Naruhina
A veces las cosas pueden ser algo que no son y llevarte a un solo destino, el amor.
Los personajes son de Masashi Kishimoto y algunos otros son ficticios.
La historia es de mi total autoría.
Llegó al centro de la ciudad, donde los grandes e imponentes edificios resaltan, los locales comerciales ofrecen un sin fin de mercancía.
Me coloco mis lentes de sol, tomó a mi hijo y empiezo a caminar por esas largas calles, algunas empresas supongo yo de marketing rodean algunos locales, la gente viene y va con sus compras o supongo yendo hacia sus trabajos..
Decido entrar a una plaza comercial muy grande, Boruto quiere tocar todo y ríe cuando lo alejó de las cosas, lo había subido a un carrito de juguete para niños y mientras él sonríe más fuerte, yo le tomo muchas fotos, las mujeres que pasan a nuestro lado nos observan sonrientes y coquetas..
Pero eso ahora no importa solo somos mi hijo y yo y al colocar otra moneda en ese auto de juguete..
Llegó a una sesión de fotos, las modelos posaran para una campaña de vino, es la segunda o tercera campaña que aceptó de esa compañía, por un lado me siento nervioso, ya que se que ella estará ahí..
Había conocido a Mei Terumi por accidente cuando ambos entramos a un restaurante chocando..
Yo la había reconocido al instante, ella es una sensación en el mundo de la lencería y modelaje, a pesar de tener poco tiempo que había salido al mercado, ella ya cuenta con mucha fama y varios empresarios quieren que ella sea la cara de su producto.
La sección empieza y creo Mei me había reconocido, ya que coquetea conmigo y al sonreír, sigo su juego total no pierdo nada..
La sesión fotográfica avanzay cuando el cliente se acerca y observa las fotos, estás le gustan, eso es un doble premio, ya que al tomarnos un receso..
—Así que eres fotógrafo
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—El mejor de todos diría yo..
—Vaya eso me gusta, tal vez tú puedes ser mi fotógrafo exclusivo, si es que puedes captar muy bien mis mejores ángulos..
Ella sonríe coquetamente y al marcharse, ya que alguien la llama, me había dejado como un adolescente alborotado y con más ganas de ella.
Minutos después la sección se reanuda, los coqueteos mutuos no se hacen esperar, sin darme alguna yo ya había caído rendido ante sus encantos, pero no me importa nada, incluso el saber que a ella hombres muy importantes le mandan regalos muy lujosos y entre pasillos se rumora varias cosas de su persona.
La campaña había terminado, pero nosotros habíamos seguido en contacto y tras un fin de semana de bailar mucha salsa, por fin había pasado lo que tenía que pasar entre nosotros, Mei es hermosa y yo estaba tan enamorado, que incluso hasta me quería casar y al proponérselo..
Me gustas Naru, la pasamos bien, pero yo no soy una mujer para un matrimonio y encerrarme en una casa.
Ahí entendí que mujeres como ella solo son belleza. Mejor dicho las mujeres coquetas son sinónimo de peligro y eso del amor ya no me interesa.