Draco observaba con el rabillo del ojo la cara de felicidad de Harry mientras recogía de su cajita de tarjetas todas las que le habían enviado, ya que iban a salir de vacaciones navideñas su maestra ideo poner una cajita con el nombre de cada alumno frente a su correspondiente pupitre para que los demás depositaran ahí sus tarjetas y felicitaciones navideñas, por eso Draco llegó muy temprano y sin que nadie se diera cuenta coloco una bonita tarjeta navideña anónima en la cajita de Harry.
- Mira que bonita esta-le comentó Harry a Ron, un niño pelirrojo y pecoso que era su mejor amigo.
- ¿De quién es esa tarjeta?- apareció de repente Hermione, otra amiga del ojiverde, preguntando. Draco no la veía como una amenaza y por eso no la solía alejar del niño de cabello desordenado.
- No sé, siempre aparecen cosas en mi pupitre sin nombre- respondió el chico sincero.
- Es un amigador secreto- opinó el pelirrojo.
- Se dice admirador Ronald- le corrigió Hermione y de esa forma empezaron una discusión.
Draco decidió dejar de espiar y revisar sin muchas esperanzas su propia cajita, no se sorprendió al no encontrar nada, todo el mundo lo odiaba, aunque lo sabía le dolía por eso tomo la cajita y la arrojo al basurero de la clase antes de marcharse con paso decaído del aula.
- Malfoy no recibió nada- comento Hermione a sus amigos cuando este ya no estaba en el aula- si hubiera enterado antes le habría hecho una tarjeta.
- Mione no gastes tu tiempo en él, es raro, siempre anda con abrigo aunque haga mucho calor, además le he visto hablar consigo mismo cuando nadie lo ve, lo peor de todo es su madre, esa mujer da miedo.
- Ron no deberías juzgar a la gente de buenas a primeras- riño la niña.
- Ron tiene razón Mione- intervino Harry- tal vez no podamos juzgarlo por esas cosas pero el es un odioso y eso nadie se lo quita.
La niña no encontró más argumentos en defensa del rubio y prefirió cambiar de tema.
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Draco observó a su madre en la puerta de la entrada y se acercó a ella un poco incomodo ya que los demás niños corrían mostrando a sus respectivos tutores las tarjetas que le habían dado y él no tenía nada que enseñar con orgullo a su madre.
- ¿Cómo estás Draco?- pregunto ella sonriendo.
- Bi..bien- respondió el niño tomando su mano para empezar a caminar a casa.
Cuando estuvieron unos metros lejos de la escuela la mujer volvió a hablar.
- ¿Por qué no me muestras tus tarjetas navideñas?- preguntó ella aun sonriendo.
- No... no tengo- contesto el nervioso.
El agarre de la mujer sobre su hijo se volvió brusco y su expresión amable cambio a ser una de molestia.
- No es tu culpa cariño, ellos solo te odian porque tu padre es un "maricón"- mascullo la mujer con odio.
- Papi no es eso- le defendió el niño sin poder evitarlo pues amaba a su padre.
- Supongo que tendré que aclarártelo de nuevo cuando estemos en casa- sentenció la rubia.
Draco tembló pero aguanto las ganas de llorar, su madre no era mala, ella solo estaba enferma y él tenía que resistir por el bien de ambos.
Notas finales:
Quiero aclarar Narcisa no es mala (esto de explicará más adelante) ella realmente está enferma y necesita ayuda, el problema es que Draco es muy pequeño para entender que realmente no la está ayudando...
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Con él sí
Fan-FictionContinuación de "Con él no" Disclaimer: El de siempre, ningún personaje es de mi propiedad solo la historia.
