Hillary y Natalia llevaban mucho tiempo visitando la orilla del Lago Negro. Era en realidad un lugar muy tranquilo.
Era más fácil concentrarse sin el ruido y el movimiento del Castillo.
A veces se veía volar una que otra doxy pero nunca para preocuparse.
Las cosas estaban de maravilla hasta que Alondra, otra tejona, se acercó corriendo. Iba a medio camino cuando la tierra se estremeció y se abrió un agujero en el suelo.
-Alondra!- Gritó Natalia y se acercó rápidamente al lugar.
Alondra intentó incorporarse pero tenía demasiada tierra sobre ella.
-Creo que no puedo salir!- Gritó hacia afuera.
Estaba bastante oscuro. Intentó comenzar a quitarse algo de tierra para poder trepar hasta arriba cuando de pronto se sintió muy observada.
Un montón de ojos rojos estaban sobre ella...
-Voy por ti!- Gritó Natalia.- No te preocupes!- Natalia se asomó al agujero y se dio cuenta que era más profundo de lo que parecía.
-Natalia... No vengas...- Susurró Alondra.- Hay... Hay algo aquí abajo...
-Qué cosa?! No te oigo! Habla más fuerte!
Alondra se apuró a quitar la tierra y rocas de encima suyo y gritó.
-QUE NO BAJES TE DIGO!
Un centenar de alas negras comenzaron a rodearla con rapidez. Alondra se lanzó al piso y se cubrió todo lo que podía con la túnica.
-Te lo digo, Sebs. Ese encantamiento se me hace difícil, en serio necesito de tu ayuda...- Amara y Sebs paseaban por ahí cuando escucharon los gritos.
-Si quieres mi ayuda, vas a tener que suplicarme.- Sebs se puso serio.- Qué es eso?
-Qué es qué?
-Gritos. Corre.- Ambos prefectos fueron corriendo hacia los gritos.
-Qué sucedió aquí?!
-Alondra está ahí!!- Exclamó Hillary. Los gritos de la tejona en el agujero eran espeluznantes.
Un millón de doxys estaban ahí, desgarrando sus ropas y mordiendo cuanto podían morder.
Sebs no lo pensó dos veces y saltó al agujero. Las doxys comenzaron a mordelo también pero se mantuvo de pie.
-Amara! A las tres!- Amara no lo pensó dos veces. Sabía lo que quería decir.- Uno, dos, tres!
-Levicorpus!- gritaron ambos, haciendo que Alondra comenzara a flotar, pero no se quedaba quieta. Las hadas mordedoras no se desprendían de su piel.
-Alondra! Debes quedarte quieta!- Gritó Hillary.
-No puedo!- sollozó Alondra.
Si bien la mordida de una doxy no puede matarte por sí sola, la de 500 doxys sí puede y necesita un antídoto inmediato.
-Amara! No creo que aguante mucho más!
-Wingardium Leviosa!- Gritó Hillary.
Si bien no es un hechizo poderoso, fue la potencia necesaria para sacar a Alondra y ponerla sobre tierra.
-Sebs! Tienes que saltar!- Amara comenzaba a ponerse histérica. Sebs saltó con fuerza y Amara lo sostuvo con levicorpus.
No era capaz. No podía levantar a alguien sola, no tenía la fuerza.
Hillary y Natalia la ayudaron con encantamientos de levitación simple. Aún faltaba un trecho para poder sacar a Sebs.
-Vamos!- Gritó Natalia. No podían rendirse así.
Esa energía sacó a Sebs de un tirón. Natalia tenía un espíritu realmente fuerte.
-Vamos, vamos.- Amara tiró su varita y comenzó a buscar con rapidez en su túnica.
Sacó una botella con una poción sanadora simple y se la dio de beber a Alondra. Luego le dio un trago a Sebs.
-Alguien lance chispas rojas! YA!- Gritó.
Alondra comenzaba a ponerse morada. No era buena señal.
