Ambos salieron del local después de despedirse nuevamente de Alexander.
Arwyn podía ver a partir de ese momento, el mundo nuevamente claro y mucho mejor, la refinación que ahora poseía en su visión no la detendría por nada, mismo en las prácticas lo había hecho fenomenal a pesar de no enfocar bien… El ejercicio que realizaron esa mañana había demostrado que ya era tiempo de tener los lentes que bien se merecía.
Mientras caminaba junto a Will, ninguno de los dos se había preguntado hacia dónde era que se dirigían exactamente.
-William…- Ella susurró.
Éste, caminando aún, la miró.
-¿Qué sucede?- Inquirió interesado.
Era ese momento en el cual Arwyn quería apresurar las cosas, y ahora con los lentes, parecía que se había vuelto más segura de sí que antes, así que… Prefirió atreverse.
-¿Iremos al mundo humano, no?- Confirmó cuando William la invitó a observar de cerca la recolección de almas.
Éste asintió.
-Entonces… ¿Podemos realizar una visita?- Preguntó.
Ya estaba claro para él: Arwyn quería visitar a aquella persona con la cual había permanecido el mayor tiempo de su vida… Claro… Con él… Su muy joven “padre”… Ciel Phantomhive; No estaba muy seguro si se trataba de una idea buena, pero sabía que ella lo extrañaba mucho desde que se fueron de la mansión, y a pesar de tener poco tiempo ahí, estaba claro que el cambio debía de ser alentador y la adaptación era lo que, al parecer, no le costó, sin embargo, el estar muy lejos de una persona muy importante en su vida, debería de ser muy difícil… Lo recordó: Él ya lo había vivido, y en efecto, ya lo vivió.
Asintió.
-Si tú lo deseas, te llevaré.- Le contestó.
En los ojos de ella se mostró un intenso y muy especial brillo, William había aceptado…. A pesar de todo, o cualquier cosa a lo que se refiriera… Era perfecto. Cumpliría su deseo.
La cálida sonrisa se mostró en su rostro.
-Gracias, William.- Le dijo.
Éste la miró con ternura y se detuvo. El viento comenzó a soplar de pronto con fuerza… Arwyn lo miró atentamente.
¿Algo querría decirle? ¿De qué se trataba? Lo descubriría, porque él mismo lo iba a decir… En su mirada ya estaba predicho.
Y así fue.
-Dime Will…- Mencionó- Arwyn.
En su corazón también se encontraron un mil emociones combinadas y muy profundas; sin duda alguna, él había terminado como una de las personas más especiales que ella tenía, sin embargo, había un lugar exclusivo para él… En su corazón, él ya había ocupado esa sección de amor.
Era perfecto.
Después de ello, ya habían dado las 12 del día, así que les sobraba tiempo, por mientras, ¿qué harían?
Continuaron caminando, al paso que iban, tal vez llegarían más allá de las colinas detrás del puente.
Parecía como si hubiera música recorriendo el lugar, y conforme avanzaban, la iban disfrutando más. William había cambiado sin lugar a duda su estilo de vivir desde que Arwyn había llegado a su vida, sin embargo, aún tenían mucho por aprender… Sin embargo, el momento deberían de vivirlo lo más que pudieran, y mucho mejor si ambos se dieran el tiempo de dejarse disfrutar; no angustias, no problemas, no dudas… Únicamente ambos sumisos en una especie de mar emocional y romántico donde lo único que importaba eran ellos dos juntos.
ESTÁS LEYENDO
Instruyendo al Shinigami
FanfictionTodos conocemos a William T. Spears... Uno de los shinigamis más reconocidos en su trabajo. Pero... ¿Qué sucederá si se vea interrumpido por su linda aprendiz? Ciel Phantomhive ha adoptado a una nueva sirvienta.. Una chica que, sin saberlo, es una...
