Lo ha vencido

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Después de un muy buen merecido y brillante desayuno, había sido fantástico cómo Grell se adelantaba de la fila para ganar oportunidad, aunque Ronald con sus actitudes conquistadoras también hubiera aportado para dejar que los lugares de las personas se vieran afectadas por su aprovechamiento; eso lo habían hecho sin decírselo a Arwyn. Las discusiones entre Ronald y sus celos, hacían que Grell se desesperara cada vez más armando un “ligero alboroto”, en fin, a pesar de todo ello había sido divertido el desayuno, ella se había divertido un rato.

Sin embargo, había llegado el momento en el cual tenía que ir con William para sus lecciones, en el mismo lugar que anteriormente, sonreía cuando algo le recordara a él, era sensacional que su vida cambiara así de repente y de pronto se viera una gran atención entre todos los shinigamis, no desperdiciaría ninguna oportunidad para no verlo.

Miró a los chicos.

-Disculpen, no quisiera llegar tarde con William.- Les dijo.

Ronald por dentro estaba gritando que no fuera, pero calmado le sonrió aparentando estar bien.

-No te preocupes, espero que terminen pronto para que más tarde salgamos.- Le recordó.

Grell lo miró con el ceño fruncido.

-¡Chotto, Chotto, Chotto! (¡Espera, Espera, Espera!) ¡¿Pero qué estás diciendo?! ¡Yo le había propuesto a Arwyn ir primero conmigo a comprar!- Exclamó desconcertado.

Arwyn suspiró sonriendo.

-Hice planes con Ronald después de ir contigo a comprar; no quiere decir que no cumpla mi promesa.- Le explicó.

Sutcliff entendió y sonrió.

-¡Muy bien! Entonces me voy a hacer mi turno, no quiero quedarme con horas extras.- Dijo tomando vuelo y saliendo corriendo/volando de ahí.-¡Hasta luegooooo!- Exclamó mientras se alejaba.

Ronald suspiró; Arwyn se percató y lo miró de inmediato.

-¿Sucede algo?- Le preguntó.

-¡N-No! ¡Todo está en orden! Jejeje- Éste le respondió agitando sus manos negándolo.

Arwyn le sonrió, miró al frente y salió disparada hacia donde William seguramente la estaría esperando.

El shinigami rubio volvió a suspirar.

“Se supone que no debería de gustarme nadie, nunca he querido una relación formal…” Sonrió cautivadoramente mientras pensaba “Pero si tengo que recurrir a eso, entonces lo haré cuando sea el momento perfecto. No desgastaré cualquier oportunidad.”

Corriendo por los techos de los edificios del mundo shinigami, se aproximaba hasta el mismo lugar con una peculiar apariencia aguardando su llegada. Tomando vuelo, cayó de pie limpiamente, levantó la mirada y caminó hasta llegar.

Tomando la puerta la jaló para sí abriéndola y pasando al lugar.

Abriendo la puerta enfrente de ella seguidamente, observó la enorme habitación con una inmensidad impresionable de tamaño (llamémoslo gimnasio, por decirlo así). Ahí, de espaldas, se encontraba su instructor. El estómago de Arwyn comenzó a sentirse extraño y divertido, ésta rio provocando que él mismo volteara y la mirara.

Esa vez, tenía un libro en manos.

-Bien, ahora que estás aquí podemos comenzar.- Dijo cerrándolo fuertemente.

Arwyn cerró las puertas y se aproximó. Lo miró atentamente, esa expresión seria continuaba… Por alguna razón sintió la necesidad de verlo sonrojado.

Instruyendo al ShinigamiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora