Capitulo 2

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Al día siguiente todas las familias estaban en sus respectivas casas descansando después de la divertida noche que pasaron. Pero ya que uno no podía estar un minuto sin el otro Ari fue a la casa de su novio.

-Que onda Aristofanes- lo saludó Pancho cuando entró a la casa.
-Hola suegro, ¿y Temo?- devolvió el saludo Ari.
-Se acaba de subir a su cuarto. Es que nos levantamos temprano para que los niños abrieran sus regalos, desayunamos y cada quien se fue de nuevo a su cuarto.
-Bueno, voy a pasar con él.
-Estás en tu casa hijo. Pero los quiero chiflando y aplaudiendo.

Ari rió y subió al cuarto.

Temo jugaba con Alyster a lanzarle una pelota y el pequeño se la llevaba de regreso. Ari desde la puerta miraba esa escena con una sonrisa.

-Muy bien Alyster, eres un perrito muy inteligente- dijo Temo dándole un besito.
-No me equivoqué al haberte dado ese lindo regalo- dijo Ari sonriendo.
-Hola mi amor. Mira Alyster, ya llegó papá.

El cachorro al ver a Ari se bajó de la cama para saltar sobre sus piernas, el rizado lo cargó para darle muchos besitos y después uno a su novio.

-¿Cómo se portó nuestro hijo?- preguntó Ari.
-Pues parece como si el destino lo hubiera mandado a nosotros, anoche cuando me acosté se subió a la cama y al instante se quedó dormido pero no se alejó de mi lado- dijo Temo.
-Como yo que nunca me voy a alejar de tu lado.
-Y ya que dices eso, ¿te puedes acostar conmigo un ratito? Aun tengo sueño.
-Claro que si mi amor.

Temo le hizo un espacio en su cama para que se acostara junto a él y se acomodó sobre su pecho. Hacía algo de frío ese día y era una ocasión perfecta para estar abrazados.

-Tahi- lo llamó Temo.
-¿Si, Tahi?- dijo Ari mirándolo.
-¿Me vas a amar toda la vida?
-Toda la vida y en muchas más te voy a amar. ¿Por qué la pregunta?
-Solo me dio curiosidad, hay veces que me da miedo perderte.
-Nunca me vas a perder bonito, y si a ti te pasa algo yo me muero porque eres lo que más amo.
-Yo también te amo.

Ambos acercaron sus rostros para besarse, pero se tuvieron que separar cuando Alyster se acostó en medio de ellos y se quedó dormido.

-¿Y si nosotros también dormimos?- sugirió Ari.
-Me parece buena idea- dijo Temo.

Ambos volvieron a abrazarse y se durmieron con su perrito. Realmente parecían una familia, ellos soñaban con el momento en que formarán una familia con Alyster y sus hijos que en un futuro adoptarían.

Fiel a tu ladoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora