Yo nunca... quise que esto pasara.

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Capítulo 14

— Hey, Liam —saluda Justin.
— ¿Cuántas veces tengo que decirte que mi nombre es LOGAN? —
masculla Logan entre dientes.
— Solo está bromeando. —digo soltando una risita.
— Sí, claro. —murmura Logan no tan convencido.
—Humm… bueno… vayamos a bailar. —dice Emma alegremente
arrastrando a Logan y Ethan de sus brazos. Ahora la chica es mi nuevo
ídolo.
Me quedo sola en silencio con Justin. Él sigue mirando con los ojos
entrecerrados a Logan.
— ¡Hey, aquí estas! —chilla Megan. Nunca había estado tan contenta
de ver a mi amiga.
— ¿Dónde estabas?
— Estaba poniendo en marcha el plan vengarse de la zorra, ¿lo olvidas?
¡Toda la fiesta era para eso!
— ¿De qué hablas? —pregunta Justin confundido. No le conté lo que
pasó con Becca, ya que, es raro hablar de ella con él.
— Nada. —respondo rápidamente a Justin — ¿Y qué dijiste? —vuelvo a
Megan.
— Solo empecé los rumores que habíamos pensado. —dice
encogiéndose de hombros y dándome su sonrisa malvada. Bien, quiero
que todos descubran la clase de persona que en realidad es.
— Bueno, ¡ya basta de hablar de eso! Es una fiesta, hay que divertirse. —
chillo entusiasmada. Quiero relajarme un poco. Tomo un buen sorbo de
mi cerveza y envuelvo un brazo en la cintura de Justin. — ¿En qué
estábamos antes de que Derek interrumpiera? —susurro cerca de sus
labios. Quiero volver a ese maravilloso lugar.
—Mmm… no lo sé —contesta antes de besarme.
De eso estaba hablando.
El resto de la fiesta pasa rápidamente. Entre bailes, cervezas, besos
calientes con Justin, rumores sobre Becca… Las horas pasan, y yo estoy
pasando un rato genial. La gente comienza a irse lentamente. Cuando
sólo quedamos Megan, Justin, Logan, Derek, Ethan y su novia, me
derrumbo en el sofá suspirando ruidosamente.
— Estoy cansada.
— Ni siquiera estás borracha —se burla Logan. Él también parece sobrio,
lo que es raro.
— Tengo la solución para eso. —dice Megan agitando una botella de
vodka a nosotros. — ¡Hagamos una ronda! Juguemos al "Yo nunca"
—Agrh. Apesto en esos juegos. —me quejo.
— ¿Cómo se juega? —pregunta Emma.
¿Es en serio?
— ¿No sabes jugar? —exclama Ethan sorprendido.
— No. —responde ella tímidamente. Me cae bien. Parece una buena
chica, tal vez podemos ser amigas... nunca tengo que mencionarle mi
primera impresión sobre ella, ¿no?
— Cada persona dice una frase empezando con “Yo nunca” y los que
lo hayan hecho tienen que beber un trago —le explica brevemente
Ethan.
— ¡JUGUEMOS! —grita Megan. Tal vez ya está un poco borracha.
Nos posicionamos en ronda. Logan está frente a mí viéndome divertido.
Va a meterme en problemas. Él sabe muchos secretos y cosas
vergonzosas sobre mí.
— Que empiece Emma, porque es novata. —dice Derek.
— Oh, bueno… Yo nunca he jugado a este juego —dice dándonos una
dulce sonrisa. Creo que todos rodamos los ojos. Tomo un trago junto con
el resto.
— Yo nunca he tenido sexo —dice Ethan con una mirada perversa.
Maldito pervertido.
Ahora todos toman, excepto yo y Megan. Todos nos miran tratando de
no sonreír. Justin me lanza una mirada. DIOS, que humillante.
— Yo nunca... me he tatuado —dice Logan dándome una mirada. Dios
mío. Tomo un trago. Él sabe perfectamente que tengo uno porque nos
lo hicimos juntos, cuando Logan cumplió los diecisiete.
—Adivina que te voy a regalar. Es algo que siempre has querido —dije
emocionada.
— ¿Un perro? Siempre quise uno —contesta Logan con cara de niño
inocente.
— No.
— Oh, entonces no es tan bueno. Era un perro o nada.
— Por favor, ¿cómo te voy a regalar un cachorro?
— No lo sé, dijiste que era algo que quería, y quiero un perro. Mi papá es
alérgico, por eso nunca tuve uno.
— No te voy a regalar un perro, Logan.
—De acuerdo... ¿entonces qué?
— Piensa. Es algo que lo vas a tener por siempre...
—Mmm…
— En tu cuerpo.
— ¿Te vas a acostar conmigo?
— ¿Qué? ¡NO! —el ríe.
—Tenía que intentarlo.
— ¡Vamos! Es fácil. Siempre has querido hacerte uno.
