciones, pero ninguna de ellas son agradables.

—Deja de hacer eso, Isabella. — dice en un tono frío, asiento con mi cabeza y dejo de mover mi cuerpo.

Miro el camino viendo el cielo azul y los árboles, mi mirada se va hacia un cartel verde que nos indica que estamos saliendo de la ciudad.

—¿A dónde me llevas Park?, ¿Por qué estamos saliendo de la ciudad?— preguntó, intento que mi voz salga lo más natural para que no se percate de mi temor.

—Tranquila ya verás.

—No, dime dónde vamos, no... No quiero estar contigo Park — contesto con mi voz temblorosa a punto de romperme.

El se mantiene en silencio, pero su silencio me hace sentir una sensación extraña de furia. su silencio es jodidamente horrible, comienzo a perder la calma y le repito que me diga a dónde nos dirigimos, una y otra vez, mi voz ya no suena cortada si no con rabia y enojo, desesperada de la maldita situación.

—Mantén la puta boca cerrada Isabella. — Con su mano derecha agarra mi mentón y echa su cuerpo hacia mi dejando solo centímetros entre los dos, él corre solo unos segundos su mirada hacía mi y los vuelve a colocar sobre el camino.

Voy a contestar que él mantenga en silencio su maldita boca, cuando corre su mirada hacía mi y recuerdo el sueño que tuve hace solo dos días, su mirada es la misma de aquella vez una combinación de odio y amor, me limito hacer lo que él dice.

El camino es silencioso, pero de ese silencio de las películas de terror que en cualquier minuto aparecerá alguien y estallaré en un grito que hasta en China me podrán escuchar. El camino cada vez seme hace más conocido, pero aún no logro saber dónde vamos, hasta que entramos por dos grandes rejas que en ellas hay un cartel que dice.

"Cementerio de Villa verde"

En ese momento sé que nada bueno saldrá de aquí, mi estómago se aprieta y mi corazón comienza a latir desenfrenado, aprieto mis manos haciendo que mis uñas se entierren en las palmas de mis manos y siento cuando está se rompe por la presión que estoy causando.

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⏰ Última actualización: Jun 26, 2022 ⏰

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