Hillary lanzó las chispas y acto seguido el profesor Dumbledore se apareció.
-Qué está sucediendo?!- Exclamó.
-Deben ir a la enfermería!! AHORA!- Amara gritó. No se dio cuenta de que era el mismísimo director del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería a quien, con tal ímpetu, le había dado una orden.
Dumbledore no dijo nada y tocó a los dos alumnos, ahora inconscientes, y se volvió a aparecer.
-Vamos vamos vamos!!- Gritó Amara, mientras corría en dirección al castillo.
Hillary y Natalia corrieron tras ella.
"No otra vez, no otra vez, no otra vez." Se suplicaba Amara en su cabeza.
Ya a ninguna le daban las piernas cuando llegaron a la enfermería, jadeantes y sudadas.
-Ay por Merlín!!- Gritó Amara al tiempo que se echaba a llorar.
Madame Pomfrey terminaba de darle el antídoto a Alondra, quien ya recuperaba su color, cuando Sebs abrió los ojos. Habían llegado a tiempo.
-Sebs!- Gritó y lo abrazó.
-Te lo digo, niña. Si necesitas ayuda, vas a tener que suplicar.
Era el mismo engreído de siempre.
-Eres un imbécil!- Amara se secó las lágrimas.- No tenías que saltar!
Natalia y Hillary se quedaron al lado de Alex por el resto de la tarde.
Madame Pomfrey se acercó a Amara.
-Fue excelente.- Lo dijo.- Es un maravilloso hábito llevar una poción sanadora en el bolsillo, jovencita. Sin embargo, ambos han de descansar al menos una semana. Gracias por ser rápida.- Y se alejó.
Una vez fuera de la enfermería, el profesor Dumbledore las frenó.
-Jovencitas... Debo decir que fueron valientes como no había visto. Su uso de los encantamientos de levitación debe ser premiado y reconocido por el colegio.- Sonrió.- 30 puntos a cada casa.- Los ojos de Natalia y Hillary se abrieron cual platos.
-30?!
-Es lo correcto, estimada. Y debo agregar puntos a la casa de Ravenclaw, por la sabiduría de siempre llevar una cura en el bolsillo. 20 puntos.- Dumbledore se volteó hacia Amara.- Aunque debo admitir que nunca nadie me había ordenado con tal vehemencia.- Amara se puso tan roja como un tomate.
-Me disculpo, profesor. Estaba muy asustada.
-Por favor, no hay una disculpa que se iguale a lo que hicieron hoy. Quedan eximidas el resto del día. Vayan a que la señora Pomfrey las revise. No queremos pasar por alto nada.- Se despidió con una seña y comenzó a caminar.- Ah... Me siento con la libertad de decirles que el profesor Flitwick...- Miró a las Hufflepuff.- y el profesor Snape...- Miro al Águila.- Estarán felices de recibirlas en sus clases de entrenamiento.
Dicho esto se fue.
Malía y Marcos llegaron corriendo.
-Qué sucedió?!
-En serio no se lo van a creer.- Dijo Natalia y comenzó a cantar como un canario todo lo que había sucedido.- Primero estábamos en el lago negro y de pronto Alondra vino corriendo h se abrió un agujero en el piso y cayó adentro. PERO ERA UN NIDO DE DOXYS. Y comenzaron a morderla. Pero de pronto vino Sebs y se lanzó al vacío y junto con Amara hicieron un levicorpus perfecto y junto con Hillary hicimos otro encantamiento y pudimos sacar a Alondra pero Sebs se quedó adentro y Amara le dijo que saltara y le hizo otro levicorpus y...
Amara rió mientras Malía y Marcos quedaban con la boca abierta.
Sebs dormía en la enfermería. Había sido espectacular...
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Puertas Adentro
FanficUn grupo de estudiantes reciben su carta para asistir a Hogwarts. De todas partes del mundo se encuentran en el Hogwarts Express. ¿Qué pasará con nuestros queridos pupilos?