— ¡Dios! ¿Me vas a regalar un tatuaje? —exclama emocionado.
— ¡SÍ!
— ¿No tengo que ser mayor para eso?
— Tengo una amiga tatuadora y va a hacer una excepción contigo.
— Oh, guau. Es un gran regalo, pero...
— ¿Pero?
— Solo me voy a hacer uno si tú te lo haces conmigo. ¡Podríamos
tatuarnos lo mismo!
— ¿Qué? ¡NO! Mis padres me van a matar.
— Tus padres son geniales —contesta rodando los ojos — ¿Y tu papá no
tiene todo el brazo tatuado?
— Bueno, sí... pero… cuando se trata de mí no se fija en lo que él hizo.
— ¡Oh, vamos! Te lo puedes hacer en un lugar privado para que no lo
noten —meneó las cejas. Lo golpeé en el brazo. —Hazte uno conmigo,
por favor. Sabes que me dan escalofríos las agujas —añade arrugando
la nariz.
— Cobarde.
— ¡Abby! —me miró como un cachorrito. Nunca pude decirle que no a
esa cara.
— Está bien. Pero no voy a tatuarme lo mismo que tú. Eso sería raro.
—De acuerdo... de todos modos, si queríamos coincidir en un tatuaje
íbamos a estar todo el día. Ni loco me haría una mariposita.
Y así, es como terminé con un tatuaje de mariposa en mi espalda baja.
Él se hizo una especie de sol tribal en su espalda.
— ¿Tienes un tatuaje? —chilla Justin sacándome de mis recuerdos.
—Mmm… sí.
— ¿Donde? —pregunta entre susurros. Antes de que pueda responder
Megan empieza a hablar.
— Yo nunca me he besado con nadie que esté en esta sala. —Todos
tomamos nuestros tragos menos Megan. Espera… ¿Derek también? ¿A
quien besó? Solo somos Emma y yo.
— Por favor, dime que no te besaste con Justin  o quedaré traumada de
por vida —dice Megan horrorizada.
— Nop, no me besé con un hombre. —contesta igual de horrorizado.
— Entonces... —miro a Emma pero parece igual de perdida que yo.
— Emm... — empieza Ethan haciendo una cara fea.
— ¡No me vean a mí! Es la primera vez que lo veo — se defiende Emma.
Eso me deja solo a mí. Siempre me ha parecido muy familiar pero…
¿besarme? ¿No se supone que tendría que recordarlo? Recuerdo los
nombres de todos los chicos con los que me enredé y ninguno se
llamaba Derek.
— Yo... —estoy totalmente confundida.
— Déjame refrescarte la memoria —parece un poco borracho— Hace
dos años, en una fiesta, después del concierto de Maroon 5, te dije que
me llamaba Matt y tu dijiste "¿como el de la banda?", hablamos y
bailamos.
¡POR EL AMOR DE DIOS! Lo recuerdo.
Mis padres me regalaron los boletos para el concierto en mis dulces
dieciséis. Después del show unas chicas groupies me invitaron a una
fiesta, pensé “¿por qué no?” Acababa de terminar con Noah y quería
algo de diversión. ¿Derek es el chico rubio ardiente de último año con el
que me enrede? En mi defensa, estaba un poco borracha. Él era mayor
y lindo. No puedo creer que no lo reconocí.
— Oh, Dios.
—Ahora me recuerdas. —dice triunfante. Está siendo asesinado con los
ojos de Logan y Justin.
Divertido.
— Estaba borracha. —me defiendo.
— Si, recuerdo tu baile arriba de la mesa —habla entre risas.
— Bueno, veamos… de los cuatro chicos que están aquí... ¡Te liaste con
tres! ERES MI NUEVA IDOLA —grita Megan. Es verdad, soy una zorra. Me
gano una mirada recelosa de Emma... tal vez está preocupada de que
también haya tenido algo con Ethan. Dios, voy a cambiar de tema.
¡Urgente!
Seguimos jugando hasta que la botella se termina. Estoy muy mareada.
Mierda.
Justin empieza a ser muy cariñoso conmigo. Parece que es muy
pegajoso cuando se emborracha.
—Te deseo —me susurra al oído. Su voz suena algo lenta, arrastró mucho
las letras, pero sigue siendo ardiente como el infierno.
Ethan y su novia se van muy rápido. Al parecer, no somos los únicos
calientes aquí. Derek se ve algo incómodo desde su confesión así que
no tarda mucho en irse. Logan me mira frunciendo el ceño. No parece
muy borracho, tiene mucho aguante. Megan está totalmente perdida.
— Voy a llevarte a casa —le dice Logan.
— ¿No estás muy borracho para conducir? —le pregunto preocupada.
— Voy a estar bien —responde cortante —Solo quiero irme de aquí —
murmura para sí mismo.
