El grupo de amigos de Marcos era verdaderamente tranquilo, no acostumbraban a meterse en problemas ni hacer desorden. (Exceptuando "el incidente de pociones" de Malía que le costó 50 puntos y una sala llena de vómito a los Ravenclaw.)
-Qué hay, chicas?- Saludó Malía llegando a la entrada de los invernaderos. La clase del día era Herbología y compartían invernadero con el quinto año de Gryffindor.
-Sabes que estaba...- Empezó a decir Amara.
-Leyendo.- Completaron Malía, Laura y Miranda al mismo tiempo, echándose a reír.
-Ay que pesadas! No siempre estoy leyendo.- Frunció el seño.- ... Pero sí estaba leyendo y encontré algo sobre una planta muy curiosa. Se llama Anucilos* y te la la habilidad de hablar con algunas criaturas mágicas. Se supone que crece en el sur de Italia y...
-Hola niñas!- Kandy se acercó al cuarteto de Águilas.
Kandy era una Gryffindor de quinto año que, honestamente, nadie soportaba. Nadie sabía porqué pero estaba especialmente interesada en molestar a Nona.
-Hola Kandy...- Saludó la prefecta mirando hacia abajo.
-Espero que hoy dejes hablar al resto de la clase. Nadie soporta a las sabelotodo.- Dijo soltando una risa muy molesta. Amara guardó silencio.
-Vamos, chicas, parece que Kandy no se lavó los dientes porque APESTA.- Malía tomó a su amiga del brazo y entraron a los invernaderos.
-En serio, Ami. No te entiendo. Eres la mejor de la clase, eres prefecta y realmente eres una DIOSA que podría arrastrarla por el piso y te quedas callada?- Laura la tomó por los hombros.- ESPABILA NIÑA! Vales 10 de ella.
-Lau, creo que prefiero mantenerme al margen de sus comentarios... Además tiene razón, siempre contesto todo en clases y...
-Bella, no es tu culpa, además nadie estudia Herbología. Madame Sprout debe estar agradecida contigo por hacer la clase más interesante.- Miranda habló con su habitual tono apaciguador.
-Te juro que a la próxima la mato.- Malía se cruzó de brazos.
Todos comenzaron a entrar. Las Águilas, como siempre, se sentaron juntas en los bancos de al frente.
-Muy bien, alumnos. Hoy estudiaremos una planta muy poco conocida. Lo que tienen encima de sus mesas es...- Hizo una pausa, animando a la asamblea a contestar.
Sobre las mesas había un acuario con una planta de aproximadamente 50 centímetros, de color verde aguamarina.
-Es una Mantifulus*, Madame.- Contestó Amara, levantando la mano
-Como siempre, excelente señorita. Tal y como dice la señorita, es una Mantifulus. Esta planta es muy útil pero a la vez es muy peligrosa. Alguien sabe por qué?- Nuevamente la clase quedó en silencio y la única mano alzada era de Amara.- Diga?
-La Mantifulus es una planta que, si se consume con moderación, puede aumentar el coeficiente intelectual y permite hacer cualquier hechizo sin dificultad. Sin embargo, tiene una cantidad excesiva de proteínas y azúcar, así que, si se consume sola, puede matar de una sobre carga energética.
-Muy bien! 5 puntos para Ravenclaw!- Exclamó la profesora. Kandy soltó una risita al fondo del salón.- Señorita Skeilly, hay algo que desee compartir con el resto del salón?
-No, Madame.
-Prosigamos. Tal y como dijo...
La clase continuó en la misma dinámica. Madame pregunta, nadie responde, Amara levanta la mano.
Al salir de los invernaderos, Sebs las esperaba.
-Sebs!!- Gritó Amara y se abalanzó a sus brazos.- Las clases sin rubios no son lo mismo.- El prefecto pasó sus brazos por sobre ella y la abrazó.
-Que suerte tienes, mocosa, porque tendrás que soportarme el resto del día.- Otra vez su actitud arrogante. Malía rodó los ojos.
-Aww... Que lindos. No sabía que te gustaban las cerebritos, Sebs.- Dijo Kandy llegando a su lado. Amara bajó la vista.
Malía se volteó para encararla pero Sebs fue más rápido.
-De hecho, me encanta.- Guiñó el ojo.- Que mi mejor amiga sea una de las mejores alumnas del colegio es todo un orgullo. Sabes que es prefecta también?- Sebs hizo a Amara a un lado.
-Vámonos, no lo vale.- Dijo Laura y los cinco se voltearon.
