Danisa:
Este hombre me levanta del suelo con una gran fuerza, algo que de verdad no me esperaba.
Solo trato de buscarle rasgos que sobresalgan de el por si en algún momento logro escaparme de todo este tormento en el que me metí por idiota.
En su mano derecha logro ver una cicatriz en forma de equis, mas bien sobre la palma de la mano. Dicha cicatriz hace juego con las marcas en cruz de su mascara blanca.
sus piernas no parecen ser tan fuertes como sus brazos, más bien parece ser que solo tiene la parte superior del cuerpo trabajada, algo medio peculiar.
-Sube, vamos o lo haré a la fuerza pequeña - me ordena este hombre.
me obligo a suber a la parte tracera de una camioneta de color blanca, un modelo que no se ve muy seguido en este pueblo; en su inetiror hay algunas jaulas para animales, no muy grandes para ser de algun tipo de perro de raza grande que son los que mas hay en este pueblo (Pastores alemanes, gran danés, golden retriever, leonberger). Ni muy pequeñas para que sean para pajaros o gatos; entre todas estas jaulas hay un mata fuegos, una chaqueta de color negro, con algunos estampados que no logro ver de que son, pero distingo su color rojo con tintes azules en sus bordes. también en medio todas estas cosas hay un libro, cuya portada es de color verde claro, el mismo no tiene titulo ni nada que me haga pensar en su contenido.
La camioneta se detiene y escucho el estruendoso ruido de la puerta delantera de la misma, que hace que tiemble todo el vehículo. No pasan ni un para de segundos y el hombre ya esta enfrente mio; una figura aterradora, la luz hace que todo lo de el se vea como una sombra, (una silueta como la que mi madre me narraba en cuentos para que me asustara y durmiera. Si ella supiera que en realidad esos cuentos no me hacían dormir, si no que me daban mas miedo del que ya tenia en ese entonces).
-Estira el brazo por favor -Me pide el.
-¿Y si no qué? -Lo desafío sin pensarlo
-No me dejas alternativa, tendré que hacerlo a mi manera.
El hombre me toma del brazo derecho con fuerza y comienza a atarme el mismo con una cuerda de color blanco muy gruesa similar a la que uso anteriormente; los nudos que me esta haciendo esta vez son mas fuertes.
-Bien, ahora sal de la camioneta...¡RÁPIDO!
No pierdo tiempo y sigo lo que me esta pidiendo este hombre, salgo de la camioneta sosteniendo mi brazo izquierdo con el derecho para que el dolor no sea tan profundo y molesto.
El me guía hacia una casa enorme que esta llena de ventanas, no logro contar cuantas son porque la luz del sol que se refleja sobre ellas hace que baje la vista y solo mire la tierra, que tiene un peculiar color rojizo o algún color similar.
Continuo con la cabeza abajo mientras el me hace bajar unas escaleras de madera, que por lo visto están bien cuidadas, sin ninguna grieta, pero llenas de polvo y de tela de araña.
-YA!.. Me duele mucho... - Me quejo del dolor sin tener respuesta de este hombre que solo me sigue empujando hasta llegar a un rincón donde hay un biga enorme de madera.
sin decir ninguna palabra me ata el brazo derecho contra biga, dejando mi brazo izquierdo libre.
El mismo coloca mi brazo izquierdo dobre mis piernas en una posición cómoda para mi.
-Ya te dije que no tengo nada contigo -exclama de nuevo este hombre.
-¿Entonces porqué? -Lo interrogo- porque me tienes aquí, porque lo haces...
-Tú curiosidad te jugo una mala pasada pequeña...
-Pequeña es tu hombría...
-Mmmm -Dice entre risas -quédate aquí.
-Cómo si pudiera irme, ¿o qué? ¿No ves mi brazo? ¿Las cuerdas? ....¿Eres idiota? ¿Te tiraron de chiquito?... Digo...
-Los jóvenes ya no tienen respeto -espetó el.
Se acerca a mi, tiene una corbata en sus manos; introduce una parte de esa corbata en mi boca, mientras la termina de atar con fuerza, esos nudos se enredan con mi cabello, haciendo que tiren los mismos hacia abajo generando un dolor punzante, que por unos segundo le gano al agudo dolor de mi mi hombro izquierdo.
ESTÁS LEYENDO
Relatos Perdidos
Misterio / SuspensoLos secretos pesan más de lo que uno se lo puede imaginar, pesan y son una carga grande para estas mujeres que aun no lo saben pero comparten algo en común, comparten su pasado, sus relatos perdidos
