James levantó la vista cuando alguien se detuvo frente a su escritorio y le estiró un pergamino, frunció el ceño, sin comprender así que tomó el papel para leerlo, era una solicitud para revisar una propiedad, así que era su deber ir a revisarlo, asintió para el chico que se alejó sin decir algo.
Él y otros tres aurores más se alistaron y fueron hasta el atrio, para usar la chimenea directamente al lugar que tenían que revisar, sin perder más tiempo.
El lugar donde salió era bastante amplio, era una residencia elegante que nunca había visto, pero no presto mucha atención, era el último en llegar, así que se dirigieron al lugar de quién pidió aquello, siguiendo al elfo doméstico; los aurores se detuvieron cuando escucharon una fuerte discusión, se miraron entre sí, menos James, que seguía con cara tranquila, viendo la decoración.
—Lo lamentamos, no era nuestra intención interrumpir su charla –soltó Alfred.
—Descuida –comentó la voz de un hombre –el elfo los llevara.
James siguió al elfo y no prestó mucha atención a las personas peleando.
Una vez que los aurores se fueron, Scorpius observó a su padre, que estaba tan tranquilo, que parecía que no habían estado discutiendo, así que bufó enfadado.
—Quita ese mal humor –informó Draco.
—Estoy a nada de tener 17, creo que deberías tratarme como un adulto, no como un niño.
—Vas por la vida comportándote como un niño, Scorpius ¿cómo alguien va a tomarte en serio?
—Eres mi padre, tú deberías tomarme en serio por lo menos.
—Entonces, si no quieres algo estable, por lo menos no vayas por la vida como si no supieras lo que quieres.
—Sé lo que quiero, pero no creo que te guste la respuesta a eso, o quien me gusta para pasar el resto de mis días.
—No tiene que gustarme a mí, hijo, tiene que gustarte a ti, porque eres quien va a compartir su vida con esa persona y...
Los dos Malfoy se quedaron callados cuando alguien se detuvo a su lado, Scorpius desvió la vista por primera vez al lado correcto, topándose con James Potter, su corazón se aceleró de inmediato, hacía casi dos años que no lo veía, estaba bastante cambiado, su cabello castaño estaba casi rubio y sus ojos seguían tan azules, que podría ahogarse en ellos el resto de su vida.
—Lo lamento, pero mis compañeros y yo, no hemos encontrado nada, señor Malfoy.
—Comprendo –asintió, y observó de reojo a su hijo, y negó –supongo que mi hijo podría guiarte a la otra parte de la mansión, a veces aparece en aquella ala.
—Pero...
—Vamos, Scorpius, guía al hermano de tu mejor amigo, está aquí por trabajo, no por otra cosa.
—Bien, todo para que tu fiesta salga como quieres –bufó enfadado –sígueme, Potter.
—Y sé un poco más cortés, no te caería mal.
El primogénito Potter se disculpó con Draco y siguió a Scorpius sin protestar en absoluto, caminaron por el lugar en silencio un rato, hasta que entraron a una habitación, el rubio cerró la puerta tras James.
El lugar tenía una aroma peculiar, pero James no podía lograr relacionarla con nada, sin embargo le gustó bastante, tanto que se dedicó a olfatear, sin notar que el rubio a su lado frunció el ceño.
—Soló es mi colonia, Potter, si huele tan mal...
—Yo no dije eso –contestó, observándolo.
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Love Too Much || Jamius
FanfictionScorpius jamás se había sentido de esa manera con nadie más, y a pesar del miedo que sintió, no retrocedió al respecto, fue directo a James y fue honesto respecto a sus sentimientos por él. "No importa que no me ames, dame una oportunidad, yo amaré...