-Y fíjate bien a quien molestas.- Espetó el muchacho de los ojos azules.- Que niña estúpida...- Murmuró.
-Dijiste algo?- Preguntó Kandy en tono ofensivo.
-De hecho sí.- Sebs se volteó y la encaró.- Dije.- se acercó a ella mirándola hacia abajo.- Que eres una estúpida.
Dicho esto, los cinco amigos se dirigieron al Gran Comedor.
-No puedo creer que le dijeras eso, Sebs!- dijo Amara con la voz quebrada cuando ya estuvieron lejos.
-En serio vas a dejar que te siga molestando?- Sebs rodó los ojos.
-Yo pregunté lo mismo.- Dijo Laura poniendo los brazos en jarra.
-De cualquier forma, no está bien ofender así a la gente...
A la hora del almuerzo, Marcos se unió al grupo y obviamente fue actualizado con la pelea del día.
-No puedo creer que siga molestando.- dijo cubriendo su cara con la mano.- Es que no se aburre?
-En serio...- Dijo Malía.- En fin... Dejemos el tema.- Amara tenía la cabeza baja. Se sentía reprendida.
Nunca supo defenderse en realidad. Los muggles siempre fueron crueles con ella. Sólo era... Diferente.
-Oigan, escuché que va a llegar una chica nueva de intercambio.- Dijo Miranda para alivianar el ambiente.- Parece que es de Beauxbatons.
-También lo escuché!- Dijo Laura.- Espero que sea agradable.
El almuerzo pasó agradable.
Por la tarde, Ravenclaw y Hufflepuff tenían clases de Adivinación.
Había sido un día duro. Amara entró al baño de prefectos, estaba vacío. Decidió tomar un ducha para relajarse. Se desnudó y dejó que el agua caliente relajara su piel pálida.
Ya era tiempo de detener los malos tratos, pero le daba tanto miedo herir los sentimientos de alguien, hacer daño...
Sacudió la cabeza al tiempo que se envolvía en una toalla. Mañana sería un nuevo día.
-A veces me gustaría tener un poco de valentía como los Gryffindor...- Susurró para sí. Nunca fue especialmente valiente, y en realidad no era algo que la hubiese preocupado.
Terminaba de abotonar su camisa cuando Sebs entró.
-Creí que ya te irías a dormir.- Dijo.- Tuviste un día largo.
-Las clases de hoy fueron relajadas...- Se encogió de hombros.
-Deja de fingir que no te afecta.- El chico puso esa mirada. Estaba hablando en serio.- Realmente no sabes mentirME.- Sonrió mientras se desabotonaba la camisa.
-Por lo menos espera a que me vaya!- Amara se cubrió la cara y comenzó a caminar a tientas hacia la salida.- Eres detestable a veces...
-Si no lo fuera, no me querrías tanto.- Sebs rió.- Ya vete, me quiero duchar.
-Buenas noches.
-Una última cosa.- Amara se volteó.- Recuerda que sigo aquí para ti.
La muchacha rió y salió del baño.
Sebs podía ser muchas cosas, pero mal amigo jamás.
Caminó lento a la sala común, no tenía prisa en llegar.
Finalmente cuando estuvo en la puerta, no pudo evitar reír ante la escena.
-Otra vez, Malía?- La prefecta se acercó.
-Llevo una hora intentando entrar!- Reclamó la chica desde el suelo.- Dime que sabes la respuesta!- Suplicó.
-Veamos...
El Águila de la puerta habló:
Con su figura de mujer y el sonido de un ángel, ella llora y llora porque perdió una de sus seis.
Amara miró a Malía.
-...Pues... Yo creo que...
-Amara no por favor, llevamos una racha inquebrantable de veces en las que no puedo entrar a la sala común y me salvas...
-Con su figura de mujer... Sus seis...
-Vamos Ami!
-Es... Una sirena?- la puerta se mantuvo cerrada.- Ay por favor, no viste La Sirenita? Ariel tenía... Bah... Olvidalo, eres una puerta.
-Hablabas con la puerta?
-Cuerpo de mujer... Una de sus seis... Que llora... Es... ES UNA GUITARRA!- La puerta se abrió.
-Amara, eres mi salvación.
Ambas entraron a la sala común y fueron directo a la cama.
Definitivamente: Un día agotador.
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Puertas Adentro
FanfictionUn grupo de estudiantes reciben su carta para asistir a Hogwarts. De todas partes del mundo se encuentran en el Hogwarts Express. ¿Qué pasará con nuestros queridos pupilos?