— De acuerdo, ¡adiós chicos! ¡Diviértanse! —nos chilla Meg a mí y a
Justin. Mis mejillas se calientan.
Apenas y se habían ido cuando Justin me ataca a besos.
— ¡ Justin! — chillo sorprendida.
— Estamos solos —masculla subiendo el borde de mi vestido con una
mano. Mi corazón late frenéticamente en mi pecho. Me trago la
vergüenza y me levanto.
— Vamos a mi cuarto —le susurró al oído.
No tarda ni treinta segundos en subir por las escaleras y correr a mi
cuarto llevándome de la mano. Apenas cerramos la puerta, me toma
de la cintura y me besa apasionadamente. Salto y envuelvo mis piernas
en sus caderas. Esto se siente tan bien. Camina de espaldas y caemos
sobre mi cama. Estamos desesperados, ansiosos, lujuriosos como si no
pudiéramos pasar ni un segundo sin explorarnos el uno al otro.
Empiezo a subir su camiseta y él me ayuda a quitársela sin problemas.
Tiene unos abdominales duros y perfectos, un pecho fuerte, hombros
anchos, y… un tatuaje que cubre parte de su brazo y su hombro. Me
giro un poco para verlo mejor... El tatuaje sigue por su espalda. Es
jodidamente caliente.
— ¿Te gusta lo que ves? —pregunta con voz ronca.
— Mucho —ya sueno sin aliento y ni siquiera me ha tocado. Aún no sé
qué tan lejos quiero que las cosas lleguen.
Nos seguimos besando como locos y él empieza a sacarme el vestido.
Subo los brazos para ayudarlo y se me queda viendo embobado. Sus
ojos brillan de deseo y siento una presión en mi centro sólo de verlo.
— Eres demasiado ardiente.
Sus palabras solo me excitan más. Le pongo una mano en su cuello y lo
atraigo hacia mí. Empieza a besarme el cuello y la clavícula. Esto se
siente demasiado bien. Gimo. Su lengua caliente empieza a recorrer la
piel salada por el sudor de mi pecho. Estoy más allá de encendida.
Estoy en llamas.
Siento la dureza de sus jeans en mi muslo y todo mi ser grita que le
arranque los pantalones. Respiro pesadamente.
Sus dedos tratan de desabrochar mi sujetador pero está siendo muy
torpe. Quiero reírme. Logan también siempre intentaba quitarme el
sujetador y nunca logró abrirlo. Hombres. Gruñe frustrado.
— Maldito. Está hecho para que no puedan abrirlos en momentos así —
me río. Se rinde y empieza a hacer su camino hacia mi ropa interior. —
¿Te estás burlando de mí?
— ¿Qué? ¡No!
— Porque todavía tengo que castigarte por lo de hoy —Empieza a jugar
con el elástico de mis bragas. Me muerdo el labio. —Me encanta
cuando te muerdes el labio así.
Mi respiración es superficial. Estoy totalmente perdida creo que podría
hacerme lo que quiera y yo no protestaría. Pasa su mano por mi
entrepierna y contengo el aliento. Me estoy muriendo. Quiero sus dedos
dentro de mí.
— ¿Te gusta? —Asiento con la cabeza porque no puedo formular las
palabras.
Empieza a besar mi estómago y se pone a jugar con el piercing de mi
ombligo con la lengua. Logan siempre hacía eso… ¿por qué estoy
pensando en él?
Tonta, tonta, tonta.
Su mano vuelve a rozarme en el mismo lugar y es todo, estoy tan
mojada que da vergüenza.
—Logan —gimo.
¿Qué? ¡NO! ¡No, no, no, no!
Díganme que NO DIJE ESO. Que no lo haya escuchado, dios mío. Por
favor, por favor, por favor.
Justin se congela.
DIABLOS, lo escuchó.
Levanta su cabeza y me mira a los ojos. — ¿Cómo me llamaste?
— Yo... es que… lo siento... solo... — ¿qué diablos puedo decir que no lo
haga peor? Rápidamente se levanta de la cama. ¡Oh, no!
— Mierda... —maldice para sí mismo.
— Justin, no...
—Oh, así que sabes mi nombre —replica enojado. Junta su camiseta del
suelo y se la pone.
— Yo... solo estaba pensando en...
— ¡NO! Si dices que estabas pensando en ese idiota mientras te besaba
y tocaba te juro que...
— ¡No! Yo… es que... estabas jugando con mi piercing y solo me hizo
acordar a él por un momento pero...— ¿por qué mierda no cierro la
boca? ¡Estoy empeorándolo!
— Genial, ahora cualquier cosa que haga te hace acordar a él.
— No es eso… yo...
— ¿Sabes qué? Mejor no me expliques. Nada de lo que digas lo hará
sonar mejor — antes de tener tiempo a decir algo más, él se retira
cerrando la puerta de mi habitación con fuerza.
Lo arruiné.

Sabía que serías un problema.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora