capitulo 6

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Danisa:

Ya es tarde y realmente tengo que irme del hospital o si no me tendré que quedar a dormir, una idea que no me gusta para nada, pero a la vez tengo algo de miedo por la oscuridad de la noche. No es que sea una miedosa, si no que el caso de esta chica me dejo pensando en varias cosas. Una de ellas es que a cualquiera nos pueda pasar, podes estar caminando tranquila en la calle y de la nada un tipo te sube al auto. Y no exagero es así, la sociedad de hoy en día es tan violenta, es tan cruel. Pero debo admitir que ahora la sociedad tiene menos miedo de hablar y de decir las cosas y compartir sus experiencias de vida, ya sean negativas o positivas. Una sociedad mas abierta. Mi papá diría que los tiempos cambiaron y que los jóvenes de ahora "desperdiciamos nuestras vidas en las redes sociales y en políticas sin sentido".

Tomo mi mochila amarilla y gris y ya estoy lista para irme, nunca me cambio la ropa del trabajo cuando salgo de el, no se porque, digamos que me hace sentir cómoda. Si fuera por mi viviría con esta ropa puesta. Suelta, cómoda y de un lindo color azúl.
Camino por el pasillo que es donde están las habitaciones de prioridades y me detengo al ver una peculiar escena:
La oficial de policía esta detenida frente a la puerta y se logra ver que dentro hay otra mujer.
Me siento sobre unas de las sillas que están en este pasillo. Que debo decir no son para nada cómodas, son pequeñas y te dejan con un dolor de espalda increíble.
Estoy a uno metros de ellas

-¿Qué haces aquí Isabel? - pregunta la oficial alejándose un poco de la puerta.

- Solo quería ver si estaba bien... Yo... Lo siento, se que estuve mal - confiesa Isabel.

- Descuida, solo es extraño, pero te entiendo - la voz de esta oficial esta llena de tranquilidad.

- Gracias

Isabel sale de la puerta despacio y camina lento hacia la salida y yo me quedo observando a la oficial de policía que se queda parada en la puerta de la habitación, cono si estuviera vigilando a la chica que acaba de llegar.

"Tengo que dejar esta curiosidad, no es mi asunto y mucho menos mi problema"

Comienzo a caminar despacio por el pasillo del hospital con la cabeza baja, mirando el suelo, el impecable suelo. No quiero cruzar miradas con esta oficial, no porque ses culpable de algo si no que me intimidarla un poco, digo una oficial de policía es algo común en mi ya que tuve mis problemas con lay hace algunos años. No hice nada malo, solo me defendí en la escuela de una chica que me quiso golpear, para mi mala suerte esta chica era hija del jefe de la policía ya no recuerdo su nombre, era Ámbar o Ámber o algo por ese estilo. Esa chica si que era un dolor de cabeza, siempre presumiendo el trabajo de su papá y de las cosas que le compraba, típica nena de papá.
Cosas del pasado que no tienen mucha importancia ahora.

La oficial se me queda viendo, lo se, siento su mirada sobre mi.

-¿Por qué te quedaste tantas horas?- me quedo quieta al escuchar esa pregunta como si un gran peso se pusiera en mis hombros.

-Yo... Mmmm... No lo se... - dios que acabo de decir.

-¿Curiosidad? - comenta, con una risa burlona y una pequeña sonrisa calmada. - Todos tenemos curiosidad aveces - continuo ella.

- Es un caso extraño... No me siento bien con esta curiosidad - le confieso.

- No te preocupes, la curiosidad es tanto buena como mala. - me explica mientras se apoya contra la pared.

- Eso diría mamá - comento sin prudencia y eso me hace sentir incómoda.

- Interesante - lo pronuncia con una ligera sonrisa - sabias palabras yo trataría de obedecerlas.

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